Hay plazas para maestros, pero pocos quieren estudiar la carrera
Kayla SanMartin viene de una familia de maestros e imaginó que escogería la misma carrera. Pero en la universidad estuvo muy cerca de abandonar los estudios de magisterio.
“La mayoría de los maestros con los que hice mi trabajo en el terreno me decían que debía dejarlo. Me decían: ‘Puedes hacer mucho más si te dedicas a otra cosa, ¿estás segura de que esto es lo que quieres hacer?’ ”, recordó SanMartin. “Me desalentaban”.
Ahora en su primer año como maestra en una escuela charter de Miami, SanMartin está feliz de ser maestra, y no en poco grado por la facilidad con que pudo encontrar empleo. Cuando se graduó de la Universidad Internacional de la Florida en mayo, los directores de escuelas se esforzaban por llenar plazas para el curso escolar.
Es un enigma en todo el país, y también en el sur de la Florida: los distritos escolares están desesperados por llenar plazas de maestros, pero cada vez menos jóvenes se dedican a la profesión. Si a eso se suma la gran cantidad de maestros que abandonan el magisterio en todo el país, Estados Unidos enfrenta una amplia escasez de maestros.
En Miami-Dade, el distrito escolar comenzó el año con aproximadamente 150 plazas vacantes: 40 en educación especial, 55 de Matemáticas, Lectura y Ciencias, y otras 55 en varias especializaciones. Según normas nacionales, Miami-Dade no enfrenta una escasez oficial, pero la tendencia nacional es algo que preocupa a los administradores escolares, y tienen que tomar medidas para solucionar.
Este año Miami-Dade amplió su equipo de contratación de maestros y celebró ferias de reclutamiento con tiempo suficiente y ofreció contratos por adelantado para hacer que los solicitantes prometedores se comprometieran a enseñar en el condado antes de graduarse de la universidad. Por primera vez, el distrito también negoció un contrato con el sindicato local, el United Teachers of Dade, antes del comienzo del curso escolar.
“Esto es algo que tenemos que atender”, dijo José Dotres, director de Recursos Humanos del distrito, refiriéndose a la escasez nacional de maestros. “Tenemos un grupo de personas en el distrito que constantemente hablan de traer maestros talentosos al sistema. Es algo que estará en el centro de nuestra atención en los próximos años”.
A nivel nacional, hay varios factores que influyen sobre en qué grado diferentes ciudades y estados experimentan la falta de maestros. El salario en relación con el costo de vida local, variaciones en las condiciones de trabajo y programas de orientación para apoyar a los nuevos maestros son clave para que cada distrito escolar logre atraer y retener a nuevos maestros, dijo Leib Sutcher, investigador del Learning Policy Institute, una organización sin fines de lucro que estudia las políticas del sistema educativo.
La escasez también varía según la asignatura, y los maestros de Educación Especial, Matemáticas y Ciencias son los más difíciles de conseguir en muchos lugares.
Sin embargo, lo que resulta uniforme en todas partes es que la escasez tiene un impacto desproporcionado entre los estudiantes desaventajados.
“Cuando no hay maestros suficientes, las escuelas con menos recursos –y como resultado las condiciones de trabajo menos deseables– son las que tienen la plazas vacías”, dijo Sutcher.
En el esfuerzo por llenar las plazas, algunos distritos escolares han contratado solicitantes que no tienen todas las credenciales o no están certificados para enseñar una asignatura en particular. “Lo que vimos es que en muchos de esos estados, los estudiantes de familias más pobres, de minorías, tenían más de estos maestros subcalificados”, explicó Sutcher
In Miami-Dade, los administradores dicen que ese no es el caso. Pero el distrito ha desplegado temporalmente especialistas en currículo, asesores en lectura y otros capacitados como maestros pero que generalmente no imparten clases, para llenar las plazas vacantes mientras las escuelas buscan más maestros permanentes, dijo Dotres.
Muchos maestros se han retirado
Pero la situación pudiera haber sido mucho peor. Además de los factores que afectan a los distritos escolares en todo el país, en Miami-Dade se han retirado muchos maestros en años recientes debido a los cambios en el programa de retiro de empleados públicos a nivel estatal, que llevaron a muchos maestros a dejar la fuerza laboral para junio del 2016.
“Fue casi una tormenta perfecta entre el retiro y tener menos maestros en el mercado”, explicó Dotres.
