Ex presidentes hablan en Miami: los cambios en Cuba son irreversibles
Cuatro ex mandatarios latinoamericanos participaron el jueves de un mano a mano con académicos y activistas en donde se discutió el presente y futuro de Cuba, en un simposio que tuvo lugar en el Campus Norte del Miami Dade College.
El ex presidente de Uruguay Luis Alberto Lacalle; los ex presidentes de Guatemala Vinicio Cerezo y Álvaro Colom, y el ex gobernante boliviano Carlos Mesa fueron los protagonistas del encuentro “Relaciones entre Cuba, Estados Unidos, y sus vecinos Latinoamericanos”.
Otros panelistas fueron Richard Tapia, profesor del MDC, y el activista venezolano Carlos Vecchio, dirigente del partido opositor que lidera el opositor encarcelado Leopoldo López.
En una discusión que sobrepasó el tiempo estipulado, los oradores abordaron de manera respetuosa pero acalorada temas como las concesiones del gobierno estadounidense a Cuba, el embargo, la democracia en la isla, y hasta hubo mención del candidato republicano a la presidencia, Donald Trump.
Cerezo (1986-1991), el primer presidente elegido democráticamente en Guatemala tras más de 20 años de dictadura, dibujó un paralelismo entre la represión que vivió en su país y la que lleva adelante el gobierno cubano.
Dijo que una revolución por la fuerza como la que llevó a los hermanos Castro al poder nunca termina bien, y que en Guatemala la oposición optó por “la larga resistencia por la democracia” para sacar a los gobiernos militares.
“Lo que se gana con las balas no se mantiene con los votos, se mantiene a la fuerza, si hubiéramos entrado a la violencia tendríamos muchos gobiernos como Cuba o como lo que quiere ser Venezuela”, dijo Cerezo. “Los cubanos han sostenido 57 años el régimen y no quieren que una apertura económica se les vaya de las manos, lo quieren hacer despacio y la velocidad y el ritmo depende de la gente. La gente se tiene que dar cuenta de los cambios. El pueblo es el que puede cambiar los regímenes políticos”.
Sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU, Cerezo dijo que “la apertura hace más por la democracia que el encierro, el aislamiento y la fuerza”.
“Si los cubanos de la isla empiezan a ver el estilo de vida norteamericano, las ventajas de las relaciones, se empieza a ver un fenómeno que ya se está anunciando, y el mismo hermano de Fidel se va a retirar de esa dirección”, dijo Cerezo. “Esto es un cambio que va a ir gradual”.
Su homólogo boliviano Mesa (2003-2005) coincidió con Cerezo en que el cambio depende del pueblo cubano, y cree que la cercanía geográfica con EEUU y el creciente acceso de los cubanos a información independiente vía internet acelerarán la transición a un gobierno democrático en la isla.
“Es imposible sostener mecanismos de control en un mundo en que el desarrollo tecnológico te plantea que no puedes controlar la información como hace 10, 15, o 25 años”, dijo.
Además, se mostró a favor de las concesiones que ha otorgado el gobierno estadounidense al cubano, entre estas el intercambio de prisioneros y la restauración de los vuelos comerciales, como puente de acercamiento a la democracia.
“Lo que Obama ha hecho es lo que la historia plantea como único camino posible”, sentenció, y se dirigió al exilio cubano. “Entiendo la sensibilidad de una región como esta, que ha vivido el trauma brutal de lo que ha representado la revolución. Eso ha planteado posiciones muy radicales, y una oposición al proceso de apertura, pero los tiempos de la historia son muy claros”.
La estocada final, según Mesa, sería el levantamiento del embargo.
“Le regalamos a Cuba una excusa con el embargo, el 80% está en el mal manejo de la economía cubana y en el sistema planteado por el gobierno cubano”, dijo.
Por otro lado, el uruguayo Lacalle (1990-1995) mostró una postura mucho más crítica hacia la administración de Obama por la forma en que manejó el deshielo.
“La decisión de restablecer las relaciones no se ejecutó bien, los Castro accedieron por necesidad”, dijo. “Nunca fueron independientes, su primer padrino fue la Unión Soviética. Fueron el instrumento de los soviéticos para destruir a las sociedades del continente entero. Luego vino Hugo Chávez, y la llamada ‘revolución’ volvió a depender del dinero de otro país. Cuando se quedaron sin la plata de Venezuela, ahí llegaron a un acuerdo con EEUU”.
Y sentenció: “Cuba no dio nada, y se les otorgó todo lo que quisieron”.
También hizo hincapié en el tema de los derechos humanos.
“Obama y el Papa no fueron lo suficientemente duros cuando decidieron darle una oportunidad a Cuba. Todavía hay prisioneros políticos, hay huelgas de hambre, existen los Fariñas, Antúnez, las Damas de Blanco, nada ha cambiado”.
El ex presidente de Guatemala Álvaro Colom (2008-2012), quien visitó Cuba y se reunió con Raúl Castro en el 2009, cree que será fundamental que el menor de los Castro cumpla su promesa de dejar el poder en el 2018.
“Me dijo, ‘yo me retiro en diciembre del 2018’, y estoy seguro que lo va ha hacer y eso va a poner cierre a este capítulo de la historia cubana”, contó.
Si bien no concordaron en todos los puntos de la charla, los ex presidentes coincidieron en que la influencia que han traído los cambios en las relaciones bilaterales son “irreversibles”, y que ni siquiera una hipotética presidencia de Trump cambiaría lo logrado.
“Si el cambio lo decide Washington, los Castro, o América Latina, no tiene el futuro que tendría que tener”, concluyó Colom. “Al fin y al cabo el que va a tomar la decisión es el pueblo cubano”.
El simposio fue parte de la Misión Presidencial Latinoamericana, una iniciativa de la organización Global Peace Foundation que tiene como propósito promover diálogos que ayuden al desarrollo de los países del continente americano.
Siga a Sergio Cándido en Twitter: @sncandido
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de septiembre de 2016, 2:57 p. m. with the headline "Ex presidentes hablan en Miami: los cambios en Cuba son irreversibles."