Veterano recuerda la Segunda Guerra Mundial como si fuera ayer
Cuando Sam Nebesky llamó a su novia para decirle que iba a enrolarse en la Infantería de Marina, la joven se desmayó.
Era 1940 cuando Nebesky, un joven judío del Bronx, tuvo ganas de participar en la Segunda Guerra Mundial y combatir a la Alemania de Adolfo Hitler. Tres años más tarde, a los 24 años, lo reclutaron.
“Se entendía que el país nos necesitaba y eso es lo que hicimos”, dijo. “Tengo mucho orgullo de ser un marine”.
Nebesky compartió su historia con el Miami Herald como parte de un tributo por el Día de los Veteranos a los aproximadamente 16 millones de personas que sirvieron en las fuerzas armadas de Estados Unidos durante ese conflicto armado. Él es uno de aproximadamente 850,000 veteranos estadounidenses de la Segunda Guerra Mundial que todavía viven, 75 años después que Estados Unidos entró al conflicto después que los japoneses bombardearon Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941.
“Todos querían servir al país”, dijo. “Era nuestro deber como estadounidenses”.
Nebesky, que ahora tiene 98 años, todavía recuerda esos días cuando estaba en la Infantería de Marina. Estuvo 10 semanas en el campamento de entrenamiento básico en Parris Island, frente a la costa de Carolina del Sur, donde lo pelaron corto y perdió 20 libras, pero se marchó casado el día que terminó el entrenamiento el 29 de julio de 1943.
Nebesky, quien tuvo una licencia de 10 días, envió a Shirley, su novia de tres años, un telegrama desde la estación de trenes de Washington DC. El telegrama decía: “Espérame en Penn Station. Nos vamos a casar”.
Así fue, y los dos fueron de Penn Station al Ayuntamiento, donde consiguieron una licencia de matrimonio dos minutos antes que el lugar cerrara. Pasaron la luna de miel en el Hotel Edison, cerca de Times Square. Nebesky todavía tiene el recibo de la habitación: $4.95.
“Cree usted que se pueda conseguir el mismo precio hoy?, preguntó. “Probablemente es $300 o $400 la noche”. (Los precios de hoy oscilan alrededor de $120).
Unos días más tarde, Nebesky fue despachado a la Estación Aérea Cherry Point de la Infantería de Marina, en Carolina del Norte, donde aprendió a reparar los instrumentos de los aviones. De allí lo enviaron a las islas Marshall Islands en el Pacífico, y después a Okinawa, una isla frente a las costas de Japón, que acababa de sobrevivir a un tifón.
“Todo estaba destruido, las tiendas de campaña destrozadas. Tuvimos que desembarcar por una escala”.
Nebesky fue enviado entonces a Yokosuka, una base militar que los japoneses habían rendido a la Marina de Estados Unidos en 1945.
“Tuve que atender a los pilotos y los equipos”, dijo Nebesky. “Los pilotos venían a verme y yo les estregaba sus equipos”.
Después de la guerra, Nebesky y su esposa regresaron a Nueva York, donde él trabajó de vendedor de una compañía de papel los próximos 38 años.
A miles de millas de distancia, en la primavera de 1943, otro joven, Henry Garner, se entrenaba en South Beach como parte de la Infantería de la Fuerza Aérea. Vivía en el Hotel Betsy Hotel en 1440 Ocean Drive —llamado entonces el Hotel Betsy Ross— durante seis semanas mientras entrenaba. Después se mudó a Indian Creek Apartments, donde estuvo seis semanas más antes que lo envíaran a la guerra.
Garner, de Louisiana, tenía 19 años en ese momento. Lo enviaron a Guam, un territorio estadounidense en el Pacífico. Garner, quien sirvió 33 meses, era uno de los que cargaba los explosivos en los bombarderos.
“Logré una gran experiencia geográfica e hice muchos buenos amigos”, dijo Garner, de 91 años.
Después de la guerra, Garner regresó a Louisiana, donde terminó sus estudios de licenciatura y después completó una maestría y un doctorado. En los 45 años siguientes enseñó en la educación secundaria, ascendió a director de escuela y regresó a enseñar en varias universidades, incluida la Universidad de Miami.
Garner, quien vive en Louisiana, visitó recientemente el Hotel Betsy con sus dos hijas, Hollie y Kimberly, su nieto Garrison, quien cursa segundo año en UM, y su novia, Irene.
“Hubo mucha nostalgia”, dijo. “Pero ahora es un lugar muy diferente”.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de noviembre de 2016, 5:53 p. m. with the headline "Veterano recuerda la Segunda Guerra Mundial como si fuera ayer."