Sur de la Florida

Suspenden a policía de Miami Dade tras disparar su arma y herir a trabajador

Raynier Miranda no cometió ningún delito. No era una amenaza para nadie. Estaba en un pasillo del edificio donde vive cuando un policía lo baleó, una mujer policía que no supo lo que había hecho.

En la actualidad el trabajador de mantenimiento del sur del Condado Miami-Dade se recupera en su casa tras haber sido operado de urgencia, en tanto Wanda Román, sargento de la policía de Miami-Dade, está suspendida de su cargo.

La semana pasada, Miranda estaba limpiando el pasillo en el complejo de apartamentos de West Kendall donde también vive, mientras Román estaba en su apartamento limpiando su revólver. Y el arma se disparó.

La bala atravesó la puerta principal de la casa y alcanzó a Miranda. No fue hasta que llegó al hospital que Miranda se enteró que le habían disparado. La bala le perforó la arteria aorta del brazo iquierdo y le cruzó el pecho a media pulgada del corazón.

“No tenía la menor idea de lo que pasó. No vi a nadie por los alrededores. No supe nada”, dijo Miranda el jueves. “Yo estaba sangrando. Vi que una mujer se me acercaba y empecé a gritar pidiendo ayuda”.

La policía de Miami-Dade no quiso decir mucho sobre el incidente, tras calificarlo de una investigación en curso. Un portavoz del departamento dijo que Román tiene 10 años de experiencia y que fue suspendida sin salario mientras se lleva a cabo una pesquisa de lo sucedido. Su archivo personal no estaba disponible para la prensa el jueves.

Sin embargo, una fuente familiar con la investigación, dijo que Román no fue suspendida por el disparo accidental, sino porque se demoró en contarle a su supervisor que se le había ido un tiro del arma. Eso ocurrió, dijo la fuente, ya que Román no sabía que Miranda había resultado baleado hasta que el incidente se investigó.

Los agentes de la policía de Miami-Dade están entrenados y se les exige que vacíen sus armas antes de desarmarlas para limpiarlas.

“Ella violó la primera regla”, dijo Glenn Goldberg, abogado de Miranda. “Sacarle las balas al revólver”.

El proyectil que casi mata a Miranda le atravesó el cuerpo y le salió por la espalda. Fue sometido a cirugía para cerrarle la arteria del brazo.

Miranda dijo que llevaba puesta una máscara cuando resultó baleado porque estaba usando lejía. Al principio, no supo que se trataba de un balazo. Sintió una sensación como de un pinchazo y pensó que se había electrocutado. Llegó hasta una escalera donde una mujer lo encontró medio inconsciente.

Miranda supo que le habían disparado cuando llegó al Centro de Traumatismos Ryder, del Hospital Jackson Memorial. Casado y con un hijo de dos años, Miranda lleva unos tres años trabajando en el edificio de apartamentos donde vive. Hace unos cinco años se mudó a Miami de Cuba. No tenía ningún plan para mudarse por el incidente del 15 de septiembre y piensa regresar a trabajar cuando se recupere.

Miranda dijo que sólo conoce a Román de cuando intercambian saludos al verse por los pasillos. Agregó después que Román no ha hablado con él desde lo ocurrido. Si lo hace, dijo Miranda, no sabría qué decirle.

“Me siento muy frustrado. Me ha causado una gran frustración”, dijo. “Fue un momento muy malo. Tenía un dolor enorme”.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de septiembre de 2016, 2:08 p. m. with the headline "Suspenden a policía de Miami Dade tras disparar su arma y herir a trabajador."

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