Escuelas de Miami no han hecho nada sobre resultados académicos de alumnos negros e hispanos
Un año después que los líderes escolares de Miami-Dade conocieron las diferencias en el rendimiento escolar de los negros e hispanos en las pruebas estatales en comparación con los alumnos blancos, el grupo de trabajo que el distrito se comprometió a crear no se ha formado.
El tema llegó a la Junta Escolar hace 12 meses, cuando los conocieron en abril pasado que solo el 40% de los alumnos negros de tercero a décimo aprobaron los exámenes de Evaluación de la Florida (FSA) en Inglés en 2019, en comparación con61% de los hispanos y 77% de los blancos. Los resultados de Matemáticas mostraron una diferencia similar: 44% de los negros aprobados, frente a 63% de los hispanos y 78% de los blancos.
El vicepresidente de la Junta, Steve Gallon III, había solicitado los datos en febrero de 2021, pidiendo al entonces superintendente Alberto Carvalho que “analizara las diferencias en el rendimiento en las escuelas públicas de Miami-Dade”. Los datos, dijo, pudieran usarse para establecer los objetivos del plan estratégico a cinco años del distrito.
Pero eso fue hace casi un año. Y las personas designadas aún no han sido identificadas, según el personal del distrito.
“Estoy decepcionado de que se haya tardado tanto en dar este paso (la selección de la comisión)“, dijo Ruban Roberts, ex presidente de la NAACP de Miami-Dade. “Hubiera esperado que [el distrito] ya tuviera las recomendaciones [de la comisión] de los miembros de la Junta y estuviéramos mucho más avanzados”.
Los asuntos relativos a las diferencias de rendimiento deben ser lo más importante, añadió.
La pandemia agudizó las diferencias
Los datos presentados a la Junta el año pasado fueron de 2019, el último año que se administraron los exámenes estatales anuales antes que el coronavirus golpeara en marzo de 2020, cuando las escuelas pasaron a la enseñanza a distancia hasta el otoño de ese año. Las pruebas FSA se cancelaron en 2020 y se renunció a ellas en 2021. Los estudiantes tomaron las pruebas de 2022 a principios de abril.
La pandemia solo agravó la división, según un informe de la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Educación federal.
El reciente estudio, que analizó “varios períodos desde mediados de marzo de 2020, cuando muchas escuelas cambiaron abruptamente a la enseñanza a distancia, hasta mediados de abril de 2021”, mostró que la pandemia “afectó negativamente el rendimiento académico, ampliando las disparidades ya existentes”, particularmente en materias básicas como Matemáticas y Lectura.
Además, la evidencia mostró que la pandemia “profundizó el impacto de las disparidades en el acceso y las oportunidades que enfrentan muchos estudiantes de minorías en las escuelas públicas, incluidas las barreras tecnológicas y de otro tipo que dificultan el aprendizaje virtual”.
James López, director ejecutivo de Power U Center for Social Change, la organización sin ánimo de lucro de Miami que desarrolla programas de liderazgo entre los jóvenes de minorías, subrayó una preocupación similar por las disparidades.
“Es importante que todos seamos honestos y reconozcamos que a pesar de todos los esfuerzos, la experiencia educativa y el acceso a las oportunidades en Miami-Dade no sean iguales, y todavía están fuertemente determinados por la raza, clase y el lugar donde crece”, dijo al Herald. “Y el COVID-19 ha demostrado que estas disparidades aumentan en tiempos de crisis. No deberíamos dar largas a esto”.
Por su parte, Gallon, quien propuso la iniciativa, dijo que en junio la Junta “actuó rápidamente, por unanimidad y con sentido de urgencia ante la necesidad de abordar las diferencias en el rendimiento” en el distrito.
Falta de sentido de urgencia
La Junta aprobó y adoptó la medida “en cuestión de meses. Ese es nuestro papel como formuladores de políticas”, dijo. “Lamentablemente, el mismo sentido de urgencia pareció no estar compartido previamente en los claros retrasos en las medidas sobre elementos críticos de la política de la junta”, dijo Gallon.
(Una vez que la Junta aprobó la política, la responsabilidad recayó en el distrito para comenzar a designar personas para el grupo de trabajo. El personal solicitó el nombramiento de los miembros y los representantes de la comunidad el 29 de marzo; casi 12 meses después que los datos fueron presentados a la Junta).
Abordar la brecha de rendimiento “requiere el apoyo y la coordinación entre áreas funcionales en el sistema escolar [y] hubo una deliberación reflexiva sobre dónde estaría la comisión y su supervisión dentro de la organización”, dijeron funcionarios del distrito en una declaración el jueves.
Pero poco después que José Dotres “tomara el timón de las escuelas de Miami-Dade, tomó nota de este punto de acción pendiente de la Junta” y se inició el proceso de instauración de la comisión, dijeron los funcionarios.
Gallon dijo que se sentía “complacido de ver que Dotres, como nuevo superintendente, ha adoptado el sentido de urgencia y está finalizando el elemento crítico de la participación y supervisión de la comunidad y de las partes interesadas”.
Esfuerzos para cerrar la brecha
Lucía Báez-Geller, miembro de la Junta, aplaudió igualmente los esfuerzos de Dotres para crear la comisión, diciendo que el nuevo superintendente “entiende la inmediatez de los desafíos que enfrentamos”.
Si bien reconoció que los miembros de la Junta deben estar en constante comunicación con el personal para garantizar que las políticas avancen de manera oportuna, Báez-Geller también destacó los esfuerzos en marcha del distrito para abordar las diferencias en el rendimiento.
El distrito ha implementado la tutoría sabatina y ha contratado instructores con dinero federal asignado a los distritos durante la pandemia, dijo.
ParaLuisa Santos, integrante de la Junta, quien dijo que los datos de 2019 eran “inaceptables”, la comisión y el trabajo que realizará es una oportunidad. (Santos presentó las recomendaciones de su comisión en agosto, dijo).
“Estoy emocionada porque la investigación muestra que hay estrategias que se pueden implementar y pasos que podemos dar para abordar los desafíos adicionales que enfrentan los estudiantes” fuera del aula, dijo al Herald.
Haciéndose eco de Báez-Geller, Santos reconoció que ya se han establecido muchas estrategias, pero dijo que “no las hemos tenido en cuenta en el objetivo declarado de las diferencias de rendimiento”.
Además, dijo, poner a la gente, el tiempo y el esfuerzo detrás de las prioridades eleva las iniciativas, e invitar a las personas que quizá no hayan estado en la mesa antes, especialmente aquellos que pueden hablar de la experiencia de los estudiantes a la que el distrito está apuntando, es extremadamente importante.
“Ahora conocemos un año más de información, y [sabemos] que la pandemia no discriminó”, dijo Santos. “Así que al poner en marcha este grupo de trabajo tenemos una oportunidad aún más persistente de abordar las diferencias en el rendimiento”.