Sur de la Florida

Estudiantes se convierten en mediadores para prevenir acoso escolar


Norby Rudel (al centro, con camisa de rayas) junto a un grupo de estudiantes voluntarios, durante la conferencia de Paz contra el acoso.
Norby Rudel (al centro, con camisa de rayas) junto a un grupo de estudiantes voluntarios, durante la conferencia de Paz contra el acoso. el Nuevo Herald

La lucha contra el acoso escolar o bullying, como se conoce en inglés, arrancó este 2015 impulsada por el Club Rotario y el Miami Dade College, con una gran conferencia dirigida a fomentar la paz en las escuelas; la meta es establecer en cada una un equipo de estudiantes mediadores y evitar así tragedias que puedan amenazar la vida de los estudiantes o, peor aún, acabar con ella.

Nordi Rubel, experto en resolución de conflictos y director de la Tercera Conferencia por la Paz en las escuelas, que auspicia el Club Rotario de Miami, explica que “la meta principal es lograr que en el sistema escolar del Condado se establezca la estrategia del “peer initiation group” o “grupo de iniciación de compañeros”; con esa estrategia estamos entrenando a los niños en las escuelas para resolver los conflictos. Se ha probado que esto funciona en todo el país y necesitamos la colaboración del director, los maestros, consejeros, etcétera”.

Asegura que, cuando los niños ayudan a otros niños, desarrollan la habilidad de mediar en un conflicto y lograr una solución. Además, los afectados encuentran apoyo entre sus propios compañeros.

“Lo importante es actuar a tiempo, intervenir a tiempo”, enfatiza Rubel. “Yo sufrí acoso escolar, las palabras duelen y aún recuerdo hasta las palabras dolorosas que me decían. Todos hemos sido objeto de acoso o hemos visto acoso en algún momento de nuestra vida escolar”.

Los mediadores de esta conferencia, que son estudiantes de college, dijeron que no habían tenido este tipo de grupo de apoyo, compuesto por los propios estudiantes, mientras estuvieron en la escuela. De ahí la importancia de que se establezcan en nuestras escuelas.

“Quizás si hubiera existido este tipo de grupos cuando mi hija sufrió acoso en la escuela, no hubiera terminado en un hospital bulímica y con tendencia al suicidio”, dice Suzana Alonzo, madre de una adolescente víctima de violencia y maltrato verbal mientras cursaba la secundaria. “Mi recomendación a los padres es que luchen por sus hijos, les dediquen mucho tiempo y se enteren de lo que está sucediendo en la escuela. Gracias a Dios, mi hija se ha recuperado, pero aún le quedan secuelas”, cuenta Alonzo.

La psicóloga clínica Marjorie Zurbarán, experta en manejo de salud mental en adolescentes, explica que el acoso afecta emocional y mentalmente al estudiante porque disminuye su capacidad de autoprotegerse. El acoso causa angustia, ansiedad, temores, problemas de autoestima y autovaloración; porque los jóvenes se autovaloran por su relación con los demás. Cuando se ven en esa situación, se sienten menos valiosos(as) y llegan a pensar que es cierto lo que dice el abusador. “El afectado puede llegar hasta a cometer suicidio por la carga de mensajes negativos que recibe”.

De acuerdo con el Centro para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), el suicidio es la tercera causa de muerte dentro de los jóvenes con la alarmante cifra de 4.400 muertes por año. Y, por cada suicidio, hay al menos 100 intentos de acabar con la vida. Aparte de esto, más del 14 por ciento de los estudiantes de la enseñanza superior han considerado la opción del suicidio en algún momento. Las causas de los suicidios relacionados con acoso son abuso físico, emocional, hostigamiento por internet, mensajes de sexo por texto o la circulación en las redes sociales de fotos con desnudos.

La doctora Zurbarán explica que, por lo general, el acosador se cree el más fuerte del grupo, mientras que el acosado se siente el débil del grupo. Por ejemplo, el acosado puede estar en sobrepeso, ser muy estudioso o ser nuevo en la escuela; puede ser hijo de padres divorciados, ser nuevo en el vecindario, vestirse diferente a los demás; o simplemente carece de un grupo que lo apoye, no tiene amigos; o alguna otra razón lo hace diferente. No se siente con fortaleza para responder y se convierte en presa fácil del acosador.

“Un bully no ataca a otro bully, ataca a uno más débil”. Por eso, hay que escuchar al hijo, valorarlo, saber qué está pasando con él/ella fuera de casa. “La escuela no es un segundo hogar, todo ha cambiado. Los valores y la comunicación se aprenden en casa. Habla con tu hijo, escúchalo y verás los buenos frutos”, aconseja Zurbarán.

colpaez@bellsouth.net

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de febrero de 2015, 1:00 a. m. with the headline "Estudiantes se convierten en mediadores para prevenir acoso escolar."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA