El paquete a Bolivia decía partes para autos, pero era mentira
Un residente del sur de la Florida, Andrés Mejía Téllez, fue arrestado en una operación federal encubierta durante la que admitió haber tratado de exportar ilegalmente a Bolivia cinco rifles AK-47, según los registros de la Corte Federal de Miami.
Mejía Téllez, de 38 años de edad, fue detenido el 14 de septiembre, después de que le dijo a un agente federal encubierto que estaba al tanto de que el envío de AK-47 a Bolivia estaba prohibido por la ley, de acuerdo con una denuncia penal presentada en el Tribunal Federal de Miami por un agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una unidad de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
El caso es similar a otro del 2014, cuando otro residente de Miami se declaró culpable al año siguiente de intento de contrabando de 11 AK-47 a Bolivia. Javier Nenos Rea, de 34 años, fue condenado a 46 meses en la prisión federal.
Ese caso fue parte de una investigación internacional más amplia que también condujo a la detención de ocho personas en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
El agente encubierto le informó a Mejía Téllez que descubrió las armas, a lo que Mejía Téllez respondió con una reacción verbal ininteligible,
denuncia penal
Dos de los detenidos en Bolivia fueron identificados por las autoridades como agentes de policía. En ese momento, los periódicos bolivianos dijeron que los investigadores en Santa Cruz de la Sierra tenían información de que las armas de contrabando desde EEUU estaban en realidad destinadas a una organización brasileña de narcotraficantes llamada Primeiro Comando da Capital (PCC).
No hay evidencia en los registros de la corte de que el nuevo caso este relacionado con el caso de Nenos Rea.
Según la denuncia penal de HSI, el caso comenzó el 13 de septiembre cuando agentes aduanales descubrieron los AK-47 ocultos en un cargamento con destino a Bolivia marcado como piezas de automóviles.
Mejía Téllez fue listado como el remitente y Gary Muñoz Ávalos en Santa Cruz como el destinatario. La denuncia penal no dice quién es Muñoz Ávalos o si este fue ubicado y contactado en Santa Cruz, una ciudad en el oriente de Bolivia.
Los AK-47 y las municiones estaban envueltos en papel de aluminio.
Los agentes también encontraron el número de teléfono de Mejía Téllez y, un agente encubierto fue asignado para ponerse en contacto con el acusado, de acuerdo con la denuncia penal.
El agente encubierto se hizo pasar por empleado del almacén donde los inspectores de aduanas descubrieron las armas.
"El agente encubierto le informó a Mejía Téllez que había examinado su envío y que descubrió que contenía armas de fuego, a lo que Mejía Téllez respondió con una reacción verbal ininteligible", dice la denuncia penal. "El agente encubierto le informó además a Mejía Téllez que no se preocupara, que nadie estaba al tanto, ni siquiera su jefe. El agente encubierto agregó que iba a enviar el paquete, siempre y cuando se viera compensado económicamente".
Mejía Téllez y el agente encubierto regatearon un poco la cantidad de compensación, pero acordaron finalmente que sería $400.
El 14 de septiembre por la tarde, Mejía Téllez llegó al almacén y le pagó los $400 a l agente encubierto. Posteriormente fue arrestado Mejía Téllez por otros agentes de HSI.
Después de ser arrestado, Mejía Téllez dijo a los agentes federales que era responsable del envío, pero la denuncia penal no dice si proporcionó alguna otra información.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2016, 3:39 p. m. with the headline "El paquete a Bolivia decía partes para autos, pero era mentira."