En un terrible accidente perdió las dos piernas, pero no el deseo de vivir
Cuando Javier Pérez, director de la secundaria South Dade de Miami, regrese finalmente a la escuela quiere hacerlo de la misma forma en que lo hizo la última vez: entrando por la puerta en sus dos piernas.
Sin embargo, el objetivo de Pérez —atropellado por una conductora borracha el pasado 26 de abril— todavía se demorará algunos meses. Pérez, de 43 años, tuvo que ser sometido a una operación donde se le amputaron ambas piernas después que la mujer se salió de la vía e impactó con su todoterreno al director cuando participaba como entrenador en un partido de béisbol de las Ligas Pequeñas de su hijo.
Desde entonces, la vida de Pérez ha sido una lucha diaria para recuperar la fortaleza y volver a tener movilidad, dijo Pérez el jueves en el Hospital Baptist, donde se recupera de la tragedia que le sucedió. Pasó un mes en coma después del accidente, y ha debido someterse a dolorosas sesiones de terapia. Aún no ha podido volver a su casa con sus hijos, aunque espera que le den el alta de la rehabilitación en unos días.
Para la mayoría de las personas, todo el proceso sería lo suficientemente agotador para perder cualquier esperanza, pero Pérez lo ha enfrentado de una forma positiva.
“Le doy gracias a Dios”, dijo, con su esposa Maytee sonriendo a su lado. “Le doy gracias al Señor por darme una segunda oportunidad de vivir y por permitirme que un día pueda ayudar a los demás”.
La pareja concedió hace poco entrevistas al Canal 7 WSVN y a Univisión 23, pero hasta la conferencia de prensa del jueves, no había hablado públicamente sobre lo ocurrido. Ambos estaban animados y optimistas, y Pérez le agradeció a su esposa, que ha estado junto a él durante el duro proceso de recuperación, así como a todos sus amigos, colegas y estudiantes, quienes han organizado varios eventos de beneficios, celebrado una carrera 5K y crearon una campaña GoFundMe para ayudar a pagar las cuentas médicas de Pérez. Todos han ayudado a recaudar más de $100,000, dinero que hace falta para las piernas artificiales que necesita.
La historia de Pérez, y su espíritu para mantenerse positivo, ha inspirado a muchas personas en el sur de la Florida y por todo el país. Según Pérez, ha recibido cientos de correos electrónicos y por correo postal libros de personas que han vivido experiencias parecidas. Sus estudiantes y sus colegas se han tomado fotografías con corbatas de lazo —la forma característica en que Pérez suele vestirse— y hasta acuñaron la frase “Javi Strong” como muestra de apoyo.
Su positiva actitud es lo que convertido a Pérez en un director popular en South Dade donde, según afirman los estudiantes, ha logrado hacer que la escuela sea más segura y tranquila. En sus tres años al frente del plantel, Pérez constantemente visitaba un aula y otra, hablando con los estudiantes, y apoyando a los equipos deportivos de la escuela.
Pérez le dijo al Herald que espera ansiosamente regresar al cargo de director. “Hemos avanzado mucho en los últimos tres años y las metas siguen siendo las mismas, continuar los logros estudiantiles, pero a la vez tener presente nuestra meta principal, que son los muchachos”.
En una escuela que tiene un alto nivel de pobreza, el mensaje “Javi Strong” ha resonado con los estudiantes. “Para muchos con los que he hablado, eso quiere decir que pueden sobrepasar cualquier cosa, ya sea en la escuela, en la casa o en sus comunidades, y pueden tener éxito”, dijo Pérez.
Sin embargo, el camino hacia la recuperación ha sido muy difícil.
Inmediatamente después del accidente, Maytee Pérez pensó que su esposo moriría, dijo. “Los primeros tres días fueron muy inestables”, recuerda. Su esposo estaba inconsciente, y Maytee tuvo que tomar las decisiones sobre los cuidados médicos y explicarle lo que estaba pasando a sus dos hijos, de cinco y 12 años, respectivamente.
Cuando por fin Pérez se despertó del coma, no tenía la menor idea de que había pasado un mes. Todavía no recordaba el accidente, ni siquiera haberle gritado a los niños que corrieran cuando vio venir el auto. Tampoco recordaba haber empujado del camino a un amigo de 74 años para salvarle la vida.
Pérez no quiso responder preguntas sobre la mujer que conducía el todoterreno que lo arrolló, quien fue arrestada y acusada por lo ocurrido. Dijo que prefería concentrarse en los planes que tiene para el futuro.
Entre los planes está entrenarse para participar en un maratón después que tenga sus piernas de prótesis, y volver a trabajar como entrenado en el equipo de las Ligas Pequeñas de su hijo.
Pérez lanzará la primera bola en un partido de los Marlins el próximo 23 de septiembre para ayudar a recaudar dinero para las prótesis. Dijo que ha estado practicando el lanzamiento en el hospital. “No es tan fácil como creí”, dijo. “Pero me estoy acercando al punto dónde tengo que estar”.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2016, 8:16 a. m. with the headline "En un terrible accidente perdió las dos piernas, pero no el deseo de vivir."