Miami-Dade

Merrett Stierheim, administrador condal que dio forma al gobierno moderno de Miami-Dade, falleció a los 90 años

Merrett Stierheim habla durante una reunión de la Junta Escolar de Miami-Dade en 2001, cuando dirigía el sistema escolar durante una notable carrera en la administración pública.
Merrett Stierheim habla durante una reunión de la Junta Escolar de Miami-Dade en 2001, cuando dirigía el sistema escolar durante una notable carrera en la administración pública.

Merrett R. Stierheim, el administrador del Condado Dade que ayudó a crear un gobierno metropolitano moderno en los años 70 y 80 y cuya reputación de administrador público contundente y hábil lo convirtió en la persona de referencia para las burocracias con problemas en los años 90 y principios de los 2000, falleció el domingo a los 90 años.

En una carrera que empezó con unas prácticas en el Ayuntamiento de Miami en 1959, Stierheim completó un notable circuito a través de los altos rangos de la administración local.

Fue superintendente escolar de Miami-Dade, administrador de Miami, dos veces administrador del condado —primero en el Condado Dade, al que regresó luego del cambio de nombre a Miami-Dade—, director de la Oficina de Turismo del condado y administrador interino de Doral y Miami Lakes. Eso no incluye su paso por la costa oeste de la Florida, primero como administrador municipal de Clearwater y luego como administrador del Condado Pinellas, antes de volver a ocupar el puesto más alto en Dade.

Merrett Stierheim, quien fue administrador de Miami-Dade en dos ocasiones, ejerció de experto en reconversión de gobiernos locales a lo largo de su carrera.
Merrett Stierheim, quien fue administrador de Miami-Dade en dos ocasiones, ejerció de experto en reconversión de gobiernos locales a lo largo de su carrera.

“Era una fuerza de la naturaleza”, dijo Jennifer Moon, administradora subalterna de Stierheim en los años 90. “Él creó la cultura del gobierno”.

El ‘señor administrador’ dirigió el gobierno y el sistema escolar del condado

El cargo de administrador de Dade entre 1976 y 1986 fue la pieza central de la carrera de Stierheim como administrador público, ya que presidió la transformación de una burocracia lo bastante pequeña como para compartir espacio con un juzgado en el centro de la ciudad en un importante gobierno metropolitano.

Stierheim supervisó la mayor parte de los proyectos de obras públicas de Dade en la era moderna, incluida la construcción de Metrorail y Metromover, el campus del zoológico del condado el y Stephen P. Clark Government Center, de 29 plantas, que permitió a la creciente burocracia de Dade salir de las dependencias del juzgado civil del centro.

Judy y Merrett Stierheim en una foto de archivo de Miami Herald de 2010.
Judy y Merrett Stierheim en una foto de archivo de Miami Herald de 2010.

Conocido como “señor administrador” durante la mayor parte de su vida profesional, también gestionó la respuesta del condado a algunas de las crisis históricas que ayudaron a definir Miami en la década de 1980, incluido el éxodo del Mariel desde Cuba y los disturbios civiles y la violencia después de la absolución de agentes de policía del condado por la muerte a golpes del agente de seguros afroamericano Arthur McDuffie.

“Hoy lloramos la pérdida de uno de nuestros mejores y más brillantes miembros, Merrett Stierheim”, dijo la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, en un comunicado el domingo por la noche. “Fue un icono en el gobierno: siempre honesto, deliberado y veraz, un mentor y un modelo a seguir para muchos, incluida yo. [...] Estaremos eternamente agradecidos por su dedicación y compromiso para servir y hacer que nuestra comunidad sea mejor cada día”.

Merrett Roscoe Stierheim nació en Mineola, Nueva York, el 25 de septiembre de 1933. Fue hijo único. Su madre, Synneva Catherine Barron, era concertista de piano y sus actuaciones se retransmitían localmente por la radio, mientras que su padre, Merrett Hatheral Stierheim, dirigía la tintorería familiar, Merrett Cleaners, en Long Island con el abuelo de Stierheim, Roscoe Stierheim.

