Alcaldesa de Miami-Dade declara emergencia por la asequibilidad de la vivienda
Al declararse finalmente una crisis de asequibilidad de la vivienda, la alcaldesa de Miami-Dade Daniella Levine Cava y sus colegas se enfrentan al enorme reto de mejorar la situación para la población.
“Nos hemos convertido en el lugar más inasequible del país”, dijo Cava el viernes, señalando que eso es “lo que ahora es diferente”.
Como primer paso, el alcalde del condado anunció Building Blocks, un esfuerzo para usar $13 millones en fondos federales para el programa de asistencia de emergencia para el alquiler en Miami-Dade.
Las piezas clave del programa son las siguientes: el condado le pagará hasta $3,000 al mes a las personas que se retrasen en el pago de su alquiler mensual hasta por un año; si su arrendador sube el alquiler entre 1% y 20%, el condado le ayudará cubriendo hasta 20% del pago mensual durante tres meses; y, en el caso de los inquilinos que sufran aumentos de alquiler superiores al 20%, el condado pagará una parte de ese aumento.
Además, el mes pasado la alcaldesa empezó a exigir a los propietarios que avisen con 60 días de antelación, en lugar de los 30 de antes, a los inquilinos cuando aumenten el alquiler 5% o más.
El agudo problema del condado se remonta a antes de que comenzara la pandemia en marzo de 2020. Ha alcanzado un nivel grave, dicen los expertos, que está afectando la calidad de vida y perjudicando la economía local, porque los empleadores tienen cada vez más dificultades para contratar y retener trabajadores a medida que la gente se muda a lugares más baratos para vivir.
Los defensores del acceso a la vivienda y los profesionales del sector inmobiliario se apresuraron a señalar el viernes que la medida de la alcaldesa fue una respuesta a una situación extrema y no un remedio.
“Es una respuesta de emergencia, no es una solución a largo plazo”, dijo Annie Lord, directora ejecutiva de la organización sin fines de lucro Miami Homes For All. “Lo que necesitamos es m;as oferta [de vivienda asequible]”.
Para ello el condado debe agilizar los procesos de desarrollo y comercialización de viviendas asequibles y de la fuerza de trabajo, incluyendo proporcionar un mejor acceso a la financiación para construir más casas, dijo Lord.
Durante años, los habitantes de Miami-Dade han luchado para mantenerse al día con los compradores de vivienda latinoamericanos, que a menudo adquiere una casa o apartamento con dinero en efectivo. Después de la Ley de Empleos y Reducción de Empleos (TCJA) de 2017, Miami-Dade experimentó una afluencia de compradores de todo el país, aumentando aún más la competencia por las viviendas.
Luego vino otro desafío: la continua expansión de empresas de tecnología y finanzas a Miami y sus alrededores. Estas empresas atrajeron a sus empleados y a los empresarios emergentes con sueldos más altos en comparación con los estancados salarios de la población local.
De hecho, Cava atribuyó la crisis de asequibilidad de la vivienda en Miami-Dade a los nuevos habitantes y a empresas que se mudan a Miami.
En los últimos meses, la escasa oferta de viviendas disponibles para la compra obligó a que los precios de la vivienda se dispararan a niveles históricos. En febrero, los precios de venta de las viviendas unifamiliares aumentaron20% con respecto al año anterior, pasando de $450,000 a $536,000. En el caso de los condominios, los precios se dispararon 27%, pasando de $300,000 a $380,000.
Los que quieren comprar vivienda siguen alquilando,pero muchas veces ni siquiera eso pueden pagar.
El condado tiene un alquiler promedio de $1,600 al mes, con algunos barrios que alcanzan promedios mensuales de hasta $4,100 y pocas zonas asequibles. A la luz de los elevados precios de la vivienda, muchos habitantes han abandonado el mercado, siguiendo una tendencia en su segundo año de un descenso en la población del condado.
Además, cientos de inquilinos de Miami-Dade siguen siendo desplazados, ya que los urbanizadores compran edificios de apartamentos antiguos con alquileres más bajos para venderlos y aumentar los precios o sustituirlos por nuevas viviendas de lujo. Los desplazamientos ocurren en todo el condado, pero sobre todo en lugares como Coral Gables, Edgewater y Hialeah.
“Parece que lo que está haciendo la alcaldesa es abordar el tema en cuestión más bien con un carácter de emergencia”, dijo Ned Murray, director adjunto del Centro Metropolitano Jorge M. Pérez para la investigación Económica y de la Vivienda en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).
“Los alquileres son tan elevados ahora que la gente está teniendo que dejarlos sin tener adónde ir. [Cava] a hecho algo que era necesario por la emergencia”.
Murray dijo que un plan cohesivo es tan importante como la declaración de crisis de asequibilidad de la vivienda que Levine Cava hizo y el lanzamiento del programa Building Blocks.
“Todavía nos faltan 70,000 trabajadores para llegar a donde estábamos al principio del COVID”, dijo. “La economía sigue luchando en Miami-Dade. La clase trabajadora de Miami-Dade tiene muy poca calidad de vida y vive en constante estrés”.
Como parte del Centro Metropolitano Jorge Pérez de FIU, Murray trabajó en una evaluación de la vivienda en Miami-Dade antes de la pandemia y ya había identificado una crisis local de asequibilidad.
El condado puede hacer algo más que proporcionar asistencia a los inquilinos, como la agilización de permisos para nuevos proyectos de viviendas asequibles y de mano de obra, dijo Stephanie Berman-Eisenberg, director ejecutivo y presidente de Carrfour Supportive Housing. Su organización ofrece orientación de recursos para los que buscan viviendas asequibles para trabajadores, así como la dirección de nuevos desarrollos en todo el sur de la Florida.
“Es solo una pieza de ese rompecabezas”, dijo acerca de la ayuda financiera de emergencia para los inquilinos. “No le va a conseguir una casa a una familia. Es una solución rápida. Entiendo que esa sea siempre la primera reacción, porque se puede hacer rápidamente”.
Más viviendas son parte de la solución, dijo Christina Pappas, vicepresidenta de The Keyes Company, una empresa inmobiliaria independiente de la Florida desde hace mucho tiempo.
“Tenemos que buscar todas las oportunidades para crear nuevas unidades de vivienda asequible para ayudar a solucionar el déficit de viviendas de alquiler, quizás explorando asociaciones público-privadas”, dijo Pappas.
La declaración del alcalde del condado sigue a otro anuncio similar de la ciudad de Miami. Los comisionados declararon una emergencia pública el mes pasado, permitiéndole a la ciudad adjudicar contratos sin licitación y acelerar proyectos de vivienda asequible.
Pero, dijo Berman-Eisenberg, no ha visto mucha diferencia. “Seguimos recibiendo el mismo número de llamadas”.