Sur de la Florida

Los votantes mayores de Miami, tan divididos como el resto del país

Gladys Artigas, de 76 años. Un sondeo de AARP mostró que las mujeres quieren proteger el Seguro Social.
Gladys Artigas, de 76 años. Un sondeo de AARP mostró que las mujeres quieren proteger el Seguro Social. rkoltun@elnuevoherald.com

Si usted espera encontrar que los votantes de edad avanzada estén de acuerdo sobre la campaña presidencial en marcha, probablemente se sentirá defraudado. El grupo de personas de 60 años en adelante, al menos en el sur de la Florida, está tan dividido como en el resto del país.

Y si usted cree que sus votos dependerán solamente de los temas del Seguro Social y Medicare, estará simplificando demasiado a uno de los grupos electorales más activos políticamente. En comunidades de retiro y en comedores para ancianos, en eventos sociales y casas privadas, los votantes de edad avanzada se preocupan públicamente por otros temas, entre ellos los cambios climáticos, la inmigración, el terrorismo y la economía.

“Estamos interesados en muchas cosas”, dijo el jubilado Gary Sisler, de 82 años, quien está al frente de un grupo de eventos de actualidad en East Ridge en Cutler Bay, una comunidad de retiro. “No es que nos interesen sólo uno o dos temas”.

De hecho, desde que el grupo de East Ridge empezó a reunirse meses atrás, sus miembros han debatido la política de Estados Unidos hacia Cuba, la subida del nivel del mar, la Fundación Clinton, la guerra a las drogas, las algas en la Bahía de la Florida y la deuda nacional. Esto no es inusual. Un sondeo realizado en enero por Next Avenue, website de noticias para personas mayores mantenido por PBS, mostró que entre sus lectores los temas del envejecimiento quedaron realmente en quinto lugar, pero el estado de la economía encabeza la lista de problemas, seguido por la atención médica, los cambios climáticos y la política exterior, incluso por encima del terrorismo y la inmigración.

Estas preocupaciones tienen que ver con la idea de legado: los votantes de edad avanzada quieren dejar un mundo seguro y saludable a sus hijos y nietos.

Art North, de 87 años, residente de East Ridge, se preocupa por la disfuncionalidad del gobierno y la incapacidad de Washington de resolver las cosas. “Nos hemos convertido en un país de categorías rígidas, y no hay discusión de los temas”, dijo. “El arte del compromiso ha caído en desuso”.

North, ministro metodista retirado, también se preocupa por el creciente problema de la desigualdad de los ingresos. Aunque él siente seguridad en lo que se refiere a tener cubiertas sus propias necesidades financieras, sabe que “personas más jóvenes, de 50 y tantos años, creen que esos programas [sociales] que mi generación tiene no van a existir cuando les llegue a ellos el turno de retirarse”.

Nos hemos convertido en un país de categorías rígidas, y no hay discusión de los temas. El arte del compromiso ha caído en desuso

Art North

de 87 años, ministro metodista retirado

Unas pocas millas al norte, en Vernon Ashley Plaza Public Housing en Hialeah, Adela B. Ramos, de 71 años, se preocupa por la posibilidad de un cambio abrupto en la política exterior. “Yo no quiero guerra”, dijo la ex operadora de costura y textiles que se retiró hace dos años. “No quiero que enviemos a nuestros jóvenes del otro lado del mar. Ya hemos tenido demasiada guerra”.

En The Palace at Coral Gables, comunidad de retiro de lujo, Midge Pasternack, de 87 años, dijo que le preocupan los cambios climáticos y el terrorismo, dos problemas en marcha que están cambiando el mundo que heredarán sus hijos. “Les digo [a sus vecinos de The Palace] que llamen al senador Rubio, que llamen al senador Nelson, que llamen a su representante”, dijo ella. “Esas son las cosas que me preocupan de verdad, y las que deberían preocuparles a ellos”.

Aunque las preocupaciones de los votantes de edad avanzada son muy variadas, la economía de la jubilación –cómo pagar por medicinas, cómo sobrevivir con un ingreso fijo, cómo encontrar vivienda asequible– sigue siendo un problema esencial. La solvencia del Seguro Social sigue siendo particularmente alarmante. Pero los votantes de edad avanzada se quejan de que este ciclo de elecciones presidenciales escasea en detalles políticos pero abunda en escándalos y acusaciones.

No quiero que enviemos a nuestros jóvenes del otro lado del mar. Ya hemos tenido demasiada guerra

Adela B. Ramos

operadora de costura y textiles retirada

Julia E. Montagne, residente de Vernon Ashley, se pregunta si el programa del gobierno que la ha ayudado a sobrevivir en su retiro existirá todavía para su hija y su nieta. “Quisiera que estas cosas no cambiaran, que esos beneficios sigan existiendo cuando ellas estén listas para retirarse”, dijo. “pero no estoy segura de que vayan a existir todavía. Me preocupo mucho por ellas”.

Un reciente sondeo de AARP mostró que las mujeres votantes de 50 años en adelante están abrumadoramente de acuerdo en que quieren medidas prontas para fortalecer el Seguro Social. El 72 por ciento quieren que se tomen medidas “de inmediato”, y otro 20 por ciento opina que los cambios tienen que hacerse en un plazo de cinco años.

Esto no es sorprendente. “A las mujeres esto les preocupa más debido a su longevidad”, explicó Zayne Smith, subdirectora estatal de activismo de AARP. “Pero está también el factor que las mujeres no tienen una historia laboral tan larga como la de los hombres”, y el Seguro Social tiende a brindar un porcentaje mayor de sus ingresos de retiro.