Stierheim fue primer teniente de la Fuerza Aéreaa entre 1953 y 1957 y se licenció en Finanzas en la Universidad de Bucknell en 1958 gracias a la GI Bill antes de cursar una maestría en Administración Pública en Wharton School de la Universidad de Pennsylvania, donde terminó tercero de su promoción en 1960.

Judith A. Cannon Stierheim, su esposa durante 41 años, confirmó que Stierheim murió el domingo. Le sobreviven cuatro hijas: Laurey Stierheim Trailer, Cathryn Stierheim Sarnago, Mia Stierheim y Paula Stierheim Fay, así como nueve nietos y siete bisnietos.

Stierheim tuvo sus cuatro hijas con su primera esposa, Jayne Bauer. Judith y él se casaron en otoño de 1982.

“Amaba a nuestra comunidad y pasó su vida sirviendo a los demás”, dijo Judith Stierheim en un comunicado hecho público el domingo por la noche. “Era apasionado, enérgico y honesto, se rodeaba de profesionales que compartían los mismos valores y ética de trabajo y su palabra era su vínculo”.

En el verano de 1959, Stierheim era un joven padre que estaba terminando sus estudios. Las prácticas previstas en Fort Lauderdale se vinieron abajo en el último momento, pero Miami también tenía una necesidad inesperada de un becario y contrató a Stierheim a las órdenes del administrador municipal Dutch Willard.

Ascendió hasta convertirse en ayudante del siguiente administrador municipal, Mel Reese, antes de conseguir el puesto más alto en Clearwater, en la costa oeste de la Florida. En 1973 fue ascendido a administrador del Condado Pinellas. Tres años más tarde, el alcalde del Condado Dade, Stephen P. Clark, reclutó a Stierheim para que regresara a Miami y ocupara allí el cargo de administrador del condado.

Presidió el gasto de la “Década del progreso” que construyó Metrorail y el zoológico de Miami

Stierheim llegó tras el paquete de bonos de la “Década de progreso”, aprobado en 1972, con $553 millones en fondos prestados para infraestructura, transporte público y otras necesidades cívicas. Con un valor de más de $4,000 millones actuales, el gasto se redujo bajo la supervisión de Stierheim, lo que llevó a la construcción del Clark Center, las instalaciones actuales del zoológico y, con la llegada de dólares federales, el Metrorail y el Metromover.

Merrett R. Stierheim fue conocido como "Mr. Manager" durante gran parte de su carrera política, dirigiendo el gobierno del Condado Miami-Dade en dos ocasiones, además de ejercer como superintendente de las escuelas del condado y administrador de la ciudad de Miami.
Merrett R. Stierheim fue conocido como "Mr. Manager" durante gran parte de su carrera política, dirigiendo el gobierno del Condado Miami-Dade en dos ocasiones, además de ejercer como superintendente de las escuelas del condado y administrador de la ciudad de Miami. carl juste mhs

Presidió el gobierno del condado 10 años, tiempo suficiente para que presentara el primer presupuesto de $1,000 millones de Dade. Su mayor tormenta ocurrió cuando despidió al director de Policía del condado, E. Wilson Purdy. En un episodio de podcast de 2022, Stierheim dijo que no estaba contento con el ritmo de ascensos de los agentes afroamericanos del departamento y que quería un cambio.

En 1985 el Miami Herald describió a Stierheim como el administrador de gobierno local mejor pagado del país, con $111,118 al año, pero, al año siguiente, Stierheim, dedicado jugador de tenis, dejó el gobierno para dirigir la oficina en Miami de Women’s Tennis Association (WTA), una organización que representa a las jugadoras de los circuitos profesionales de tenis femenino, entre ellas Chris Evert y Martina Navratilova. Como presidente ejecutivo durante cuatro años, Stierheim negoció con los torneos una mayor dotación económica para los premios y estableció el primer sistema de pensiones para las jugadoras.

