Sepultan al jefe de la Policía de Bal Harbour, Mark Nathan Overton
El silencio se apoderó la mañana de este lunes de los alrededores de la Iglesia Católica de la Inmaculada Concepción, ubicada en la 4497 W 1era Ave, de Hialeah, en la Florida. Allí, los oficiales ingresaron en perfecta formación, con la solemnidad de rigor, el ataúd con los restos del oficial Mark Nathan Overton, rodeados de miembros de diversos cuerpos de seguridad de ciudades y condados de la Florida y en mayor medida por sus compañeros directos: los oficiales de la Policía de Bal Harbour.
Oraban por el eterno descanso de un oficial que, además, era un conocido creyente en Jesucristo, a tal punto que sobre su féretro fue colocado un manto de tono púrpura. Cerca del altar, en el templo, fueron ubicados ramos de flores, una bandera de los Estados Unidos, y un emblema que recordaba una de sus grandes cruzadas: el logo del organismo policial de Bal Harbour, ente que había dirigido durante los últimos años, demostrando entereza y liderazgo tremendo, al haber recuperado la honorabilidad de la institución, luego de que algunos de sus miembros fueran denunciados en 2015, por lavado de dinero.
Overton también dirigió con públicos méritos la Policía de Hialeah, desde el 2007 hasta el 2012; y fue segundo al mando de la Policía de Miami Beach desde el 2012 hasta el 2014, cuando asumió las riendas de la Policía de Bal Harbour. Comenzó su carrera policial en 1987, pasando por los rangos de oficial y detective.
En las manos de Dios colocaron el alma de quien hizo de su profesión un apostolado de rectitud. La sagrada palabra encontró resonancia en el legado de Overton. “Tu no temerás el terror de noche, ni la flecha que vuele de día, ni pestilencia que ande en oscuridad, ni mortandad que destruya a mediodía. Caerán a tu lado mil, y a tu diestra diez mil; mas a tí no llegará”, se leyó parte del Salmo 91, primera lectura de la ceremonia.
Una incipiente lluvia no molestó la línea de motocicletas de diversos cuerpos policiales que se mantenían frente a la efigie de la Virgen María en la fachada de la iglesia, donde se presentó el \saludo policial al oficial, fallecido a los 54 años de edad, tras meses de haber permanecido en estado de coma.
Antes del episodio fatal, el oficial gozaba de excelentes condiciones físicas, gracias a su continuo entrenamiento. Caminaba junto a su esposa en Miami Beach, cuando lo sorprendió un infarto masivo el 4 de julio. Luego del incidente, se le practicó cirugía y permanecía recluido en el Centro Médico Monte Sinaí. Estuvo inconsciente, pero sus familiares se mantenían esperanzados en su recuperación.
El milagro esperado no se materializó, pese a las oraciones de la comunidad y sus allegados. La compañera de vida del oficial, Esther, valoró en público el amor recibido: “Gracias por tu amor, por habernos dado la fortaleza para sobrellevar esto. Tú me hiciste sentir especial cada día”, destacó la hoy viuda, y agregó que Overton era el mejor de los ejemplos para sus dos hijos.
Overton fue sepultado en el Vista Memorial Gardens, los oficiales recordaron para las mismas palabras que él solía repetir: “Que Dios te bendiga”, le dijeron.
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Esta historia fue publicada originalmente el 7 de noviembre de 2016, 5:21 p. m. with the headline "Sepultan al jefe de la Policía de Bal Harbour, Mark Nathan Overton."