‘Más vale que nos escuchen’. Manifestantes critican que le quiten el Tower Theater al MDC
Desde que llegó a Miami desde Cuba a los 17 años, a Margarita Batlle le encanta ver películas de todo el mundo en el Tower Theater del Miami Dade College. En la actualidad, suele ir los fines de semana para disfrutar de una tarde tranquila en el histórico teatro de la Calle Ocho de La Pequeña Habana.
Pero el martes por la mañana, Batlle llegó al cine furiosa. En lugar de su habitual entrada de cine, llevaba un cartel con un mensaje para el gobierno de la ciudad de Miami: “COMISIONADOS - ¡¡¡SAQUEN LAS MANOS!!!”
Batlle fue una de las dos decenas de habitantes y cineastas locales que protestaron frente al Tower Theater contra la reciente decisión de la ciudad de rescindir su contrato con el Miami Dade College, que ha operado el cine desde 2002. El 19 de septiembre, el Departamento de Bienes Raíces y Gestión de Activos municipal envió una notificación al MDC diciendo que la ciudad se hará cargo del cine cuando el contrato de la universidad termine en enero de 2023.
“¡Salvemos el cine!”, coreaban los manifestantes en inglés y español.
La noticia enfureció a la comunidad local de cine y arte de Miami junto a muchos habitantes que aprueban la gestión del MDC y ven el cine como faro cultural para la comunidad cubanoamericana de la ciudad. Batlle, de 78 años, dijo que la ciudad se ha extralimitado.
“¿Es tarea del gobierno decidir qué es buen arte y qué no? ¿Qué debo ver? ¿Y lo que no debo ver?”, dijo Batlle en la protesta. “ No. Esto realmente está tomado del manual de Fidel Castro”.
La protesta fue organizada por varios cineastas locales que apoyan al liderazgo del MDC y se muestran escépticos ante los planes de la ciudad, dijo el cineasta Chris Molina. Tras enterarse de la retirada de control del cine de manos del MDC, Molina inició una petición en change.org para exhortar al gobierno municipal a reconsiderar su decisión. Hasta el martes, la petición tenía más de 6,000 firmas, superando su objetivo original de un par de miles.
Molina se subió a una silla para dirigirse a la multitud reunida en la acera. Dijo que el cine ha sido fundamental para impulsar las películas y las carreras de los artistas locales.
“Muchos de nuestros abuelos vinieron al cine aquí cuando llegaron por primera vez [a Miami] y ahora nuestras películas se estrenan aquí. Eso es enorme”, dijo Molina. “Es cursi, pero es el sueño americano”.
El Tower Theater se inauguró originalmente en 1926. En la década de 1960, el teatro introdujo a muchos refugiados cubanos recién llegados a la cultura estadounidense con sus películas y más tarde se hizo conocido por mostrar películas en inglés con subtítulos en español junto con películas en español. El teatro estuvo cerrado durante varios años hasta que la ciudad autorizó al MDC reabrir y gestionar el local. Desde entonces, el cine ha sido alabado como centro de apoyo al cine local y latinoamericano y es la sede del Festival de Cine de Miami.
Un portavoz del MDC dijo al Herald que la universidad había estado en conversaciones con la ciudad para renovar su contrato de arrendamiento durante 20 meses. A veces, la universidad pasaba meses sin recibir respuesta, dijo el portavoz.
Aunque la terminación del contrato fue un shock para muchos habitantes, los comisionados de la ciudad han estado emprendiendo acciones para sacar al MDC del cine, según un artículo del Miami New Times.
El comisionado Joe Carollo patrocinó una medida para reemplazar al MDC con la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos, Brigada 2506, para “operar mejor” la propiedad. El grupo de veteranos no estuvo interesado y la resolución fue retirada.
