FIU escucha a muchos sobre la búsqueda del próximo presidente
Algunos pidieron una mujer para romper el patrón de liderazgo exclusivamente masculino. Otros sugirieron que fuera una persona de Miami, porque consideraban esencial una conexión personal con el sur de la Florida. Y otros pidieron un profesional ajeno al mundo académico, que pudiera innovar más que un administrador tradicional de la enseñanza superior.
Una gran variedad de opiniones surgió durante un foro celebrado el miércoles sobre quién debería ser el próximo presidente de la Universidad Internacional de la Florida (FIU). La mayor universidad estatal del sur de la Florida y la cuarta de Estados Unidos, con unos 56,000 estudiantes, 10,000 empleados y 270,000 graduados, se embarcó la semana pasada en una búsqueda nacional de su sexto presidente.
El próximo presidente de FIU llegara en un momento crucial en el que la universidad, que celebra sus 50 años en 2022, lucha por pasar de ser una universidad local a menudo despreciada a una institución de investigación con reputación nacional.
La universidad pasó del número 95 el año pasado al número 78 este año en la clasificación de U.S. News & World Report, el mayor salto entre las escuelas de la Florida y el tercer mayor aumento entre las universidades estatales de todo el país. Y tiene la intención de entrar en el top 50.
“Este es uno de los trabajos más difíciles del país, en mi opinión. Ser presidente de una universidad en general es un trabajo extraordinariamente difícil”, dijo Dean Colson, presidente del consejo de administración de FIU, que fue uno de los panelistas del foro el miércoles. Mencionó que el trabajo tiene pocos días de descanso y altos niveles de estrés.
“Vas a asustar a la gente”, bromeó Roger Tovar, uno de los panelistas que se sentó junto a Colson. Tovar, vicepresidente del consejo de administración, preside la comisión de búsqueda de presidente.
La remuneración del cargo, que aún no ha sido determinada por el consejo de administración, probablemente ronde el medio millón de dólares. Mark Rosenberg, que dimitió abruptamente como presidente a finales de enero bajo la nube de una acusación de acoso sexual, ganaba un salario anual de $502,578.63. El presidente interino Kenneth Jessell gana $503,000.
El martes y el miércoles, William Funk, fundador y presidente de R. William Funk & Associates, la empresa de búsqueda con sede en Texas contratada por FIU y encargada de entregar un gran grupo de candidatos, celebró 10 reuniones con las principales partes interesadas, como la Junta Directiva de la Fundación FIU y el Senado de la Facultad de FIU.
Funk abrió una de esas reuniones el miércoles a la comunidad en general. Unas 15 personas asistieron al evento presencial en el salón del Graham Center en el Campus Modesto A. Maidique, el campus principal de FIU en Tamiami Trail al oeste de Miami-Dade.
“Gracias a todos los que asistieron en persona. Veo que se apretujaron y lograron encontrar un asiento”, bromeó Funk ante una gran sala mayormente vacía.
La portavoz de FIU, Madeline Baró, dijo que unas 200 personas lo vieron virtualmente. Baró también dijo que unas 160 personas más asistieron a las otras reuniones de esta semana, compartiendo sus opiniones a través del portal en línea o en persona.
Funk invitó a los 15 miembros de la comisión de búsqueda presidencial a participar en todas las reuniones. En última instancia, la comisión presentará al menos dos candidatos al consejo de administración en su totalidad en junio; el consejo seleccionará un finalista en julio. El presidente entraría entonces en funciones en otoño, tras ser confirmado por la Junta de Gobernadores de la Florida.
En el foro abierto del miércoles, Sofía Trelles, mediadora de FIU, leyó los comentarios enviados por internet y los miembros del público también aportaron su opinión en vivo. Alguien mencionó la necesidad de una presidenta o un presidente de color.
“Me decepcionaría que la comisión de búsqueda enviara al consejo de administración a cinco hombres”, dijo Colson, añadiendo, sin embargo, que buscará al mejor líder, independientemente del género o la raza.
Un miembro del público planteó su preocupación por la vulnerabilidad de la libertad académica del profesorado en los campus universitarios y la necesidad de un presidente que la defienda. Otra persona hizo hincapié en la necesidad de alguien que aprecie la diversidad y pueda desenvolverse en los círculos hispanos de Miami.
En última instancia, Tovar dijo que no quiere que FIU se limite a sí misma; quiere lanzar una amplia red para atraer a tantos candidatos como sea posible.
“Escucho lo que están diciendo”, le dijo Tovar al público. “Hay muchas casillas que marcar”.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2022 a las 11:58 a. m..