En 1990 volvió a desempeñar un papel casi gubernamental, ayudando a sacar a flote la industria turística del condado como presidente de la Oficina de Convenciones y Visitantes del Gran Miami. La organización, financiada por el condado, se enfrentaba a una crisis luego de varios asesinatos de turistas, con atracadores armados que atacaban a visitantes en autos de alquiler. Los países europeos advirtieron a sus ciudadanos que no visitaran Miami y Stierheim usó sus amplios vínculos con el gobierno para contrarrestar los titulares mundiales.

Merrett R. Stierheim dirigió el gobierno del Condado Miami-Dade como administrador durante dos mandatos diferentes.
Merrett R. Stierheim dirigió el gobierno del Condado Miami-Dade como administrador durante dos mandatos diferentes. Carl Juste Miami Herald file

“Presionó mucho”, dijo Bill Talbert, ayudante de Stierheim durante muchos años, quien lo siguió desde el ayuntamiento hasta la oficina y llegó a ser director de turismo durante dos décadas.

Como medidas de seguridad, el condado hizo que las empresas de alquiler de autos quitaran la marca de sus vehículos para que fuera más difícil detectar a los visitantes, añadió señales de tráfico de “Siga al Sol” para mantener a los conductores visitantes en las carreteras principales y puso en marcha una unidad policial dedicada a los delitos turísticos.

Cuando Stierheim aún era director de Turismo, Miami lo contrató para rescatar a la ciudad en medio de un escándalo de corrupción que supuso la detención del anterior administrador municipal y que Miami se enfrentara a una crisis fiscal provocada por el gasto excesivo y los presupuestos falsos. La dirección de la Oficina de Visitantes accedió a prestarle a Stierheim a Miami para esta tarea.

Contrató a nuevos directivos, creó 13 grupos de trabajo para recomendar reformas y puso en marcha un plan de recuperación financiera que devolvió a Miami a una situación fiscal más saneada.

“Le gustaba mucho la gestión de crisis”, dijo George Burgess, por aquel entonces administrador del condado cedido a Miami, quien llegó a ser ayudante de Stierheim y luego administrador del condado. “Estaban al borde de la insolvencia y creo que eso lo impulsó de verdad”.

Contratado de nuevo como administrador del condado por el alcalde Alex Penelas

Después de su misión de tres meses en Miami, Stierheim volvió a su trabajo como director de turismo durante un año antes de ser contratado para otra operación de reparación en un gobierno local. En 1998, Alex Penelas, entonces alcalde de un condado recientemente rebautizado por los votantes como Miami-Dade, contrató a Stierheim para que volviera a su antiguo puesto de director del condado después de que Penelas despidiera al entonces director, Armando Vidal.

“La razón por la que quería que volviera, citando sus palabras, [fue porque] vivieron un escándalo al mes”, dijo Stierheim en una audiencia del comité del Condado Miami-Dade en 2016. “Sus asesores estaban preocupados que si no limpiaba el lugar no sería reelegido. Estoy muy feliz de decir que lo limpiamos. Puse a siete departamentos a vigilar la gestión”.

El regreso a casa de Stierheim terminó con rencor al cabo de tres años. Un año después de ganar la reelección en 2000, Penelas llamó a Stierheim a su despacho y le dijo que quería un nuevo administrador del condado antes de una campaña pública para cambiar los estatutos del condado y dar más poder al alcalde, según un discurso que Stierheim dio en 2017 en la Universidad Atlántica de la Florida (FAU). Stierheim le dijo a la audiencia que consideró luchar públicamente por su puesto, pero en su lugar optó por retirarse discretamente.

La dimisión de Stierheim despejó el camino para que Penelas nombrara a un administrador más cumplidor en la figura de Steve Shiver, entonces alcalde de Homestead sin experiencia en la administración pública.

