Dueño de gasolinera acusado de vender pastillas ilegales para mejorar el rendimiento sexual
El propietario de una gasolinera de la Florida y uno de sus empleados fueron acusados de vender ilegalmente píldoras para mejorar el comportamiento sexual masculino.
Según el encausamiento de causa probable que presentó la semana pasada la División de la Florida de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), no se trata de las típicas píldoras de mucha venta que prometen gran potencia sexual como Powerade o Funquins. Los agentes dijeron que Mahmoud Ibrahim y el cajero Jason Kreger vendieron a una agente encubierta las píldoras llamadas Jack Rabbit en dos visitas que en junio hizo la agente a la estación-minimercado.
Jack Rabbit contiene sildenafil y tadalafil, el medicamento que sólo se puede obtener legalmente mediante una receta médica que se incluye en los productos Viagra (sildenafil) y Cialis (tadalafil). Aunque convierte a Jack Rabbit, en una medicina fuerte, se trata de un fármaco que las normas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) no han aprobado. En el 2013, Jack Rabbit Inc. recogió las pastillas.
Ibrahim, de 44 años, enfrenta un cargo de venta ilícita de un medicamento que solamente se puede vender con receta médica, otro cargo por vender una imitación de una sustancia controlada y otros dos cargos de operar como farmacia un negocio de forma ilegal. Ibrahim salió en libertad tras depositar una fianza de $15,000. Por su parte, Kreger, de 34 años, enfrenta los mismos cargos, además de un cargo de delito menor. Debió depositar una fianza de $10,000.
La ATF dijo que le dio a Ibrahim una pista. La agencia dijo que cuando se le informó que la gasolinera Shark Mart Mobil en Sebastian estaba vendiendo Jack Rabbit, le envió a Ibrahim un aviso oficial con fecha 28 de abril.
El 2 de junio una agente encubierta le preguntó a Ibrahim si tenía Jack Rabbit. Él le respondió que sí, pero no podía vendérselo ya que no tenía permiso hacerlo. Luego agregó que ella no podría conseguirla en ninguna parte.
Cuando la agente le expresó su sorpresa, Ibrahim presuntamente la hizo “jurar por Dios” —y levantar la mano derecha como si fuera un testigo que jura en la corte— que no lo metería en problemas. Poco después, sacó una bolsa plástica de detrás del mostrador. La agente dijo que le pidió dos. Ibrahim le sugirió que tomara tres debido a la escasez de Jack Rabbit que hay en el mercado.
La agente pagó por las píldoras Jack Rabbit, dos Hemp Sticks y una Diet Coke un total de $33.
Después, el 24 de junio, la agente regresó a la estación Mobil cuando quien estaba de cajero era Kreger. De acuerdo a su testimonio, pagó un total de $21.38 incluyendo $10 de gasolina y dos paquetes de Jack Rabbit de una bolsa plástica de detrás del mostrador.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de octubre de 2016, 10:35 a. m. with the headline "Dueño de gasolinera acusado de vender pastillas ilegales para mejorar el rendimiento sexual."