Surfistas en Miami Beach remontaron olas impulsadas por Matthew
Para millones de residentes del sur de la Florida, el jueves por la tarde fue el momento para guarecerse en sus aposentos y así evitar las ráfagas huracanadas y la pertinaz —y veces torrencial —-lluvia del huracán Matthew. Pero para cientos de surfistas de muchos países, las condiciones del tiempo eran perfectas para ir a la playa.
Eso fue precisamente lo que hicieron estos surfistas del sur de la Florida así como otros originarios de Argentina, Australia, Inglaterra, Honduras, Nueva Zelanda y Venezuela que se congregaron en una playa de South Beach para "montarse" en el fuerte oleaje generado por Matthew.
A lo largo de la costa este del condado, desde Key Biscayne al sur hasta el sector norte de Miami Beach, el viento y la lluvia empezaron desde media mañana y continuaron de forma pertinaz hasta la tarde y noche luego que se acercara el monstruoso Matthew cuyo ojo eludió el condado y siguió su rumbo norte-noroeste. Por ende, no se hicieron evidentes fuertes daños en esta zonas del condado, aunque las calles y avenidas estaban llenas de ramas y hojas que el viento del huracán arrancó de los árboles. En Key Biscayne, las hojas desprendidas de la palmas cayeron sobre muchos vehículos en los estacionamientos de los condominios.
En la isla, los comercios — inclusive el único supermercado, Winn Dixie — estaban abiertos y llenos de clientes, pero cerraron a as 2:00 p.m. Una de las dos estaciones de gasolina, la Shell, estaba operando. Había varios conductores echando combustible gasolina, pero sin las filas de vehículos que se vieron la noche del miércoles.
"Anoche esto estaba muy lleno y decidí esperar hasta hoy para llenar el tanque de mi auto y mi decisión fue buena", dijo Jorge Aguirre, un peruano que se encontraba en la Shell.
Mobil, la otra estación de gasolina frente a la Shell, estaba cerrada, sus ventanales cubiertos con tablas de madera y las bombas de gasolina envueltas en lonas de plástico.
Una llovizna y una brisa fresca se sintieron en Key Biscayne en la mañana del jueves. Las condiciones permitieron que sobre la calle Harbor Drive, donde se encuentra el concurrido centro comercial Harbor Plaza, los trabajadores pudieran instalar protectores metálicos de ventanas en varios comercios. El concurrido 7-11, tenía todas sus grandes ventanales cubiertos, pero estaba abierto. Una empleada estaba colocando letreros que decían que el 7-11 iba a estar abierto 24 horas, como siempre.
"Todo mundo me pregunta si vamos a seguir abiertos, por eso puse los letreros", dijo la empleada.
En la Marina Crandon de Key Biscayne, cientos de embarcaciones— desde modestos botes de pesca hasta lujosos yates —se encontraban fondeados sin evidenciar ningún daño.
Hacia el mediodía, le brisa fresca y la llovizna fueron reemplazados por ráfagas de viento fuertes y lluvia que a veces caía de forma torrencial por algunos minutos. Luego regresaba la calma.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 9:09 p. m. with the headline "Surfistas en Miami Beach remontaron olas impulsadas por Matthew."