Debate Curbelo-García no puede escapar la batalla Clinton-Trump
El jueves por la noche, durante unos breves momentos, la contienda presidencial del 2016 estuvo —con toda su dudosa gloria— en manos de dos candidatos al Congreso que debatieron sus puntos de vista en una escuela católica de Miami sólo para varones.
La primera pregunta que le hicieron al representante republicano Carlos Curbelo en el debate en la Escuela Preparatoria Belén fue sobre Donald Trump. La primera pregunta al rival demócrata y ex representante Joe García fue acerca de Hillary Clinton.
Curbelo reiteró que no votará Trump ni por Clinton y no quiso divulgar, en caso de hacerlo por alguien, a quién escogería como presidente. Por su parte, García, que respalda a Clinton, dijo: “¡Súmate a nosotros!”.
Una vez más, García pidió disculpas por haber hecho un comentario que quedó secretamente captado en una grabación donde hablaba porqué los votantes podrían encontrar a Clinton poco atractiva sexualmente. Por eso García no denunció el lascivo desliz de Trump, que recientemente salió a la luz. Curbelo dijo: “Silencio”.
El distrito congresional #26 de la Florida es tan vehementemente competitivo que parece inevitable en la campaña no reflejar la dinámica política nacional. Sin embargo, el debate también mostró la complicada de un distrito que va desde Westchester hasta Key West.
El encuentro entre ambos aspirantes es una revancha: en el 2014 García y Curbelo se enfrentaron, cuando García era el titular y Curbelo el retador. El jueves discutieron los mismos problemas en los que no estuvieron de acuerdo hace dos años, entre ellos la participación de García en la campaña del 2012 en una confabulación ilegal para presentar por internet solicitudes de boletas a nombre de votantes incautos. En aquel momento, García terminó despidiendo a su jefe de despacho, quien debió cumplir una condena de cárcel.
El ex jefe de despacho, Jeffrey García —sin parentesco con Joe García—, estaba en el público.
Cuando el Miami Herald le preguntó a García si había sido invitado a la campaña, éste respondió que recibió una entrada por ser un antiguo alumno de Belén, al igual que Curbelo y Joe García.
Entre otros temas, García respaldo el Obamacare, que, según dijo, Curbelo quiere revocar y sustituir. Por su parte Curbelo habló de forma emocionada sobre los inmigrantes que entran al país ilegalmente, después de haber pasado una noche en la casa de una familia y levantarse a las 4 a.m. para ir a recoger quimbombó. Sólo pudo aguantar tres horas bajo el sol, dijo.
El meollo del debate, sin embargo, fue Cuba, algo que parecía esperarse. Los jesuitas de Belén llevaban como institución más de un siglo en la isla antes de la revolución de Fidel Castro. El propio Castro es un graduado de Belén.
Los candidatos discutieron sobre el origen de la Ley de Ajuste Cubano de 1966, no porque ninguno quisiera cambiarla, sino porque Curbelo presentó una legislación que eliminaría los beneficios que el gobierno federal le otorga a los cubanos bajo una ley separada, ya que automáticamente son tratados como refugiados.
“Eso me parece difícil, viniendo de un cubanoamericano”, dijo García en español, contestándole a un estudiante que hizo la pregunta en ese idioma. Los tres hombres que estaban en el escenario son bilingues, y el distrito congresional #26 es mayormente hispano, con tendencia demócrata.
El moderador Tom Llamas, de ABC News, otro graduado de Belén, también preguntó sobre el embargo comercial a Cuba, una ley que García quiere derogar. Curbelo evitó pronunciarse a favor o en contra del embargo pero criticó la política hacia Cuba del presidente Barack Obama —la cual García apoya— y dijo que era insuficiente lo que ha hecho.
“Esta política no hace avanzar los intereses sobre la seguridad de Estados Unidos”, apuntó Curbelo. “Como mínimo, tengo que decir que el Presidente ha hecho concesiones”.
El público, compuesto en su mayoría por estudiantes de Belén vestidos de uniforme, pareció estar inclinado a favor de Curbelo (García había bromeado y dicho que sabía que iba a estar en un ambiente republicano). Varios estudiantes hicieron preguntas. Uno preguntó sobre el jugador de la NFL Colin Kaepernick que se arrodilló durante el himno nacional como protesta por la violencia policial contra los afroamericanos.
“Defiendo totalmente su derecho a expresarse de esa forma ya que la libre expresión es algo que nunca deberíamos comprometer en este país. Pero al mismo tiempo condeno la forma que han escogido para dar a conocer lo que piensan”, dijo Curbelo.
“Cuando vemos algo malo en la sociedad, tenemos que salir adelante y arreglarlo”, dijo García, que convirtió su respuesta en un directo ataque Curbelo sobre el control de armas. “Me parece que cuando alguien compra un arma, tiene también que presentar una verificación de los antecedentes penales”.
“¿Cuántos proyectos de ley ha propuesto el señor García en el Congreso? Ninguno”, respondió Curbelo, tras mencionar la legislación que propuso.
El debate de ambos rivales frente a los estudiantes en su propia alma mater, terminó curiosamente con una nota edificante.
“El señor García y yo tenemos una relación muy civilizada”, dijo Curbelo, tras mencionar que García lo recibió en su oficina en Washington, D.C. después que él lo derrotó. Luego agregó que los dos han hablado por teléfono un par de veces. “Este país se nos está yendo de las manos, algo que es muy peligroso, y tenemos que ponerle un freno a eso”.
García, que es 17 años mayor que Curbelo, dijo que ha visto “con admiración” cómo ha ido la carrera política de Curbelo, de 36 años.
“Aunque no estamos de acuerdo en muchas cosas, tenemos la habilidad y el poder de hacerlo de una manera civilizada”, dijo García. “Estas elecciones han obligado a nuestro país a pasar por una prueba formidable”.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de octubre de 2016, 8:12 a. m. with the headline "Debate Curbelo-García no puede escapar la batalla Clinton-Trump."