A la cárcel hermano de cubano estafador del Medicare
El hermano menor de un fugitivo acusado de lavar $238 millones en dinero sucio del Medicare de la Florida en el sistema bancario de Cuba fue sentenciado el miércoles a 3 años y medio de cárcel.
Eduardo Pérez de Morales, de 27 años, vecino de Miami, fue tratado con cierta benevolencia de parte del juez de distrito federal William Zloch porque él era apenas adulto cuando su hermano lo reclutó hace casi una década para su estafa de lavado internacional de fondos.
Pérez, quien ha estado en la cárcel desde su arresto el año pasado, se disculpó ante el juez en el tribunal federal de Fort Lauderdale. Admitió que había seguido colaborando con su hermano mayor por pura codicia, aun después de reconocer que su asociación era ilegal.
El abogado defensor de Pérez dijo que el hermano mayor “arruinó” la vida de su cliente.
“El señor Pérez admite que acabó dándose cuenta de que estaba involucrado en un plan para lavar dinero, pero llegado a ese punto estaba demasiado embrollado y no se retiró de la conspiración como debió haber hecho”, escribió el abogado Gustavo Lage en un documento judicial.
Pérez ayudó a su hermano de 50 años, Jorge Emilio Pérez de Morales, a lavar los millones sacados al Medicare usando una compañía de remesas radicada en el Caribe para pagar a estafadores del Medicare en Estados Unidos a cambio de transferir sus ganancias malhabidas a Cuba, de acuerdo con un acta judicial.
La “gigantesca operación de lavado de dinero”, como la describió un fiscal federal, carecía de precedentes porque resultó el primer caso de Estados Unidos que vinculó las estafas al el Medicare del sur de Florida con el Banco Nacional de Cuba.
El acuerdo extrajudicial de Eduardo Pérez, conseguido en noviembre, lo declaró responsable de lavar solo de $1 millón a $2.5 millones, una cantidad que limitó su condena de cárcel a un máximo de seis años por un solo cargo de conspiración para el lavado de dinero.
El fiscal H. Ron Davidson le pidió alrededor de cinco años de cárcel, y el abogado defensor de Pérez pidió la mitad de ese tiempo. Zloch, el juez, llegó a un compromiso.
Jorge Pérez, medio hermano de Jorge Emilio, está acusado de dirigir la operación de lavado de dinero a través de su compañía de remesas licenciada por Cuba, Caribbean Transfers, del 2005 al 2011. El es dueño de una casa junto al mar en La Habana, pero pudiera encontrarse en México, la República Dominicana o España, según el FBI. Davidson describió la compañía de remesas de Jorge Pérez, la cual cerró luego de que él fuera declarado culpable en el 2012, como una especie de Western Union en el extranjero.
Caribbean Transfers proveyó de dinero limpio –sacado a los exiliados cubanos que enviaban remesas a sus familiares en la isla– a operadores corruptos de servicios de salud en la Florida, Michigan, Tennessee y Nueva York, según el acta judicial.
El papel jugado por Jorge Pérez fue descubierto luego de que el dueño convicto de una tienda de cambio de cheques de Naples, Oscar L. Sánchez, lo señalara como el hombre que financiaba su negocio y otras agencias de remesas de la Florida. El fiscal dijo que esos negocios cambiaban cheques o hacían transferencias de banco para estafadores de Medicare, y luego transferían su dinero sucio a Cuba a través de Trinidad usando las compañías fachada de Jorge Pérez en Canadá.
Al principio, los investigadores calculaban que Sánchez había lavado más de $30 millones a nombre de 70 negocios corruptos con licencias de Medicare hasta diciembre del 2006. Pero el total calculado creció casi ocho veces, cuando descubrieron que Caribbean Transfers había financiado luego otros negocios de cambio de cheques y envío de remesas involucrados en la estafa de lavado de dinero.
Eduardo Pérez servía de mensajero a su hermano, entregando “grandes cantidades de efectivo” a otra compañía de cambio de cheques no nombrada que estaba lavando dinero para estafadores de Medicare, de acuerdo con el fiscal Davidson.
El dinero de Medicare se pudo haber entregado como remesas a familias cubanas o a otras personas que viven en la isla. “Se desconoce el paradero de cientos de millones de dólares, y una vasta fortuna está probablemente oculta en un país comunista”, escribió Davidson en documentos judiciales.
Debido a que el FBI no ha podido localizar a Jorge Pérez, el ex abogado defensor del hermano menor sugirió en el tribunal federal que él estaba siendo encausado sólo para atraer al jefe acusado de la pandilla a Estados Unidos.
Si él tuviera la oportunidad de testificar en contra de su hermano mayor, la sentencia de Eduardo Pérez se reduciría sustancialmente.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2015, 9:49 p. m. with the headline "A la cárcel hermano de cubano estafador del Medicare."