No obstante, el futuro del Seguro Social es un tema que trasciende las fronteras del género e incluso de las capas socioeconómicas. En The Palace, los cheques del Seguro Social de los residentes representan “una parte muy pequeña de sus ingresos de jubilación”, de acuerdo con Ken Fishman, de 77 años, abogado retirado, “pero todavía nos preocupan nuestros hijos y nietos, lo que estará disponible para ellos”.

Fideicomisarios han advertido que los pagos del Seguro Social tendrán que reducirse después del 2034 si no se toman medidas para mantener a flote el programa, pero las soluciones para remediar el déficit proyectado han probado ser divisivas. Los republicanos están a favor de aumentar la edad del retiro y cambiar el modo en que el gobierno calcula los ajustes por el costo de la vida a una fórmula menos generosa. Donald Trump ha dicho que no hará recortes al Seguro Social, y que espera financiar los beneficios por medio de crear nuevos empleos para generar más impuestos de nómina. Hillary Clinton, por su parte, quiere aumentar los impuestos del Seguro Social para aquellos que ganan más de $250,000, pero está en contra de reducir los ajustes anuales por el costo de la vida y aumentar la edad de retiro. (Bajo las leyes actuales, todo ingreso por encima de $118,500 está libre de impuestos para el Seguro Social.)

Muchos ancianos están de acuerdo con Clinton. En una reciente encuesta de la Liga de Personas Mayores (Senior Citizens League), 70 por ciento de los estadounidenses de edad avanzada, tanto hombres como mujeres, creen que la solvencia del programa puede mejorarse por medio de aumentar el límite de ingresos gravables. Solamente el 38 por ciento de los encuestados estuvieron a favor de aumentar la edad de jubilación completa a los 68 años.

“Cada vez más personas mayores están al tanto de que subir el límite [de ingresos] es una solución, que el programa no solo se haría solvente sino que continuaría por muchos años más”, explicó Mary Johnson, analista política de Senior Citizens League. “Esa es la solución preferible para muchos de ellos”.

Lo mismo que en el caso del Seguro Social, Medicare continúa siendo un programa gubernamental que los votantes de edad avanzada quieren mantener intacto. En entrevistas y encuestas, los ancianos se muestran preocupados acerca del creciente costo de los servicios médicos. El aumento astronómico del precio de las medicinas y el de las primas están reduciendo cada vez más sus ingresos disponibles.

“El Seguro Social”, añadió Johnson, “simplemente no ha sido suficiente para mantenerse al nivel del aumento de los costos de los servicios médicos en un momento de la vida en que la salud tiene altas probabilidades de disminuir. De modo que tienen que recurrir cada vez más a sus ahorros de retiro, si es que los tienen, y aun así existe la preocupación de que desaparezca”.

En una campaña presidencial que ha dejado en shock a los observadores más conocedores y más cujeados, la mayoría de los votantes de edad avanzada afirmaron que votarán de acuerdo con la política de su partido. Algunos de ellos, sin embargo, cambiarán de lado. Reynaldo Sierra, de 67 años, estaba registrado como republicano hasta que cambió a no afiliado a partido para protestar contra la Guerra de Irak. Esta vez, él votará a favor de Clinton, pero admite que es una opción desalentadora.

“A mí no me gusta ninguno de los dos candidatos, pero no voy a votar por Trump”, explicó. “El ha dicho algunas cosas terribles, y yo no confío en él”.

La postura de los candidatos

Seguro Social

Hillary Clinton: Quiere aumentar el impuesto al Seguro Social a las personas que ganen más de $250,000 al año, pero se opone a aumentar la edad de retiro. También desea dar créditos a los que tomen licencia laboral para cuidar de familiares.

Donald Trump: Ha dicho que no aumentará el impuesto de nómina del Seguro Social y que enfrentará un déficit futuro. Propone cobrar más impuestos a través de los nuevos empleos que planea crear o traerlos de industrias que se establecieron en otros países. Sin embargo, algunos de sus asesores han dicho que cualquier medida es posible en materia de programas sociales.

Medicare

Clinton: Ha propuesto ampliar el Medicare para permitir que personas de 55 y mayores paguen voluntariamente para inscribirse. También ha dicho que combatirá los esfuerzos de privatización del programa.

Trump: Se le ha atribuido hacer dicho que no desea reducir el Medicare porque “no es justo con las personas que han estado pagando durante muchos años”. Sin embargo, la plataforma republicana contempla una forma de privatización.

Costo de los medicamentos

Clinton: Quiere que el Medicare negocie los precios de los medicamentos para sus beneficiarios, algo que las leyes en vigor le prohíben. Favorece la limitación de lo que las compañías de seguro médico pueden cobrar a los pacientes e importar medicamentos de otros países si cumplen las normas estadounidenses.

Trump: También quiere que el Medicare negocie el precio de los medicamentos para sus pacientes. También ha dicho que las personas deben tener derecho a medicamentos importados.

Servicios médicos

Clinton: Quiere ampliar la Ley de Servicios Médicos Asequibles. Ha propuesto ampliar el programa Medicaid en los estados que no lo han hecho, y favorece un plan de seguro médico operado por el gobierno que compita con las aseguradoras privadas.

Trump: Ha dicho que tratará de derogar la Ley de Servicios Médicos Asequibles, pero desea permitir la venta de seguro médico de un estado a otro, un cambio que cree llevará a una reducción en el costo de los servicios médicos.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de octubre de 2016, 3:01 p. m. with the headline "Los votantes mayores de Miami, tan divididos como el resto del país."

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