Los vecinos de Westchester y Fontainbleau están preparados
Los vecinos de Wetchester no han dejado de prepararse para los posibles embates del huracán Matthew. Desde tempranas hora de la mañana del jueves, decenas de residentes colmaron los centros comerciales comprendidos en la intersección de la Avenida 87 del suroeste y la calle 40, en busca de agua, comida y otros avituallamientos.
Las lluvias esporádicas comenzaron alrededor de las 11 a.m. “Ya lo compramos todo, pero solo nos quedaba el agua. En este Sedano’s es donde único hay”, expresó Iván Gómez, quien fue acompañado de su esposa María y su bebé.
Dentro del supermercado, el público hacía filas pacientemente frente a las cajas, mientras el manager Romel Alvarez se repartía entre múltiples labores para complacer a los usuarios.
“El agua y la comida enlatada son las mercancías de mayor demanda. El suministro no ha faltado y seguirá llegando. Hasta el momento pensamos abrir el viernes”.
La comida no ha faltado en la zona, pero la gasolina se acabó desde el miércoles y no llegará hasta el sábado en el expendio de Mobil de la esquina.
El tráfico se comportó como cualquier día entre semana.
En el centro comercial de enfrente reinaba la calma. Mientras algunos aseguraban sus negocios con paneles contra ciclones, otros disfrutaban de un café cubano en la cafetería del restaurante La Carreta, que estaba repleto adentro y afuera.
“No hay que asustarse. Solo tenemos que estar preparados. En los 30 años que llevo viviendo en Miami he visto pasar muchos ciclones”, dijo la nicaragüense Claudia Bermúdez, que compró una caja de pastelitos de guayaba “para pasar la tormenta en casa entretenida”.
Otro que se preparó fue Radamés Ramírez, un estudiante de 24 años, que prefirió las golosinas del Party Cakes Bakery No. 5, muy cerca de allí, “para esperar el ciclón en familia”.
“Estaremos vendiendo hasta que se acabe la mercancia”, dijo Mercedes González desde la caja de la dulcería, tras afirmar que los panes, las croquetas y los pasteles han tenido mucha demanda.
En nuestro recorrido de las 11:30 a.m., pasamos por Walmart (8651 NW 13 Terrace, Doral), hasta ese momento los suministros de alimentos básicos (carnes, pollo, jamón, queso y embutidos, productos enlatados, leche, etc.) era normal. Los clientes compraban calmados. No había agua empaquetada para beber (solo el agua embotellada suelta que se vende ya fría). Varias personas entrevistadas aseguraron haber encontrado todo lo que necesitaban para esperar la llegada de Matthew, excepto agua. Walmart del Doral permanecerá abierto durante el paso de la tormenta, hasta el momento es la orden que tienen. Walmart de Flagler (9191 W Flagler St.), en iguales condiciones en cuanto a suministros, permanecerá abierto hasta las 2 a.m.
“Estamos bien preparados. Tenemos dos niñas, pero compramos de todo, leche, agua, compotas”, aseguró Fernando Martínez, un padre de familia, que compró más agua y algunas chucherías “para pasar la tormenta en casa con la esposa y las niñas”.
Sam’s Club del Doral (8425 NW 13 Ter.) contaba con suministros abundantes y agua para beber. Los clientes preguntaban desde la puerta: “¿Tienen agua?” A lo que un empleado respondió: “Claro que sí”. Para cerciorarnos, y comprar de paso, entramos, y había abundante agua y aun estaban trayendo más.
Las obras de reparación del tramo de la calle próximo al semáforo se suspendió, al igual que la ampliación del centro comercial cercano a la farmacia Navarro.
Navarro cerró alrededor de las 12 del mediodía. Según una de las empleadas “hasta el momento” abrirá el viernes. Las baterías de linterna estuvieron entre los artículos más vendidos.
Las oficinas del Baptist Medical Plaza, al lado del Navarro, permanecerán cerradas el jueves y el viernes.
Por su parte, el Publix de Flagler (8341 W Flagler St.) también contaba con los suministros de alimentos básicos y pocos suministros de agua. La manager esperaba noticias de cuándo le proporcionarían nuevos suministros y también del momento de cierre.
En la gasolinera Orion Fuels (210 NW 79 Ave & NW 2 St.) pudimos abastecernos de gasolina sin problemas. Algunas gasolineras de la zona esperan suministros, pero no saben cuándo llegarán. Little Ceasar (Roma Plaza, 8290 W Flagler St.) permanece cerrado.
CVS de Flagler y la 87 Avenida, estaban en espera de más abastecimientos (había poca agua) y de saber a qué hora cerrarán. Lo mismo sucede con el Panda Express (8750 W Flagler St.). Cuando fuimos no había ni un cliente, pero esperaban órdenes para saber hasta cuándo permanecerían abiertos. En general, en Westchester y Fontainbleau se respira calma. La mayoría de las personas de ambas vecindades permanece en sus casas, ya con las contraventanas colocadas y sus compras realizadas, para no estar en la calle cuando la tormenta arrecie.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 1:49 p. m. with the headline "Los vecinos de Westchester y Fontainbleau están preparados."