Rusia pidió a Alemania que entregara un ciudadano de EEUU. Después de la invasión, fue enviado a casa en Miami
La invasión rusa de Ucrania ha provocado la condena mundial y una ola de medidas trascendentales: la incautación de los yates de los oligarcas, el congelamiento de cuentas bancarias, una avalancha de expatriados ucranianos que regresan a su patria para combatir y una precipitada caída del rublo.
Pero también ha truncado los esfuerzos de Rusia por extraditar a un ciudadano estadounidense detenido en Alemania. Ahora el hombre del sur de la Florida vuelve a casa.
El cambio abrupto en la relación de Alemania con Rusia por su invasión de Ucrania fue una ayuda inesperada para Mark Allayev, de 32 años, que vive Sunny Isles Beach, en el área de Miami, pero que ha estado bajo custodia alemana durante ocho meses a petición de Rusia.
Allayev, nacido en el Tayikistán de la era soviética, llegó al Aeropuerto Internacional JFK de Nueva York el viernes por la mañana en una escala de camino a su casa en la Florida, poniendo fin a meses de temor a ser extraditado a Moscú desde Frankfurt por un caso de fraude de hace ocho años.
“Esto ha sido un shock total”, dijo Allayev a McClatchy y al Miami Herald en una entrevista antes del vuelo. “Estoy feliz, aliviado y ansioso por pisar suelo estadounidense y abrazar de nuevo a mi familia”.
Las autoridades alemanas apoyaron en todo momento la extradición de Allayev a Rusia. Para asombro de los abogados de Allayev, el principal fiscal alemán que llevaba el caso argumentó que Rusia no lo trataría de forma diferente debido a su ciudadanía estadounidense y dijo que la política exterior de Moscú “no puede usarse para interpretar la falta de fiabilidad rusa en el ámbito totalmente diferente de la ley de extradición”.
Pero el jueves, el fiscal alemán citó “razones políticas” al dar marcha atrás y levantar la orden contra Allayev, haciendo uso de su discreción en virtud de la ley alemana, dijo el equipo legal de Allayev a McClatchy.
“El fiscal en jefe ... anuló la petición de extradición de Mark por parte de la Federación Rusa y ordenó su puesta en libertad inmediata”, dijo Ely Goldin, abogado de Allayev. “Estamos encantados de que Mark esté finalmente libre y de que pronto se reúna con su familia”.
El caso muestra que el brusco giro político de Alemania respecto a Rusia en los últimos días —cancelar repentinamente un gasoducto multimillonario, dar a las tropas ucranianas armas letales e incautar los bienes de los oligarcas rusos— se ha extendido al ámbito jurídico.
Antes de la invasión rusa a Ucrania, los abogados de Allayev argumentaban que su condición de ciudadano estadounidense le convertiría en un peón político de Rusia en su conflicto con Estados Unidos.
Pero después de la invasión, incluso si Alemania hubiera querido seguir adelante con su extradición, todos los vuelos entre Alemania y Rusia estaban suspendidos.
“La liberación del acusado se ordenó porque la extradición a la Federación Rusa en este caso concreto ya no parecía posible”, dijo Nils Lund, secretario de prensa del tribunal de distrito alemán.
La liberación de Allayev sorprendió a sus padres, que horas antes se reunieron con sus abogados para estudiar si la invasión rusa a Ucrania podría alterar la suerte de Mark.
En una entrevista concedida el día anterior a la liberación de Mark, su padre, Roman, expresó su temor de que su hijo pudiera permanecer detenido durante una década o más en una prisión rusa.
Fue el negocio de Roman en Moscú el que estuvo en el centro de una batalla legal que duró años y finalmente atrapó a su hijo en una lucha internacional por la extradición.
“Todo lo que había creado, todo por lo que había trabajado, los cimientos de las esperanzas, los sueños y la prosperidad económica de mi familia, me obligaron a tomar la decisión en una fracción de segundo de tomar mi pasaporte estadounidense y salir de allí”, dijo Roman, describiendo el calvario de la familia. “Me quitaron mi sueño, y todo el esfuerzo que había hecho, y lo convirtieron en una pesadilla”.
Acusaciones rusas
Los Allayev llegaron por primera vez a Estados Unidos como refugiados judíos a los que se les concedió asilo político en 1992 tras la caída de la Unión Soviética. Ese estatus llevó a la familia a adquirir finalmente la ciudadanía estadounidense. Sin embargo, a finales de los años 90, Roman, que se esforzaba por aprender inglés, decidió volver a Moscú para probar suerte en los negocios.
Roman se convirtió en un miembro activo de la comunidad judía de Moscú y se unió a la sinagoga Marina Roscha, cuyo rabino, Berel Lazar, es también rabino jefe de Rusia y un contacto cercano del presidente ruso, Vladimir Putin. Se ganó la vida cómodamente por dos vías, mediante inversiones inmobiliarias y la puesta en marcha de un salón de belleza que describió como “a tiro de piedra del Kremlin”.
Mark empezó a trabajar en la Academia de Belleza de la calle Brodnikov, en el centro de Moscú, cuando solo tenía 19 años, y fue asumiendo “responsabilidades cada vez mayores”, dijo Roman.
