Administrador de Opa-locka: alcaldesa y vicealcalde orquestaron su despido en llamada telefónica
El despedido administrador municipal de Opa-locka, John Pate, alega que la alcaldesa y el vicealcalde de la ciudad hablaron por teléfono, en violación de la Ley del Sol de la Florida, para “discutir y planificar” su despido a principios de este mes.
En una demanda presentada el jueves en el Tribunal de Circuito de Miami-Dade, Pate dijo que el vicealcalde John Taylor llamó a la alcaldesa Veronica Williams y a otros comisionados de la ciudad para “orquestar la votación”, que fue 4 a 1 a favor de la terminación del contrato de Pate “sin causa” el 14 de enero.
No estuvo claro de inmediato en la presentación judicial cómo Pate se habría enterado de las llamadas telefónicas entre Taylor y otros funcionarios electos.
Pate no respondió a una solicitud de declaraciones el jueves por la mañana. Su abogado, Michael Pizzi, se negó a comentar sobre el asunto, y más bien dijo en un comunicado por correo electrónico que Pate “espera presentar evidencia de todas sus afirmaciones en el sistema de justicia”.
Williams, Taylor y las comisionadas Sherelean Bass y Audrey Domínguez no pudieron ser contactadas en busca de declaraciones. El comisionado Chris Davis, el único voto en contra del despido de Pate, dijo que no recibió ninguna llamada telefónica de Taylor antes de la reunión.
El Miami Herald pidió al secretario municipal que proporcione registros de cualquier llamada telefónica entre el vicealcalde y otros funcionarios electos en los días anteriores al despido de Pate.
Pate afirma que fue despedido como represalia por haber denunciado irregularidades en el gobierno municipal, que tiene un historial de corrupción y ha estado bajo supervisión financiera del estado durante cinco años.
También dice que su despido fue una maniobra vengativa por parte de Taylor, el vicealcalde, porque Pate se había negado días antes a dar un trato favorable al hermano de Taylor, un agente de policía de Opa-locka que fue declarado culpable en un accidente automovilístico en el Condado Broward mientras conducía un vehículo municipal.
La demanda alega que el padre de Taylor, el obispo John Taylor, llamó a Pate después del incidente, “solicitando en nombre de la familia que Pate ignorara las transgresiones [del agente] y no siguiera los procedimientos obligatorios apropiados por la mala conducta policial”.
Taylor, que fue elegido en 2020, también es hijo de la ex alcaldesa de Opa-locka Myra Taylor.
Pate dice que Taylor también lo presionó después del incidente que involucró a su hermano, diciéndole después de una reunión de la comisión el 12 de enero “que tenía la intención de despedirlo, entre otras cosas, por la negativa de Pate a condonar la mala conducta”.
Taylor convocó la reunión especial para rescindir el contrato de cuatro años de Pate. La ciudad anunció la reunión el 13 de enero, un día antes de realizarse.
“La decisión de despedir al señor Pate fue motivada porque estableció límites y se negó a ceder a las demandas de que sacrificara la integridad del municipio para beneficio personal de funcionarios con intereses propios”, dijo Pizzi en un comunicado.
Pate fue contratado en 2019 como una persona ajena a la ciudad para aportar estabilidad a una ciudad con una de las tasas de pobreza más altas de la Florida. Anteriormente fue administrador de la ciudad y jefe de Policía de University Park, Illinois, y fue finalista para los puestos de jefe de Policía en Fort Lauderdale y Milwaukee, Wisconsin, durante su mandato en Opa-locka.
Su despido ocurrió apenas dos meses después de la renuncia del alcalde Matthew Pigatt, alegando denuncias de corrupción no especificadas. Pigatt se había enemistado con Pate y había intentado sin éxito que lo despidieran.
Pate, que dirigía las operaciones diarias de la ciudad como su administrador, dijo en la demanda del jueves que Pigatt y otros funcionarios electos lo habían “acosado constantemente” para que tomara “decisiones administrativas y de personal que infringían la Carta de la Ciudad”. Pigatt había acusado a Pate de negarse a proporcionar información básica sobre los asuntos de la ciudad.
Williams, la alcaldesa, dijo en la reunión del 14 de enero que el trabajo de Pate había sido “mediocre”, y señaló que a veces “no respondía” a las preguntas de los comisionados.
Domínguez, que fue nombrada para cubrir la vacante dejada por la dimisión de Pigatt, dijo que Pate mostró una “falta de liderazgo” en su gestión de una investigación sobre las acusaciones de que un capitán de la Policía de Opa-locka disparó una pistola Taser contra un compañero. Los fiscales de Miami-Dade anunciaron cargos penales contra el agente, Sergio Pérez, el 12 de enero.
Pero Davis, el comisionado con más antigüedad, expresó su preocupación por el despido de Pate y señaló que la Comisión no había completado una evaluación formal del desempeño de Pate.
Pate fue puesto en licencia administrativa el 14 de enero. La Comisión votó para nombrar a James Wright, jefe de Policía de Opa-locka de 2005 a 2008, como “subadministrador de la ciudad” —un cargo que no existía previamente— hasta el 1 de febrero, y luego hacer de Wright el administrador interino después de eso.
Más temprano el mismo 14 de enero, un abogado de Pate envió un memorando a los funcionarios electos de la ciudad y a la Comisión de Ética de Miami-Dade, solicitando protección contra represalias bajo el estatuto de denunciantes de la Florida, diciendo que Taylor y otros habían “intentado coaccionar e influir indebidamente en el señor Pate con respecto a un asunto policial y de personal en curso”.
“En última instancia”, dice la demanda de Pate, “en represalia por el uso de su derecho de la Primera Enmienda de criticar a la ciudad y por su denuncia de la mala conducta de los funcionarios, Pate fue despedido sobre la base en acusaciones inventadas de mal desempeño”.