No más espectáculos para la orca Lolita del Seaquarium
Se acabaron los espectáculos para la orca Lolita.
Después de cinco décadas como estrella icónica del Miami Seaquarium, la orca de 7,000 libras dejará de realizar atrevidos saltos, salpicar a los espectadores o servir como mascota del parque marino en Virginia Key, según la agencia federal que supervisa las atracciones con animales.
Lolita —el centro de una campaña de décadas de los activistas por los derechos de los animales que han abogado por devolver a la orca a las aguas del Océano Pacífico donde fue capturada en 1970— no ha realizado espectáculos regulares desde hace varios meses, desde que el parque marino donde vive en un tanque de 20 pies de profundidad fue cerrado por reparaciones ordenadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que citó numerosos problemas de mantenimiento, calidad del agua y bienestar de los animales en una inspección el verano pasad
La empresa que se hará cargo de Seaquarium tras un acuerdo con el actual propietario aceptó retirar a Lolita, también conocida como Tokitae o Toki. Ya no tendrá que dar salto para poder comer.
MS Leisure, una filial de The Dolphin Company, operador de parques temáticos con sede en México, anunció el jueves que está asumiendo la administración del Seaquarium y notificó al USDA que no exhibirá a Lolita y a su compañero el delfín blanco del Pacífico Lii en el Estanque de las Ballenas, ni el lugar será accesible para los visitantes. El público sencillamente no podrá ver a Lolita, según una carta del USDA en la que se aprueba la solicitud de licencia de exhibición de MS Leisure.
“Si, en el futuro, tienen la intención de exhibir a cualquiera de estos animales (incluyendo la publicación de cualquier imagen de estos animales en redes sociales con la expectativa de obtener un beneficio económico), o reanudar el uso de este tanque con fines de exhibición, tendrán que solicitar una nueva licencia”, escribió la administradora adjunta del USDA, Elizabeth Goldentyer.
Para los partidarios de esta orca de 56 años, que han exigido que deje de dar saltos y sea trasladada a un tanque más grande o la liberen en un santuario costero en sus aguas natales del Puget Sound, la decisión de poner fin a la carrera de Lolita fue una buena noticia.
“Es una gran victoria para Toki que ya no tenga que actuar”, dijo la comisionada condal Raquel Regalado. El Seaquarium está en su distrito y el actual propietario —Festival Fun Parks, una filial de la empresa madrileña Parques Reunidos, también conocida como Palace Entertainment— paga al condado $2.5 millones al año por el alquiler de los terrenos del condado.
“Finalmente, esta licencia del USDA permite al condado cerrar un capítulo con el antiguo operador, que ha hecho un trabajo deficiente y no ha sido transparente, y permite seguir adelante con un nuevo operador que tiene una inclinación diferente sobre cómo gestionar un parque marino y tratar a los animales”, dijo.
La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dijo que estaba “encantada de ver el compromiso de The Dolphin Company de no exhibir a Lolita y priorizar su bienestar”.
“Hoy es un nuevo día para el Miami Seaquarium y para Lolita”, dijo. “Nuestra prioridad sigue siendo proporcionar el más alto nivel de atención a todos los habitantes marinos del Seaquarium, incluida la querida orca”.
En un informe de People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) del mes pasado, un denunciante no identificado dijo que Lolita estaba “mortalmente enferma” con neumonía. El Seaquarium negó ese diagnóstico, afirmando que Lolita estaba “enferma” pero que se recuperaba de forma progresiva bajo cuidados las 24 horas y publicó un video que mostraba a Lolita interactuando con sus entrenadores.
“Como pueden ver, es simplemente hermosa y estamos realmente orgullosos de tenerla aquí en el Miami Seaquarium”, dijo un portavoz.
Levine Cava solicitó un examen independiente de Lolita, pero el Seaquarium no concedió el permiso, diciendo que era innecesario dada la experiencia de sus veterinarios.
“Es muy frustrante que el condado tenga tan poca autoridad o supervisión de una instalación en propiedad del condado”, dijo Levine Cava. “Estamos ansiosos por hacer un traspaso sin problemas a los nuevos propietarios, que están orientados a la conservación y no se centran en el lado del entretenimiento, y un nuevo contrato de alquiler que nos da mucho más voz en el mantenimiento de la infraestructura y el bienestar de los animales, así como el acceso a todos los informes de inspección, salud y seguridad”.