Pero dos años después de la apertura del salón, Allayev fue acusado por las autoridades rusas de “drogar” a las mujeres con fenobarbital, un barbitúrico utilizado para tratar o prevenir las convulsiones, para engañarlas y que compraran sus productos de Mon Platin, una línea israelí de cuidado de la piel y la belleza.
En un documento del tribunal de Moscú revisado por McClatchy, los fiscales rusos acusaron a los Allayev de estafar a las clientas un millón de rublos, en términos de 2014, el equivalente a unos $26,500.
En respuesta, los fiscales ordenaron la incautación de unos $5 millones en activos de la familia, incluyendo el negocio, el inventario, equipos y cuentas bancarias, así como dos bienes inmuebles y tres autos, según el abogado de la familia.
Más tarde, un tribunal de Moscú reconoció en un caso contra otro empleado del salón que los fiscales rusos carecían de evidencia para demostrar que los Allayev habían estado drogando a mujeres.
Roman acusa a las autoridades rusas de haber orquestado un chantaje tras descubrir el importante patrimonio de su familia.
“Cuando volví a Rusia, escuché el término ‘autoridad vertical’ y no sabía lo que significaba... Ahora lo entiendo como una estructura vertical de corrupción de arriba abajo”, dijo Roman. “El caso fue fabricado y dio la oportunidad a los investigadores de mirarme, medirme, ver que tenía activos, y crear una oportunidad para tomar esos activos para alimentar esta cadena vertical de corrupción económica”.
Huyeron de vuelta a Estados Unidos en 2014 y finalmente se instalaron en Miami, donde viven hasta hoy. En 2016, Mark creó una empresa de servicios financieros, según su cuenta de LinkedIn.
Roman dijo que pudo recuperar gran parte del dinero después de tres años de lucha legal. Pero cree que esa lucha tuvo un precio.
“No me di cuenta entonces de que lo que estaba haciendo era establecer una recompensa mucho mayor por la vida y la libertad de mi hijo”, dijo. “Me siento responsable porque la motivación de todo esto era apoderarse de los bienes que yo poseía. Mi éxito económico se convirtió en el objetivo de esta gente y ahora mi hijo está pagando el precio”.
De vuelta a casa tras un viaje personal a Kiev el pasado mes de junio, Mark fue detenido en una escala en el aeropuerto de Frankfurt por las autoridades alemanas. Dos guardias armados le esperaban en la puerta de embarque y le pidieron un pasaporte ruso al descender del avión. En ese momento usaba su pasaporte estadounidense, y en el transcurso de su custodia en Alemania renunciaría a su ciudadanía rusa.
“Estaba seguro de que este malentendido se aclararía en breve”, dijo en una entrevista por escrito el miércoles, antes de saber de su liberación. “Se darían cuenta de que sí, nací en la antigua Unión Soviética, y sí, trabajé en Rusia con mi padre durante un tiempo. Pero que yo era estadounidense. Qué era de Miami”.
Poco después le informaron que iría a la cárcel.
Cuando Mark fue detenido, su familia se puso en contacto con Robert Wexler, ex legislador de la Florida que ahora trabaja en Ballard Partners, una de las principales empresas de cabildeo con conexiones en todo el gobierno de Estados Unidos. Wexler hizo hincapié en la mala óptica de Alemania al enviar a un judío observante a una prisión rusa.
La diputada demócrata Debbie Wasserman Shultz, de la Florida, y Greg Meeks, de Nueva York, ayudaron a llamar la atención sobre su caso, dijo Wexler.
“Hemos llevado a cabo una campaña de ocho meses para explicar al gobierno alemán, al Bundestag, a la embajada alemana y al Departamento de Estado que las acusaciones contra Mark eran el resultado de una corrupta práctica rusa de redadas sin fundamento”, dijo Wexler.
Liberación sorpresiva
La liberación de Allayev marca otro giro vertiginoso de Berlín tras otros cambios geopolíticos significativos, desde la suspensión del gasoducto Nord Stream 2 hasta el anuncio de que Alemania proporcionará armas antitanque y antiaéreas a Ucrania.
Hace apenas dos semanas, mientras las fuerzas rusas se acumulaban en las fronteras de Ucrania, la fiscalía alemana escribió en un documento dirigido a un tribunal local que las garantías de Moscú de un trato justo para Allayev eran fiables. “La evaluación del Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de que las garantías rusas son fiables no es objetable, independientemente de los acontecimientos políticos generales”, escribió el fiscal.
Wexler dijo que el Departamento de Estado fue “útil” para conseguir la liberación de Mark.
Cuando Mark fue liberado, Roman pudo organizar una videollamada por Whatsapp con su familia más cercana, en la que todos rieron y lloraron conmocionados.
“La sensación que tuve cuando recibí la llamada del abogado alemán, diciéndome que Mark había sido liberado, es exactamente la misma sensación de felicidad y alegría que tuve cuando nació. Fue la misma emoción, la misma alegría”, dijo Roman.
Mientras esperaba un vuelo a casa el jueves por la noche, Mark dijo a McClatchy que planeaba abrazar a su familia, dormir en una cama de verdad, ver un partido de los Heat, comer algo “que no sea atún enlatado” y tratar de rehacer su vida cuando regrese.
“Saber que todo esto ha terminado es felicidad y alivio”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2022, 4:38 p. m..