U.S. Century Bank consigue capital fresco
U.S. Century Bank ha llegado a un acuerdo que le permitirá traer $65 millones en nuevo capital a la atribulada institución y permitir a los accionistas existentes conservar control de la votación, de acuerdo con el presidente del banco Alex Acosta y su presidente ejecutivo Carlos J. Dávila.
Los reguladores bancarios tanto estatales como federales ya han aprobado el acuerdo, dijo Acosta. Los 441 inversionistas de la institución lo llevarán a votación a principios del mes próximo.
La administración del banco tiene la esperanza de que el nuevo acuerdo será un caso de "a la tercera va la vencida". Dos esfuerzos previos de recapitalización fracasaron.
"El capital nos permite continuar operando como un banco comunitario independiente, uno de los pocos que quedan en el sur de la Florida", dijo Acosta.
A la cabeza de la inversión hay dos firmas de capital privado, Patriot Financial Partners, radicada en Philadelphia, y Priam Capital, con sede en Nueva York, y una serie de inversionistas a menor escala están contribuyendo menos del 5 por ciento, afirmó Acosta. A diferencia de una propuesta anterior, los inversionistas existentes podrán participar en la inversión en los mismos términos económicos que los principales inversionistas, incluyendo el acceso a acciones comunes y preferentes. Todos tendrán la oportunidad de invertir al nivel de $60,000, a menos que la junta directiva conceda una exención.
En total, los inversionistas existentes conservarán el 38 por ciento del interés económico en U.S. Century.
"Esto es excelente para nuestros accionistas", dijo Acosta.
Si se aprueba el acuerdo, se espera que el banco contará con $90.5 millones en capital, con un 10.35 por ciento de capital de nivel 1, dijo Acosta.
En este momento, el banco tiene $725 millones en préstamos en los sectores comercial, industrial, inmobiliario y de hipoteca residencia. En los últimos tres años, el banco ha reducido su carpeta de activos desclasificados — o sea, malos préstamos— de $355 millones a $77 millones, dijo Acosta. El dio crédito a Dávila por este progreso.
La transfusión de capital es un requisito establecido por una orden de consentimiento dada en el 2011 por reguladores bancarios federales.
Esta última oferta de transfusión de capital tiene lugar un año después de que un grupo local de acaudalados inversionistas cancelaran su acuerdo de recapitalizar U.S. Century.
Jimmy Tate, Sergio Rok y Jorge Pérez, todos urbanizadores locales, habían reunido un grupo de forrados inversionistas locales. El acuerdo estaba esperando la aprobación de Federal Deposit Insurance Corp., así como la resolución de una litigación pendiente sobre presunta conducta indebida de ciertos directores y gerentes de ese momento, cuando expiró al terminar el 2013. Los inversionistas ya habían llegado a un acuerdo con el Departamento del tesoro federal de pagar alrededor de $9 millones de un préstamo de $50.2 millones que el banco debía a TARP.
El acuerdo fallido hubiera inyectado $50 millones al banco y dado a los nuevos inversionistas el 75 por ciento de las acciones del banco, mientras que los 441 accionistas existentes de U.S. Century retendrían el 25 por ciento.
Un acuerdo anterior de compra de parte del C1 Bank of St. Petersburg fue cancelado por C1 en late 2012.
U.S. Century Bank, establecido en el 2002, tiene 22 sucursales — 21 en Miami-Dade y una en Broward. El atribulado banco recibió la evaluación más baja, de cero estrellas, de parte de BauerFinancial, radicada en Coral Gables, la cual evalúa a los bancos de cero a cinco estrellas en base a su índice de capital, rentabilidad, préstamos en mora, amortizaciones, activos embargados y otros factores.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de febrero de 2015, 5:50 p. m. with the headline "U.S. Century Bank consigue capital fresco."