El informe de septiembre del USDA decía que a menudo se ignoraban los consejos de la veterinaria interna Magdalena Rodríguez. Rodríguez dijo que Lolita se veía obligada a realizar saltos de cabeza con la mandíbula lesionada y que era demasiado vieja para mantener su repertorio habitual sin riesgo de sufrir más lesiones. Había desarrollado un plan de jubilación para la orca de 20 pies de largo.
“Tenemos que recuperar la confianza de la gente cuando se trata del bienestar de Toki”, dijo Regalado. “Soy nativa de Miami. Mi generación creció yendo al Seaquarium. Eso no está bien. No queremos llevar a nuestros hijos a ver actuar a la ballena”.
En diciembre se inició una investigación del USDA cuando Catalina, un delfín de raya blanca del Pacífico que vivía en el mismo tanque y actuaba con Lolita, murió por lo que el personal cree que pudo ser un traumatismo tras la agresión de Lolita. Coral, una foca portuaria, murió tras una “infección crónica”. Y un manatí que estaba en rehabilitación murió por estar demasiado débil y delgado.
Rodríguez dijo que fue despedida en junio después de 24 años en el Seaquarium porque había planteado su preocupación por el agua infestada de algas, la comida en mal estado y la mala gestión de los mamíferos marinos. Una cadena atípica de muertes de cinco delfines mulares y una cría de león marino de California ocurrió entre marzo de 2019 y abril de 2020 en el antiguo parque marino, y Rodríguez dijo al Miami Herald que las muertes relacionadas con traumas pueden haber sido resultado de que el personal inexperto no detectara el comportamiento inusual de los animales y colocara animales incompatibles juntos.
El Seaquarium, que se inauguró en abrió en 1955, ha sido durante mucho tiempo blanco de los activistas de los derechos animales, que lo califican de “parque de atracciones”, y argumentan que el estrecho tanque de Lolita ha causado traumas físicos y psicológicos. Actualmente, el Estanque de las Ballenas está bloqueado con barreras. Un cartel en la taquilla dice a los visitantes: “Hoy no habrá espectáculo de orcas. El estanque está cerrado temporalmente para mantenimiento y mejoras de los asientos y la entrada de los invitados. Pedimos disculpas por las molestias”.
El traslado de Lolita a otro lugar requeriría una solicitud y una revisión por parte de la NOAA, dijo Levine Cava.
“Eso no es de nuestra competencia, pero estamos abiertos a lo que digan los expertos”, dijo. “Muchas personas y organizaciones de todo el mundo trabajan en favor de esta maravillosa criatura y apoyan la idea de que sea liberada. ¿Es eso lo mejor para ella después de tantos años de cautiverio? Su salud es la prioridad número uno”.
El vicepresidente y asesor legal adjunto de Derechos de los Animales de la PETA Foundation, Jared Goodman, dijo que la lucha de Lolita no ha terminado.
“Por primera vez, el USDA está adoptando alguna medida al reconocer tácitamente que el tanque de Lolita no puede satisfacer sus necesidades”, dijo. “PETA pide que este sea el primer paso para liberar a Lolita (y a Lii) en un santuario junto al mar, antes de que esta lastimada orca acabe muriendo en el mismo tanque estrecho al que ha estado confinada durante más de medio siglo”.
El Seaquarium dijo en un comunicado que Lolita está respondiendo bien al tratamiento: “Nuestro dedicado y cariñoso equipo de cuidadores sigue vigilando muy de cerca el estado de Toki. Sigue mostrando comportamientos y niveles de actividad normales y ha mantenido un buen apetito”.
Eduardo Albor, presidente ejecutivo de The Dolphin Company, dijo el jueves que quiere que “el Miami Seaquarium vuelva a ser la atracción familiar que muchos de nosotros disfrutamos en nuestra juventud y que se convierta en una oportunidad educativa para las nuevas generaciones, educando a nuestra comunidad sobre el valor de las especies acuáticas y la sustentabilidad de los océanos. También quiero dar crédito a los verdaderos héroes, las personas que han dedicado su vida a cuidar de todos los animales de este parque único, incluidos los manatíes rescatados, los leones marinos, los delfines y, por supuesto, nuestra querida Lolita”.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2022, 2:22 p. m..