La Colección de Herencia Cubana recibe donación de $2 millones
La Colección de Herencia Cubana (CHC) de la Biblioteca de la Universidad de Miami, la más grande en su tipo, recibió recientemente una donación de $2 millones, por parte de la Fundación Goizueta, para continuar con sus programas de expansión y mantenimiento.
Esta no es la primera vez que la Fundación muestra su generosidad con el CHC, de hecho, gracias a una considerable donación en 1999, el CHC pudo construir el Pabellón Roberto Goizeta, edificio en donde se conservan y exhiben todos sus materiales. También en el 2009, concedió una subvención de $2.4 millones para ampliar, digitalizar y mejorar el acceso a la colección, y con lo que se creó el Programa de Becas de Posgrado para investigadores.
“Gracias a este programa, académicos de todas partes de Estados Unidos han tenido la oportunidad de desarrollar sus investigaciones acerca de Cuba con materiales de primera y segunda mano, que ellos pueden maniobrar. Toda la colección está organizada objetivamente, esperando a ser explorada, cada elemento lleva a otro y este a toda la historia de la Isla”, dice José Cabrera, vocero de la Biblioteca de la Universidad de Miami. “Solo es posible encontrar una colección igual de grande de materiales cubanos en la misma Cuba”, agrega.
Y es que el inventario del CHC no se trata solo de libros o manuscritos; hay fotografías, dibujos arquitectónicos, mapas, materiales audiovisuales, y un repertorio completo de elementos que fueron donados por familias cubanas exiliadas, objetos de la cotidianidad que son exhibidos como parte del patrimonio histórico de la Isla.
“Más bien es un patrimonio de la humanidad”, dice Cabrera, “A partir de las investigaciones, uno se puede dar cuenta de como la historia cubana de una manera u otra, lleva a la reconstrucción de toda la historia mundial”.
El programa de Becas de Postgrado comenzó en el año 2010, y desde entonces ha promovido las investigaciones de 55 estudiantes de doctorados, de 33 universidades. Uno de ellos es Anita Casavantes, de la Universidad de California en San Diego, quien con la beca llegó a Miami para completar su tesis, y encontró en el CHC los recursos y contactos necesarios para desarrollar su reciente libro La Revolución es para los niños, en el que habla del papel simbólico de la infancia tanto para la revolución cubana, como para la oposición.
Casavantes se refiere al CHC como “una de sus casas fuera de su propia casa”, y aunque ha trabajado en muchos archivos, no encuentra “comparación alguna”. “He hecho investigación en Cuba, pero por las retricciones, el estado deteriorado de los archivos, y la falta de tecnología para conservarlos, jamás hubiera logrado avanzar mi investigación cómo si ocurrió con el CHC, este es un recurso invaluable de la memoria cubana”, dijo Casavantes.
María R. Estorino, Chair de Esperanza Bravo de Varona, posición de dirección del CHC, manifiesta que “la Colección sigue creciendo, y con ella la necesidad de traer a más investigadores que la analicen y la documenten”. Por eso la cuantiosa donación de la Fundación Goizueta permitirá que continúe el programa de becas y el desarrollo de la colección.
El primer millón de dólares fue entregado como una dotación, es decir, que se puso en una cuenta para inversión, lo que dará ganancias anuales. La entrega del segundo millón se dará una vez se cumpla el reto que la Fundación le puso a la Universidad de Miami de recaudar $500,000 adicionales, que serán destinados al mantenimiento del CHC.
“Estamos felices, esto es un respaldo a la experiencia educacional de los investigadores que continuarán haciendo Cuba para el mundo”, dijo Estorino.
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Esta historia fue publicada originalmente el 1 de marzo de 2015, 8:54 p. m. with the headline "La Colección de Herencia Cubana recibe donación de $2 millones."