Durante una conferencia de prensa el lunes por la tarde, Carollo abordó algunos rumores y preocupaciones con respecto al cine. Subrayó que la ciudad ha invertido millones en el teatro y que no demolería el edificio ni lo sustituiría por un negocio comercial.
Presentó algunos planes para el futuro del cine. Además de proyectar películas, Carollo dijo que la ciudad quiere que el edificio se convierta en un centro de acogida de visitantes que cobraría a los turistas una pequeña cuota para ver breves documentales\ que promocionen las atracciones de La Pequeña Habana y de los límites de la ciudad de Miami. Carollo agregó que el edificio también será un lugar para el teatro y exposiciones de arte en rotación. (El MDC inició un programa de exposiciones de arte en el teatro en agosto).
“El uso del Tower Theater no está cerca de ser al máximo”, dijo Carollo en la conferencia de prensa.
Carollo expresó su frustración ante los críticos que no quieren que la ciudad recupere el control del cine a pesar de ser la propietaria del local y afirmó que “muy, muy poca gente” visita el cine los fines de semana. Citó a una guardia de seguridad que trabaja en el Domino Park, al otro lado de la calle, quien le dijo que “no cuenta más de 10 personas que van a ver una película”.
Añadió que la ciudad está “agradecida” por la gestión del MDC, “pero este no es su fuerte”.
“El Miami Dade College ha hecho un buen trabajo pero son una universidad para educar a la gente”, dijo Carollo. “No son una sala de cine o un proveedor de arte”.
Lauren Cohen, la directora de Programación del Festival de Cine de Miami, refutó en Instagram las afirmaciones de Carollo de que el cine no atrae a muchos visitantes. Publicó un video de una larga fila de personas esperando entrar al cine para las proyecciones agotadas de la película “Argentina, 1985”.
El MDC respondió a la conferencia de prensa de la ciudad con una declaración el lunes por la noche. La universidad dijo que agradece las “excelentes ideas de Carollo como líder que conoce tan bien esta comunidad” y lo invitó a ser el presidente fundador de una nueva junta asesora de la comunidad.
“No hay necesidad de cambiar la gestión; el Miami Dade College puede poner en práctica muchas de sus excelentes ideas en solo 30 días, mucho antes que un cambio de gestión”, dice el comunicado.
Los manifestantes no tuvieron palabras muy amables sobre Carollo.
Ana Roca, profesora emérita de la Universidad Internacional de la Florida, se burló de los comentarios del comisionado sobre la capacidad del MDC para ofrecer una programación artística. Roca dijo que la ciudad necesita echar atrás su decisión o enfrentarse a la ira de los electores.
“Más vale que nos escuchen porque tenemos el poder del voto”, dijo Roca. “Estamos protestando, tanto republicanos como demócratas”.
El cineasta Mark Pulaski atribuyó al MDC el haber despertado su interés por el Tower Theater. Aunque es de Miami, no visitó el cine hasta que el MDC inició el Miami Festival. Desde entonces, varias de las películas en las que ha trabajado se han estrenado allí. Ahora, dijo, el futuro del cine es incierto.
“No creo que el Miami Dade College piense en esto como una empresa para ganar dinero”, dijo. “Lo hacen para promover las artes”.
A Hiram Ruiz tampoco le convencieron las declaraciones de Carollo. Ruiz creció cerca del cine y dijo que fue una de las primeras salas a las que fue de niño. Cuando se reabrió, el MDC “le dio vida”, dijo.
“Es totalmente incomprensible para mí porqué los comisionados de la ciudad, o uno en particular, querrían cambiarlo cuando ha funcionado tan bien”, dijo. “Hay muchas cosas aquí que no funcionan bien. Esto es algo que funciona muy bien”.
Este artículo fue producido con el apoyo financiero de The Pérez Family Foundation, en asociación con Journalism Funding Partners, como parte de un programa de becas de periodismo independiente. El Miami Herald mantiene el pleno control editorial de este trabajo.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de octubre de 2022, 9:23 a. m..