Para evitar problemas en el futuro, Miami-Dade ya tiene la atención fijada más allá de este curso escolar. El distrito está impulsando programas entre alumnos de secundaria para interesarlos en el magisterio y está ampliando programas de asesoramiento para nuevos maestros para asegurar que no dejen la profesión durante sus primeros años de trabajo, que muchas veces son los más complicados de la carrera.
El año pasado tuvieron una feria de contratación en nuestro campus y los directores de escuela estaban furiosos porque no teníamos suficientes graduados que ofrecerles
Susan Neimand
directora de la Facultad de Educación del Miami Dade CollegePero incluso con las medidas proactivas del distrito, las escuelas locales de maestros dicen que no pueden hacer frente a la demanda con suficiente rapidez.
“El año pasado tuvieron una feria de contratación en nuestro campus y los directores de escuela estaban furiosos porque no teníamos suficientes graduados que ofrecerles”, dijo Susan Neimand, directora de la Facultad de Educación del Miami Dade College, que envía al 80 por ciento de sus graduados a las escuelas públicas de Miami-Dade.
SanMartin, graduada de FIU y que ahora enseña a alumnos de quinto grado en Hialeah, fue contratada en la primera escuela que la entrevistó, y dijo que sus compañeros de clases en FIU han tenido experiencias similares. “Fue un proceso de contratación muy corto”, dijo.
Pero no siempre ha sido fácil encontrar trabajo como maestro. Hace no mucho tiempo, muchos maestros tenían que trabajar de sustitutos porque no había plazas a tiempo completo, y los veteranos quedaban fuera de la fuerza laboral debido a reducciones de presupuesto para hacer frente a la recesión. La madre de SanMartin se graduó de maestra en FIU hace ocho años y terminó trabajando en una escuela que estaba al borde de cerrar porque no había plazas disponibles en otra parte.
Pocos estudian magisterio
Pero con menos estudiantes de magisterio, eso significa que hay menos competencia por las plazas. Como la mayoría de las universidades con programas de educación, el Miami Dade College y FIU han visto bajar la matrícula en los últimos dos o tres años. La matrícula en los programas de licenciatura en Educación de FIU bajaron de unos 1,300 alumnos en el 2013 a 1,161 en el 2015. De manera similar, el Miami Dade College matriculó 219 alumnos de magisterio en el 2015, en comparación con casi 300 el año anterior.
“No cabe dudas que tenemos la sensación de que muchas personas ya no quieren ser maestros”, dijo Laura Dinehart, directora interina de la Facultad de Educación de FIU. “Tenemos alumnos que nos han dicho que vienen de familias de maestros y que no es algo que quieren estudiar. Estamos tratando de que cambien de manera de pensar y darles una perspectiva diferente sobre el magisterio. Creemos que el magisterio es una vocación y un servicio a la sociedad”.
Karla Hernández-Mats, presidenta del sindicato United Teachers of Dade, dijo que culpar a los maestros de muchos de los problemas sociales ha hecho la profesión menos atractiva para a los jóvenes. “Hay mucha retórica, específicamente con los políticos, que culpan a los maestros”, dijo. “Es difícil atraer y retener a maestros calificados cuando se critica tanto la profesión”.
Los bajos sueldos, las impopulares medidas de control sobre los maestros –como vincular la paga al rendimiento de los alumnos– y el énfasis en las pruebas estandarizadas, son factores que los estudiantes universitarios, maestros y alumnos de magisterio citan como disuasivos para los educadores en potencia y como un factor que contribuye a la fuerte presión sobre los maestros.
Jake Verdin ha enseñado en escuelas tanto públicas como charter en Miami y ha visto marcharse a muchos maestros. “Creo que mucho tiene que ver con las finanzas, pero tambiénes un trabajo realmente difícil”, dijo. “Es un campo en el que si no estás por las razones apropiadas, probablemente lo dejes pronto”.
Natasha Blanch estaba estudiando Matemáticas en FIU y planeaba especializarse en Finanzas, hasta que se dio cuenta que no era algo que la iba a satisfacer. Al final de segundo año se matriculó en el programa de Educación de FIU dirigido a alumnos de Ciencias y Matemáticas que desean graduarse con un certificado de magisterio.
Al principio a Blanch le preocupaba escoger una carrera con sueldos bajos, pero rápidamente se dio cuenta que era su vocación.
“A esos empleos importantes en que se gana más dinero... bueno, no se puede llegar sin el maestro. Creo que hay algo que se ha olvidado, excepto nosotros los maestros”, dijo. “Nosotros sabemos que nuestro trabajo es importante”.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de septiembre de 2016, 6:01 p. m. with the headline "Hay plazas para maestros, pero pocos quieren estudiar la carrera."