Personas mayores son más propensas a sufrir accidentes al cruzar las calles de Miami
Imagínense tratar de cruzar la U.S. 1 a pie. O West Flagler Street en su parte más ancha. O la parte comercial de la 27 Avenida. O el embudo que es la Calle Ocho donde tiene una sola vía. En realidad, imagínense cualquier intersección de cualquier calle de varias sendas. Carros pasando por su lado a una velocidad vertiginosa. Los semáforos que ponen la verde demasiado rápido. Los choferes apretando el acelerador para hacer sonar el motor.
Es aún más terrorífico si usted es anciano, si se mueve despacio, no ve bien y su capacidad de reaccionar ante lo inesperado no es la mejor. No obstante, esa es la situación que enfrentan muchos de los ancianos del sur de la Florida cuando van caminando a la parada del bus o al mercado.
El área de los tres condados, desde Miami hasta West Palm Beach, es considerada por muchos como una de las peores para los peatones a nivel nacional, y puede ser particularmente difícil para peatones de edad navegando una ciudad que fue construida como un himno al automóvil. Dangerous by Design 2014 (Peligrosas a Propósito), el informe más reciente de los grupos de activismo National Complete Streets Coalition y Smart Growth America, considera al sur de la Florida como la cuarta área metropolitana más peligrosa para los peatones en toda la nación, con casi el triple del promedio nacional de accidentes con personas a pie.
Apenas la semana pasada, Yvette Annette Wilson Hughes, de 58 años, fue atropellada mientras cruzaba NW 79 Street. Hughes, quien no iba por la acera, estaba tratando de cruzar por entre los carros antes de que un SUV con rumbo sur la arrollara. Ella fue lanzada por el aire y cayó en la senda central antes de ser atropellada por segunda vez por un Chevrolet Malibu, el cual la arrastró entre 5 y 10 pies. Ella está en el Centro de Trauma Ryder del Jackson Memorial Hospital. La policía está buscando al conductor de un SUV plateado marca Hyundai, el cual no se detuvo.
En el informe Dangerous by Design, el sur de la Florida obtuvo 145.33 en el Índice de Peligro para el Peatón (Pedestrian Danger Index), una compleja fórmula que tiene en cuenta las muertes por accidentes del tránsito y el número de personas que van caminando al trabajo. El promedio nacional es de 52.2. Solamente otras tres áreas metropolitanas — por orden, Orlando, Tampa y Jacksonville — están por encima de esta parte del estado, lo cual hace de la Florida el estado más peligroso para los peatones en todo el país.
“En la Florida siempre hemos tenido una cultura de la conducción. Hemos construido estas ciudades enormes llenas de avenidas amplias para acelerar el tráfico y no hemos pensado mucho en los peatones”, dijo Marsha Jenakovich, directora de planificación y proyectos especiales de Alliance for Aging (Alianza por el Envejecimiento), la agencia sin ánimo de lucro que se ocupa de los asuntos de los ancianos en los condados Miami-Dade y Monroe. “Tenemos que reconsiderar la manera en que hacemos las cosas”.
Adultos ancianos y otros grupos vulnerables, como niños y minorías, son afectados de modo desproporcionado por los accidentes con peatones. Aunque personas de 65 años en adelante son el 12.6 por ciento de la población de EEUU, ellos representan casi el 21 por ciento de los peatones muertos en accidentes a nivel nacional. Dicho de otra manera: a nivel nacional, la tasa de mortalidad peatonal para adultos de 65 años o más es de 3.19 por cada 100,000 personas, comparada con 1.75 de las personas de menos de 65 años. Para las personas de 75 años o más, la tasa de mortalidad sube a 3.96 por cada 100,000.
La tasa de mortalidad de peatones ancianos de la Florida es de 3.92 por cada 100,000, más alta que el promedio nacional pero más baja que la de algunos otros estados. Hawai, por ejemplo, tiene una tasa asombrosa de 9.75 muertes por cada 100,000 personas.