“En nuestra casa reinaba la melancolía”, dijo Stierheim, y añadió que él y su mujer estaban tan desanimados que no pusieron ni el árbol de Navidad. “Estábamos apenados por lo que la familia —los empleados del Condado Miami-Dade— estaban destinados a pasar con un director de condado político no cualificado”.

Shiver duró dos años marcados por la polémica antes de que Penelas le sustituyera por Burgess.

Públicamente confiado en su capacidad para dirigir las cosas, Stierheim alabó el valor de los administradores profesionales y relacionó algunos de sus momentos más difíciles con enfrentamientos con los funcionarios electos que eran sus superiores.

“Los administradores, en muchos casos, son el amortiguador entre el interés superior del público y un político ambicioso”, le dijo en un correo electrónico a Herald el 30 de noviembre al comentar los nuevos escándalos de corrupción que sacudían Miami. “No se puede ser un administrador eficaz si no se demuestra a quienes se dirige y a la comunidad a la que se sirve que se está preparado para enfrentarse a un político”.

En la entrevista del podcast de 2022, Stierheim recordó cómo frustró un intento de los cabilderos de inclinar la votación de la Comisión del Condado sobre un contrato de telefonía de pago a favor de una empresa que no había ofrecido la mejor oferta, pero que contrató a los mejores cabilderos. “Tracé una línea”, dijo. “No fue bonito”.

“Merrett creía firmemente en la gestión profesional y de limitar al máximo la interferencia política”, dijo Dennis Moss, comisionado del condado de 1993 a 2020. “Merrett era testarudo, seguía adelante con lo que creía correcto desde una perspectiva de gestión profesional, pero eso a algunas personas no les gustaba”.

Era un administrador áspero, con poca paciencia para los subordinados que no rendían y un temperamento rápido con los periodistas que, a su juicio, no entendían bien la historia.

Sin embargo, los medios de comunicación lo consideraban un administrador honesto, alejado de las influencias políticas y de los tejemanejes que alimentaban los escándalos en la administración local. En la década de 1990, un periodista de Miami Herald dijo que Stierheim “se abrió camino a lo largo de casi cuatro décadas de servicio público sin apenas un atisbo de escándalo”. En 2002, Miami New Times declaró a Stierheim el “mejor burócrata” del año.

“Será recordado como una leyenda de la administración pública”, dijo Alina Hudak, quien recientemente dejó su puesto de administradora municipal de Miami Beach después de más de tres décadas en el gobierno del condado. “Lo respetaba muchísimo”.

Las personas que trabajaron para él también lo describieron como un jefe leal que se centraba en el buen trabajo. Apoyó a varios jefes de departamento cuando se vieron envueltos en problemas, como las fricciones con un director de aeropuerto que defendía la urbanización de unos terrenos que eran propiedad de su esposa. Stierheim tachó el asunto de infundado.

También instó a sus adjuntos a delegar para que el gobierno siguiera avanzando. Durante la entrevista del podcast 2022, Stierheim dijo que creía que las decisiones debían tomarse “al nivel competente más bajo”.

La ex comisionada del condado Barbara Jordan recordó sus primeros días como asistente del administrador del condado bajo Stierheim, cuando le llegó la noticia de que él había consultado con diputados más experimentados sobre un problema con un departamento que él la contrató para supervisar.

“Me enfadé mucho y fui directamente a su despacho”, dijo Jordan, quien trabajó 20 años en la Comisión después de su etapa como ayudante de Stierheim. “Se dio cuenta enseguida de lo que había hecho y me pidió disculpas. Ese es el tipo de administrador que era”.

Stierheim se convirtió en un experto en cambios a corto plazo para gobiernos que se enfrentaban a desafíos.

Miami Lakes lo contrató como primer administrador de la ciudad poco después de su creación en 2000 y Homestead lo contrató al año siguiente para que le ayudara a arreglar su desastre financiero. Más de una década después, Doral lo contrató como administrador interino de la ciudad en 2012 y, a sus 80 años, trabajó como asesor de la junta estatal que supervisaba Opa-locka en 2016 y 2017 durante una crisis financiera.

