Sur de la Florida

Pareja comparte un amor a prueba de todo


Maricela Castillo y Ángel Rodríguez se conocieron en un refugio de desamparados, y hoy en día viven juntos y se cuidan uno al otro.
Maricela Castillo y Ángel Rodríguez se conocieron en un refugio de desamparados, y hoy en día viven juntos y se cuidan uno al otro. Miami Herald

Maricela Castillo vino a vivir a Miami sin conocer a nadie en la ciudad. Ella y su hijo, Marlon Castillo, quien tiene ahora 6 años, vivieron en la calle y entrando y saliendo de los refugios para desamparados durante años.

Cuando Castillo entró en un refugio para desamparados del Ejército de Salvación en diciembre del 2010, conoció a Ángel Rodríguez. En ese momento, en lo único que podía pensar era en sacar a su hijo de la calle, y a sí misma.

Pero ahora, unos cuatro años después, Castillo y Rodríguez viven juntos en un apartamento en Carrfour Supportive Housing, una organización sin afán de lucro que brinda vivienda asequible y servicios a personas desamparadas.

Y es “para siempre”, dijo Castillo.

“El quiere a Marlon”, dijo ella el miércoles. “El trata a Marlon como a su propio hijo”.

Castillo dijo que ellos no se han casado todavía debido a preocupaciones financieras. Ninguno de los dos tiene trabajo.

“Nosotros siempre nos ayudamos mutuamente”, dijo. “El siempre ha estado a nuestro lado”.

Cuando Castillo y Rodríguez se conocieron en un refugio para desamparados en el 2010, eran sólo amigos. Rodríguez le mostró a Castillo la ciudad nueva para ella, a la cual se había mudado viniendo de Kentucky, y la ayudó a cuidar a su hijo.

Con el tiempo, empezaron a llevarse más como una pareja debido a Marlon, quien tenía año y medio en ese momento, dijo Castillo, quien nació en Cuba.

Desde que se conocieron, ellos han estado entrando y saliendo de refugios para desamparados y programas de vivienda, viviendo a menudo en lugares diferentes, pero siempre se han mantenido juntos.

Ellos vivieron juntos un año en un apartamento a través de un programa de viviendas para familias desamparadas y de bajos ingresos, pero fue con carácter temporal. Después de que pasó el año, Castillo se fue a vivir a Alemania para reunirse allá con su hermana. Rodríguez se quedó en Miami con su madre.

“El no quiso dejarla sola”, dijo Castillo.

Pero sólo estuvieron separados por un total de 15 días. Marlon tenía un problema cardíaco en ese momento, y Castillo regresó a Estados Unidos para darle tratamiento porque sus gastos médicos no estaban cubiertos en Alemania.

A su regreso, Rodríguez estaba en New Horizons, un refugio de salud mental para hombres donde no se permitió la entrada a Marlon. Castillo fue puesta en un refugio para madres solteras.

El 20 de septiembre del 2012, ella vino a Carrfour Supportive Housing, ubicado en la cuadra de los 1300 de SW 1 Street. Castillo vivió en un apartamento de un solo cuarto con su hijo como parte de un programa de transición. Después de eso, ella fue elegible para un programa familiar más permanente, donde ella puede quedarse hasta que su hijo complete su educación. Ella vino a vivir a la unidad que ocupa actualmente en agosto del 2014 y Rodríguez vino a vivir con ella en diciembre.

Stephanie Berman, presidenta de Carrfour, dijo que el programa se propone brindar a las familias atención individualizada, que incluye oportunidades de empleo y entrenamiento. Cada una de las 19 comunidades en el área cuentan con trabajadores sociales in situ y otros servicios de apoyo.

“La atención puede variar en dependencia de lo que necesite la persona”, dijo Berman.

Castillo y Rodríguez aprovechan los servicios que Carrfour ofrece, afirmó Castillo, pero no ha sido fácil.

Rodríguez es diabético y tiene un problema cardíaco. Le fue amputada una pierna en noviembre y sufre de otros problemas de salud.

De modo que Castillo lo ayuda a moverse por el apartamento y ayudó a atender sus heridas. Esta semana, él va a recibir una pierna prostética.

“Yo caí en las manos adecuadas”, dijo. “Voy a tener atención de por vida hasta que seamos viejos”.

Ella dijo que tiene la esperanza de estudiar enfermería y trabajar en un hogar.

Ahora, ella dedica su tiempo a su esposo y su hijo, quien tiene problemas de conducta.

“Su mentalidad no es la de un niño”, dijo.

Ella afirmó que considera que él es muy maduro, debido a todo lo que ha pasado.

Y dijo que, aunque se acerca el día de San Valentín, ella no tiene planes todavía.

Castillo hablará además con personas en situaciones parecidas para darles consejo. Dijo que les diría que estudien, y que aporten al lugar de donde vinieron.

“Todo el mundo tiene una historia diferente”, dijo. “Siempre hay una segunda oportunidad”.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de febrero de 2015, 7:21 p. m. with the headline "Pareja comparte un amor a prueba de todo."

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