Sur de la Florida

Activistas presionan por agenda económica para mujeres del sur de la Florida

De izquierda a derecha, Keisha Campbell, Joanne Smith, Dorothy Bendross Mindingall y la comisionada Daniella Levin en “Femme Agenda”, el Congreso Económico de la Mujer en el sur de la Florida.
De izquierda a derecha, Keisha Campbell, Joanne Smith, Dorothy Bendross Mindingall y la comisionada Daniella Levin en “Femme Agenda”, el Congreso Económico de la Mujer en el sur de la Florida. rkoltun@miamiherald.com

Marcia Oliva, directora de la organización Miami Workers Center (MWC), miró al auditorio, mayormente de mujeres negras e hispanas y anunció que Femme Agenda, el Congreso Económico de la Mujer del sur de la Florida, contaba con 300 registrados.

Pueden parecer pocas, pero “para ser Miami, eso es cantidad”, subrayó.

Luego de ocho meses de trabajo, el MWC junto a una coalición de organizaciones, auspició el evento que sesionó este sábado en Florida Memorial University, en Miami Gardens. El objetivo: definir los principales problemas y necesidades económicas que enfrentan las mujeres (con la inclusión de transexuales y otras personas con distintas identidades de género) en el sur de la Florida, sobre todo aquellas en mayor situación de vulnerabilidad: niñas y mujeres negras, hispanas, transexuales que viven por debajo de la pobreza, inmigrantes, así como víctimas de violencia doméstica. Se trata de construir una agenda “inclusiva” que permita presionar a las autoridades locales y nacionales, explica Oliva.

¿Qué temas prioritarios formarían parte de esta agenda femenina? “Salarios que permitan vivir, seguros de salud y cuidado infantil asequibles, licencia familiar pagada, licencias de conducción para los indocumentados, reforma migratoria”, están entre los principales, anunció Oliva. Otras metas importantes serían lograr la aprobación de una carta de derechos para las trabajadoras del hogar y garantizar derechos y empleo para la comunidad trans.

Para Alicia Garza, una de las fundadoras del movimiento Black Lives Matters (las vidas negras importan) y panelista en el evento, las autoridades locales deberían centrarse en políticas para la eliminación de la pobreza, que afecta particularmente a las mujeres afroamericanas y a inmigrantes, así como en la implementación de políticas migratorias que no separen a las familias.

“Yo quiero una ‘Femme Agenda’ que trate el tema de la vivienda asequible”, comentó a el Nuevo Herald, Trenise Bryant, vicepresidente de la junta directiva de MWC. “Muchas mujeres negras gastan el 80 por ciento de sus ingresos en pagar el alquiler. Con salarios tan bajos, muchas veces se trata de decidir si se paga para poner un techo sobre la cabeza de tus hijos o poner comida en la mesa”.

Las activistas se refirieron a la “feminización de la pobreza”, los modos en que la identidad de género se entrecruza con variables económicas y que resultan en una situación doblemente desfavorable para las mujeres. La situación se complica más cuando se añaden otras variables como la raza y la etnicidad. Un ejemplo concreto: el 65 por ciento de las mujeres en la Florida forman parte de su fuerza laboral activa, pero las mujeres hispanas ganan solo 56 centavos por cada dólar que gana un hombre blanco y en general, las mujeres reciben solo 73 centavos. Habría que esperar hasta el 2038 en Florida, para el cierre de la llamada brecha salarial.

El tema impacta también el acceso a la educación. “Si eres una niña negra en la escuela, tienes que nadar a contracorriente para tener éxito...Es fácil ignorar a las minorías cuando no eres el afectado”, comentó la estudiante Keisha Campbell, de 16 años y miembro del proyecto PowerU centrado en eliminar la discriminación racial y la intolerancia en las escuelas y reconstruir la confianza en la comunidad.

Flotando en el aire estuvo todo el tiempo el tema de las elecciones presidenciales.

“Queda muy claro, si uno está siguiendo las elecciones, cómo tratamos a los más vulnerables” en este país, comentó Cindy Wiesner, coordinadora nacional de Grassroots Global Justice Alliance. Sin mencionar nombres, la activista se refirió al “clima político de odio y xenofobia” y “la misoginia explícita que proviene de uno de los dos candidatos”.

Sin embargo, las críticas veladas a Donald Trump no se tradujeron automáticamente en apoyo a la candidata demócrata Hillary Clinton.

Oliva consideró “erróneo” creer que con una mujer en la Casa Blanca quedarían resueltos los problemas de las mujeres. “Aunque la secretaria Clinton ha mencionado temas que cree que son prioridad, no ha visitado a las comunidades para escuchar nuestros problemas. Queremos candidatos que busquen soluciones a partir de lo que nosotros necesitamos, que visiten a mujeres pobres de nuestras comunidades”, subrayó.

“Es mucho lo que está en juego en estas elecciones. Desafortunadamente, las necesidad y los sueños de las mujeres de color han sido ignorados en su mayor parte”, comentó Garza a el Nuevo Herald. “Cuando hablamos de los temas que atañen a las mujeres, casi siempre es un código para referirse a las mujeres blancas...Lo importante de estar aquí es que nuestras comunidades se están organizando para que, no importa quien ocupe la oficina [presidencial], logremos lo que necesitamos”.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de octubre de 2016, 4:31 p. m. with the headline "Activistas presionan por agenda económica para mujeres del sur de la Florida."

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