“Era un tipo de cambio. Si se necesitaba arreglar algo, se llamaba a Merrett”, dijo Moss, el ex comisionado del condado. “Todo el mundo llamaba”.

Su mandato como jefe de las escuelas de Miami-Dade puso a prueba el poder de su reputación, con los miembros de la junta divididos en torno a si traer al primer no educador del sistema para dirigir las cosas.

Con el anterior superintendente sin trabajo tras una serie de escándalos por compras fallidas de terrenos para escuelas, Stierheim era uno de los principales candidatos para tomar el timón.

Elegido para hacerse cargo del problemático sistema escolar de Miami-Dade

Se enfrentó a un esfuerzo público para descarrilar su contratación, con programas de radio en español inundados de llamadas denunciándolo. Entre bastidores, los miembros de la Junta Escolar dijeron a los periodistas que se les amenazaba con la ruina política si apoyaban a Stierheim. Sus partidarios culparon a Penelas, pero el alcalde lo negó. Consiguió el puesto por un margen de un voto.

“Rompió su regla cardinal de siempre, que era no aceptar nunca un cargo público en una votación dividida”, dijo Mayco Villafaña, quien se encargó de las comunicaciones de Stierheim en varios cargos, incluido el sistema escolar. “Estábamos allí como reformadores y pagó el precio. La gente estaba enojada”.

Villafaña dijo que Stierheim desmanteló un sistema de ascensos que reconocía la ayuda a las campañas de miembros de la Junta Escolar por parte de profesores y administradores en lugar de los logros. Exigió evaluaciones anuales del trabajo que conducían de las aulas a las oficinas administrativas.

También degradó a los administradores para despejar el camino a los educadores que él pensaba que serían mejores contrataciones.

“Solía visitar las escuelas”, dijo Villafaña. “Una de las cosas que hizo de Merrett un líder es que llegó a conocer a la gente que trabajaba con él y para él. [...] Si alguien trabajaba para él, no quería fallarle”.

Stierheim dejó el sistema escolar en 2004, poniendo fin a su etapa como administrador de tiempo completo. En 2010, fue director interino de la Sociedad Zoológica de Miami-Dade, la rama de recaudación de fondos del zoológico del condado. Luego se hizo cargo de Collins Center for Public Policy de Miami, un centro de estudios que se enfrentaba a una crisis de liquidez y que dos años más tarde quebraría a pesar del plan de austeridad impuesto por Stierheim.

Con el tiempo, Stierheim vio cómo Miami-Dade se alejaba de la forma de gobierno que él consideraba el patrón oro de la administración pública. Instados por los funcionarios electos, los votantes revisaron los estatutos de Miami-Dade en 2007 para otorgar todos los poderes administrativos al alcalde y eliminaron el puesto de administrador del condado en 2012. Hudak fue la última persona en ocuparlo.

En 2016, un Stierheim de 82 años se paró en el atril en el pozo de la cámara de la Comisión del Condado para hablar a favor de derogar los poderes del “alcalde fuerte” del condado y volver a un sistema en el que, como en los años 70 y 80, un administrador profesional del condado pudiera dirigir el gobierno bajo la autoridad de la comisión.

“Durante casi 10 años hicimos grandes progresos”, dijo Stierheim, refiriéndose a su primer mandato como administrador del condado bajo un alcalde con poco poder. “Construimos las infraestructuras de esta comunidad y se construyeron sin escándalos”.

La propuesta murió más tarde ese mismo día, cuando el comité votó a favor de presentarla indefinidamente, pero la sesión le dio a Stierheim la oportunidad de exponer el valor de los administradores públicos.

“Se me reconoce, no inmodestamente, como experto en administración local”, le dijo al comité. “Uno no se gana eso si no trabaja realmente duro en ello”.

Joey Flechas, redactor de Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de julio de 2024, 3:40 p. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA