Sur de la Florida

Marco Rubio empieza gira, sin definir aún si buscará la Casa Blanca

El senador Marco Rubio, un potencial aspirante del partido Republicano a la Casa Blanca, inicia este viernes una gira para promocionar un nuevo libro por varios estados claves de la contienda, mientras cavila si finalmente se lanzará al ruedo electoral.

En medio de una campaña informal, Rubio, un hijo de inmigrantes cubanos, aterrizará en Des Moines, capital de Iowa (norte), para presentar “American Dreams”, un compendio de sus ideas para impulsar la economía estadounidense.

Iowa concentrará la atención del mundo político estadounidense en enero de 2016 cuando organice la primera primaria de los republicanos, seguida de Nevada (oeste), Carolina del Sur (sureste) y New Hampshire (noreste), próximas paradas en el periplo de Rubio.

El senador también viajará a su natal Miami, otro punto inicial en la carrera para determinar al candidato republicano para las elecciones de 2016, cuando será elegido el sucesor del presidente demócrata Barack Obama.

A sus 43 años, Rubio es uno de los más jóvenes integrantes del nutrido grupo de líderes del Partido Republicano que ha hablado abiertamente de la posibilidad de lanzarse como candidato.

“Estamos seriamente considerando la candidatura a la presidencia”, dijo este lunes, al señalar que la decisión de finalmente aspirar a la Casa Blanca la anunciará “en unas pocas semanas”.

A menos de un año de las primarias, los sondeos realizados a electores republicanos ubican a Jeb Bush -el ex gobernador de Florida que es visto como el mentor político de Rubio-, Chris Christie, Mike Huckabee y Rand Paul a la cabeza, pero esas posiciones seguramente serán sacudidas en los próximos meses con la entrada formal al ruedo de cada uno.

A pesar de que apenas aparece en los sondeos, Rubio tiene “el mayor potencial” para ganar la nominación de los republicanos, señaló en diciembre la publicación de Washington National Journal, que alabó su capacidad para atraer tanto a las bases como los dirigentes del partido, así como a votantes hispanos y jóvenes.

Del lado demócrata, suena casi exclusivamente el nombre de Hillary Clinton, aunque la ex secretaria de Estado tampoco lo ha oficializado.

En el Senado desde 2011, Rubio está a muchos años desde que, de niño, le decía a su abuelo, un exiliado cubano que le inculcó la pasión por la política, que algún día derrocaría a Fidel Castro y sería presidente de Cuba.

Si finalmente lanza su candidatura, gana las primarias y es electo en los comicios generales, sería el primer presidente latino de Estados Unidos.

Pero Cuba es el hilo conductor de la vida del político, cuyas ambiciones, dice, son las mismas de generaciones de exiliados que buscaron recomponer sus vidas en Estados Unidos.

“Yo soy hijo de inmigrantes, exiliados de un país en problemas. Ellos me dieron todo lo que estaba en su poder para dar”, escribió en su autobiografía, “An American Son” (Un hijo americano), publicada en 2012.

Cuba es también centro de su política, erigido en uno de los principales críticos en el Partido Republicano al reciente acercamiento iniciado entre Washington y La Habana.

Excelente orador, apuesto, y con la ventaja de hablar inglés y español fluido en un partido que se siente abandonado por los votantes latinos, a su llegada a Washington Rubio parecía la esperanza de los conservadores traumatizados por la elección de Obama.

Pero su estrella se desinfló en 2013, al impulsar un ambicioso proyecto de reforma migratoria, que habría conducido a la regularización de millones de indocumentados, y que sus copartidarios enterraron en el Congreso.

Desde entonces intenta remontar la cuesta, presentando sus propuestas para reducir la pobreza y reformar el sistema de jubilaciones… o precisamente escribiendo un libro con todas esas ideas.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de febrero de 2015, 11:44 a. m. with the headline "Marco Rubio empieza gira, sin definir aún si buscará la Casa Blanca."

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