Doral honra a migrantes con escultura que celebra sus contribuciones y resiliencia
Doral honró la fuerza y la determinación de los migrantes, que constituyen la mayoría de la ciudad, con la inauguración de un proyecto artístico de dos años: una escultura que celebra la resiliencia, el espíritu emprendedor y las valiosas contribuciones de los migrantes a la comunidad de Doral.
El proyecto, que comenzó en 2022 con una convocatoria competitiva de arte para mejorar la estética de la ciudad, culminó este viernes con la revelación del “Monumento Migrante”. Esta estructura metálica de 16 pies, recubierta con capas de polvo de mármol y cemento blanco, fue creada por el artista venezolano Nelson González, de 45 años, quien emigró a Aruba en 2003.
En una entrevista con el Nuevo Herald, González describió su obra como una “forma autobiográfica de mi integración al Reino de los Países Bajos”. La escultura, “un humanoide asexual”, presenta dos elementos clave: un maletín y un avión de papel.
González señaló que el avión de papel “representa poéticamente los sueños y aspiraciones de la infancia, los cuales muchos de nosotros llevamos como motivación para emigrar”. También destacó la conexión simbólica entre Doral y su proximidad al aeropuerto, el maletín refleja esa identidad comercial que tiene la ciudad.
La alcaldesa Christi Fraga describió el monumento como “un símbolo de esperanza y unidad”, enfatizando que la obra refleja el “tapiz diverso” de la comunidad de Doral. Fraga señaló que la pieza captura la esencia de una ciudad en la que personas de todos los ámbitos de la vida se reúnen para construir un futuro mejor.
Oranjestad, la capital de Aruba, y Doral son ciudades hermanas, fomentando relaciones cooperativas en áreas como cultura, negocios y gobierno. Fue a través de esta asociación que González se enteró de la competencia de arte de Doral para enriquecer el entorno estético de la ciudad.
Para González, no es una coincidencia que su obra haya ganado la competencia, ya que el aspecto más definitorio de la cultura de Doral es su historia migratoria, con un 70% de su población nacida en el extranjero.
El presupuesto para adquirir la obra de arte se estableció en $300,000, y la escultura de González costó $275,000.
“La contribución que esta obra de arte ofrece es la reconfiguración de la historia reciente de Doral, una ciudad que ha evolucionado en los últimos 20 años”, dijo González.