Pero activistas afirman que la seguridad de los peatones trasciende el tema de la edad. A medida que EEUU envejece y que su densidad de población aumenta, las comunidades tendrán que acomodar a una creciente población de peatones, en particular aquellos que han renunciado a manejar. Negarse a rediseñar las calles, añaden, resultará inevitablemente en una crisis de salud, con más accidentes y muertes de peatones y con los ancianos cada vez más aislados en sus casas.
“No podemos dejarlo para luego”, dijo Laura Cantwell, subdirectora estatal de AARP. “Esto no es algo que va a desaparecer por sí solo. Demasiadas personas están muriendo. Tenemos que invertir ahora para ayudar a envejecer a EEUU”.
Los adultos de más de 65 años tienen el riesgo más alto de morir cuando andan a pie por la misma razón que la mayoría de ellos mueren en accidentes del tránsito: ellos tienden a ser más frágiles físicamente. Pero muchos de ellos no tienen otra opción que moverse a pie. A menudo es su modo principal de transporte. Además, “caminar es algo más que moverse de un lugar a otro. Es importante por razones tanto sociales como de salud. Los ayuda a moverse y a conocer personas”.
Un informe de marzo del 2011 preparado para el departamento de obras públicas de Miami-Dade por el Centro Lehman de Investigaciones del Transporte de la Universidad Internacional de la Florida mencionó los contenes altos, el pavimento irregular, las aceras estrechas, la mala iluminación y los cruces peatonales mal señalados en las intersecciones con semáforo como impedimentos para los peatones ancianos. El “Plan de Seguridad del Tránsito para Peatones Ancianos” (“Traffic Safety Plan For Elderly Pedestrians”) identificó asimismo los 10 lugares más peligrosos para peatones ancianos en Miami-Dade, con una lista de sugerencias para su mejoramiento.
Algunas de estas sugerencias ya han sido implementadas, dijo Antonio Cotarelo, subdirector del departamento de obras públicas del Condado. En West Flagler Street y 97 Avenue, la intersección número uno en la lista del 2011, se instaló un cruce peatonal a mitad de cuadra, se mejoró la iluminación y se puso al día la señalización, dijo Cotarelo.
El departamento está consciente de los problemas, agregó, “pero estamos haciendo esto caso por caso… a medida que los fondos estén disponibles”.
Pero, ¿es eso suficiente?
“Ha habido un reconocimiento gradual del problema”, dijo Stefanie Seskin, la autora principal del informe Dangerous by Design. “Pero ha ido progresando por etapas. Este es el tipo de esfuerzo que requiere una fuerte intervención política”.
Los ingenieros del gobierno pueden pronosticar con bastante precisión los “puntos calientes” peligrosos para los peatones. Estos cruces cuentan con abundancia de autos, carteles con límites de velocidad altos y mucho tráfico peatonal. Para los ancianos, generalmente incluyen un lugar donde se congregan normalmente, como por ejemplo una consulta médica o una parada de ómnibus. Pero estos “puntos calientes” pueden cambiar con la composición demográfica y la urbanización. Una intersección tranquila puede ser transformada por un centro de ancianos o una clínica.
No resulta sorprendente que el 32 por ciento de los accidentes con peatones de la Florida ocurran en las intersecciones. La tasa de Miami-Dade es más alta (36 por ciento) y la de Broward algo más baja (31 por ciento). Pero los accidentes en otros lugares suelen ser más frustrantes y misteriosos para los planificadores urbanos. El accidente de la semana pasada en NW 79 Street ocurrió en mitad de la cuadra, y no en el cruce peatonal donde debió haber estado Hughes, la víctima.
Pero el problema no es sólo cruzar la calle a mitad de cuadra. Un cuarto de los accidentes relacionados con peatones tienen lugar en estacionamientos.
Otro tercio de los accidentes relacionados con peatones ocurren en segmentos no marcados de la calle. “Como conductor, uno se detiene para dejar pasar a los peatones en el cruce peatonal, pero uno no espera que la gente cruce por cualquier parte”, añadió Sierra.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2015, 9:24 p. m. with the headline "Personas mayores son más propensas a sufrir accidentes al cruzar las calles de Miami."