Jueza de Miami ordena que líder de Proud Boys quede detenido por cargos por el 6 de enero
Enrique Tarrio, el líder del grupo extremista Proud Boys, compareció el martes ante el tribunal federal de Miami, donde una jueza ordenó permanecer detenido antes de su juicio por cargos de confabulación en el ataque del 6 de enero de 2021 contra el edificio del Capitolio federal para impedir la certificación de la elección presidencial por parte del Congreso.
La jueza federal Lauren Louis dijo que las pruebas “de que es un peligro para la comunidad son irrefutables” y rechazó una solicitud del abogado defensor de Tarrio para liberarlo bajo una fianza de $1.25 millones garantizada por sus familiares en Miami. No se pronunció sobre la otra base del Departamento de Justicia para su detención: que Tarrio, vecino de Miami de toda la vida, podría fugarse.
Tarrio, de 38 años, que tras su arresto la semana pasada permanece bajo custodia en el Centro Federal de Detención de Miami, será ahora trasladado a Washington DC para enfrentar una acusación en la que se les imputa a él y a otros cinco miembros de Proud Boys confabularse para obstruir un procedimiento oficial y otros cargos relacionados, como la destrucción de propiedad gubernamental.
En la audiencia de arresto del martes, los fiscales del Departamento de Justicia describieron a Tarrio como un “líder de mando y control” que, a pesar de su ausencia el día del asalto al Capitolio de Estados Unidos, instruyó a sus compañeros de Proud Boys en mensajes cifrados de salas de chat para que “allanaran” el Congreso e impidieran la victoria presidencial de Joe Biden sobre Donald Trump.
“Este fue un delito concretado por el el señor Tarrio y los otros acusados para golpear al corazón de nuestra democracia”, dijo el fiscal Jason McCullough a la jueza, calificando la insurrección de un “delio de terrorismo”.
El abogado defensor de Tarrio, Nayib Hassan, argumentó que el líder de los Proud Boys no es una persona violenta y que no ordenó a nadie ocupar el edificio del Capitolio, herir a algún agente de policía o destruir propiedad alguna del gobierno.
“En ningún momento el señor Tarrio instruyó a nadie para que entrara en el edificio del Capitolio”, dijo Hassan.
La acusación describe a Tarrio como el ex presidente nacional de los Proud Boys que ayudó a organizar a un grupo de miembros devotos —el Ministerio de Autodefensa— para desarrollar la “planificación de la manifestación nacional” de protesta “Stop the Steal” el 6 de enero, coincidiendo con la certificación del Congreso de la votación del Colegio Electoral ese mismo día. La acusación también señaló que Tarrio y los otros cinco acusados de los Proud Boys idearon una estrategia militante para atacar el edificio del Capitolio, usando el internet no solo para desarrollar planes y reclutar miembros, sino también para recaudar fondos y comprar equipo paramilitar usado para el asalto.
En los intercambios de mensajes de texto con otros miembros de los Proud Boys, Tarrio respaldó un plan “1776 Returns” que preveía la ocupación de “edificios cruciales” en DC, incluyendo la Cámara de Representantes y el Senado, y apoyó el establecimiento del “teatro de operaciones principal” en las escalinatas del Capitolio, según la acusación.
En uno de los intercambios de la mañana del 4 de enero, Tarrio aconsejó a sus colegas que “quieren allanar el Capitolio”, aunque su abogado defensor afirmó el martes que hizo ese comentario en forma de pregunta, no de orden. Los fiscales no se refirieron a este punto.
Ese mismo día, Tarrio fue arrestado en relación con una protesta anterior en el Distrito de Columbia en la cual quemó una pancarta de Black Lives Matter, pasó la noche en la cárcel y fue puesto en libertad al día siguiente por orden de un juez que dijo que debía abandonar la ciudad.
En su lugar, el 5 de enero, Tarrio se reunió en un estacionamiento de Washington D.C. con el fundador de otro grupo extremista, los Oath Keepers, para coordinar sus esfuerzos de atacar al Congreso, según la acusación. Un equipo de filmación de documentales también estuvo presente para grabar las actividades de Tarrio y de los Proud Boys, según consta en las actas judiciales.
“Estuvieron con el señor Tarrio cuando fue liberado [de la cárcel tras su arresto], y estuvieron con él en el estacionamiento”, declaró el agente especial del FBI Nicholas Hanak en la audiencia del martes.
Tarrio salió la noche del 5 de enero hacia Baltimore. Al día siguiente, en su habitación de hotel, vio en los noticieros televisivos la concentración “Stop the Steal” en el National Mall y el posterior ataque al edificio del Capitolio. También hizo comentarios en redes sociales y en una sala de chat encriptada.
“Cuando termine de ver esto haré una declaración sobre mi arresto [el 4 de enero]... Pero por ahora estoy disfrutando del espectáculo ... Hagan lo que hay que hacer. #WeThePeople”.
Unos minutos más tarde, Tarrio publicó: “No se retiren, m***da”.
Casi 800 personas, muchas de ellas de la Florida, fueron arrestadas tras la insurrección del 6 de enero. A diferencia de Tarrio, la gran mayoría de ellos estaban allí en el momento del allanamiento.
En el primer caso que se llevó a juicio, Guy Reffitt, un miembro de la milicia de Texas que encabezó una de las primeras oleadas de alborotadores, fue declarado culpable este mes de cinco cargos de delito grave, entre ellos obstrucción de un procedimiento oficial, portar un arma de fuego durante el ataque y amenazar a testigos. Reffitt enfrenta una pena máxima de 60 años en prisión, pero es probable que la pena sea mucho menor según las directrices federales sobre sentencias.
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de marzo de 2022, 6:24 p. m..