Sur de la Florida

David Rivera busca resucitar su controversial carrera política

David Rivera habla con personas en agosto en un establecimiento en Coral Way. El político se enfrenta al demócrata Robert Asencio por el puesto 118 de la legislatura estatal.
David Rivera habla con personas en agosto en un establecimiento en Coral Way. El político se enfrenta al demócrata Robert Asencio por el puesto 118 de la legislatura estatal. rkoltun@elnuevoherald.com

Muchos pensaban que su carrera ya había llegado a su fin, asfixiada por los escándalos en que se había visto envuelto, pero el ex representante David Rivera está de regreso este año en el ruedo electoral con una sola misión en mente: demostrar que todo anuncio de su muerte política era prematuro.

Rivera enfrenta al demócrata Robert Asencio por el puesto 118 de la legislatura estatal, un modesto escaño para alguien que ya había representado al Sur de Florida en el Congreso de Estados Unidos.

Un puesto en la legislatura estatal, no obstante, le permitiría regresar formalmente a la arena política del Sur de Florida, escenario que lucía improbable hace tan solo un par de años.

No obstante, la controversia sigue rondando al dirigente republicano, quien en el pasado ha protagonizado varios escándalos por violar las reglas de ética y por ser demasiado agresivo durante las campañas. Y lamentablemente para el candidato, la actual contienda electoral no es una elección.

“David Rivera está llevando una campaña de difamación contra la carrera de un servidor público y de un distinguido oficial de la policía, Roberto Asencio”, denunció hace dos semanas Javier Ortiz, director del Distrito 6 de la Orden Fraternal de la Policía en un comunicado.

“La Orden Fraternal de la Policía no apoya las calumnias e insinuaciones obscenas contra Robert y sus logros profesionales”, dijo Ortiz.

El pronunciamiento, en la que la agrupación también anunció que le estaba retirando su respaldo a Rivera, se produjo luego que su equipo de asesores emprendiera una campaña de llamadas telefónicas automáticas y de material impreso acusando a Asencio de ser un “abusador infantil”.

Esa acusación estaba basada en una queja presentada por una madre de Hialeah que acusaba al entonces sargento de policía haber forzado a salir a su hijo de un autobús, agarrándole por el cuello de la camisa debido a que el niño se mostraba irrespetuoso.

Pero la investigación del distrito escolar demostró que Asencio no había cometido nada indebido.

El memorando “básicamente decía que no hubo violaciones de la ley, ni de la política, ni de los procedimientos. Decía no hay nada aquí, pero vamos a dejar un memorando en el archivo […] No había ni siquiera una violación de los estándares más básicos”, explicó Raúl Correa, portavoz del Jefe de Policías del Sistema Escolar del Condado de Miami-Dade.

Controversia como éstas no son nada nuevas para Rivera, quien ganó en el 2010 su puesto en el Congreso pese a encontrarse bajo una investigación estadal por violaciones a las normas de ética y una investigación federal por evasión de impuesto.

Las autoridades no llegaron a presentar cargos contra el entonces representante de la cámara baja, aún cuando el caso del estado condujo a una recomendación por parte de la Comisión de Ética de Florida para que pagara una multa de casi $58,000, sanción que luego fue apelada.

Pero Rivera terminó sirviendo solo dos años en el Congreso tras verse nuevamente bajo la lupa de los investigadores federales, está vez por hacer uso de un esquema ilegal de financiamiento de campaña en el 2012, que llevó a su cómplice, Ana Alliegro, a pagar una condena de dos años de prisión.

Siga a Antonio María Delgado en Twitter: @DelgadoAntonioM

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2016, 5:03 p. m. with the headline "David Rivera busca resucitar su controversial carrera política."

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