Gobernador Scott campea las crisis tras el paso de Hermine
El gobernador Rick Scott andaba en la calle, por el fango y ramas caídas, entre cables eléctricos desconectados, inspeccionando los daños que causó en la capital del estado el primer huracán que impacta a la Florida en 11 años.
“¿Están bien?” Le preguntó a un hombre que limpiaba los escombros en su patio antes de detenerse a charlar con él sobre el huracán Hermine.
Fue un viernes sin ensayos y sin guión, a diferencia de las sesiones de fotos preparadas y rebuscadas a veces y las conferencias de prensa por las que Scott es conocido.
“Me postulé para que el estado volviera a funcionar y a tener empleos, y hay tantas cosas que han ocurrido desde entonces que son totalmente diferentes”, dijo Scott. “Hay tantos problemas en los cuales ni siquiera piensas cuando decides postularte para gobernador”.
Ha sido un verano lleno de trabajos de crisis para el gobernador. En junio, se fue a Orlando tras el tiroteo masivo más grande en la historia moderna de Estados Unidos. En las últimas semanas ha visitado numerosos condados y ciudades preocupados por los brotes del zika. La tapa al pomo se produjo el viernes, cuando Scott tuvo que responder a su primer huracán en casi seis años en el cargo.
Como cuando la masacre del Pulse y el zika, Scott se esmeraba por mantenerse en control de la situación mientras hacía un gran esfuerzo por movilizar la conciencia pública ante la inminente amenaza.
En Twitter y en las reuniones con las autoridades de emergencia antes de que Hermine tocara tierra, Scott hizo una cruda alerta: “Este es un peligro para la vida”.
Manejar con éxito una crisis puede tener un lado positivo. Jeb Bush, el último gobernador de la Florida en capear un huracán, dejó el cargo con un índice de aprobación del 64 por ciento. Ello se debe, en parte, a la respuesta firme de Bush a los nueve huracanes que encaró durante su servicio en el cargo.
Bush desarrolló una rutina en su respuesta a las tormentas, donde los jefes de las agencias estatales exponían con regularidad la preparación en las reuniones diarias con el gobernador. Scott, esta semana, siguió el ejemplo.
Normalmente el calendario diario de Scott es una pizarra en blanco, desprovista de detalles sobre con quién se va a reunir o de lo que está haciendo. No fue así esta semana. Sus registros muestran llamadas telefónicas a alguaciles y funcionarios electos en las áreas amenazadas por la tormenta. Por lo general, reacio a mezclarse con los reporteros, Scott los invitó esta vez a acompañarlo el viernes y el sábado mientras caminaba por las calles encharcadas de Tallahassee, para encontrarse con propietarios que se deshacían de los árboles caídos.
La respuesta ha sido eficaz, dijo el senador Bill Montford, un demócrata que representa a 11 condados afectados por la tormenta.
“Ha sido uno de los gobernadores más comprometidos con quien he tenido el placer de trabajar”, dijo Montford. “Francamente, sorprendió a muchos. Dio un salto con los dos pies, de frente”.
En el 2008, el gobernador Charlie Crist fue elogiado por atrincherarse en el Centro de Operaciones de Emergencia cuando las tormentas tropicales Fay, Gustav y Hanna amenazaban con impactar a la Florida.
Scott seguió el ejemplo, capeando el temporal en Tallahassee, dejando el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) el jueves por la noche para pasar la noche en la residencia del gobernador. Scott, que posee un avión, a menudo viaja por todo el estado o se queda en su casa de Naples. Pero esta vez se quedó en Tallahassee para encarar lo peor de la tormenta.
Durante la semana, Scott apareció en directo por la televisión para hacer advertencias a los floridanos, siempre desde el COE, flanqueado por miembros de la Guardia Nacional de la Florida.
Mientras hablaba con los propietarios viernes, relató sus experiencias de 1992 cuando el devastador huracán Andrew. En aquél momento Scott era dueño de hospitales en Miami. Andrew lo obligó a evacuar dos de ellos. Estos momentos públicos son inusuales para un gobernador que generalmente se ciñe a temas de conversación estrechos y que siempre parece estar a punto de abordar su próximo vuelo fuera de la ciudad.
En su verano de crisis, las estaciones noticiosas de cable, como Fox News, se han convertido en el megáfono de Scott, aun cuando no tuviera información nueva que ofrecer. Debido a los extensos daños en la capital del estado y en todo el norte de la Florida, Scott va a seguir siendo el centro de atención mientras la recuperación continúe.
El sábado, Scott inspeccionó los daños en la costa en Panacea y Alligator Point. Parecía frustrado mientras hablaba de la demora en el restablecimiento de la energía y públicamente reunió a líderes locales en conjunto con empresas privadas de servicios públicos para apurar la cooperación.
Estar al mando es una cosa. Proporcionar alivio real es otra. Y esa será la prueba más grande de Scott en los próximos días y semanas.
Bush tenía un hermano en la Casa Blanca, lo que le hizo fácil conseguir fondos federales. Scott, por el contrario, siempre ha tenido una relación conflictiva con el gobierno federal, al que ha demandado en varias ocasiones, incluyendo por el gasto en el sistema de salud pública. Hasta el sábado, el presidente Barack Obama no había llamado a Scott para preguntarle acerca de la respuesta del Estado.
Es demasiado pronto para pedir a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) una declaración de desastre, dijo Bryan Koon, director de la División de Administración de Emergencias del estado. Pero es probable que el estado lo haga en los próximos días.
Este verano, Scott ya ha discutido con FEMA por las solicitudes de desastre relacionadas con la masacre de Orlando y y el zika.
La agencia no ha sido parte de la respuesta federal al zika y rechazó la solicitud de Scott después del tiroteo de Orlando, ya que “no ha demostrado cómo la respuesta de emergencia asociada a esta situación está más allá de la capacidad de los gobiernos estatales y locales afectados”, escribió el administrador de FEMA y el ex jefe de emergencias de Florida, Craig Fugate.
Hermine cae más de lleno en la misión de FEMA de ayudar a las comunidades a recuperarse de los desastres naturales.
El reportero del Herald/Times Kristen M. Clark contribuyó a este reportaje.
Michael Auslen en mauslen@tampabay.com. Sígalo en @MichaelAuslen.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de septiembre de 2016, 8:56 p. m. with the headline "Gobernador Scott campea las crisis tras el paso de Hermine."