Sur de la Florida

Llegan a Miami los carteristas, sigilosos ladrones de bolsillos

La cartera por delante y pegada al cuerpo. La billetera en los bolsillos del frente del pantalón. Estas son precauciones diarias que toman los residentes de las mayores metrópolis de Latinoamérica y de algunas ciudades europeas como Barcelona y París.

Ahora deberán también convertirse en reglas de supervivencia básica para los habitantes del sur de la Florida, donde los carteristas están acechando a personas distraídas en restaurantes, supermercados y centros comerciales locales.

La policía de Pinecrest, en el sureste del condado Miami-Dade, está buscando a una banda de delincuentes especializados en el robo de carteras de bolsillo que en solo un par de días despojaron a sus víctimas de más de $10,000 en efectivo y tarjetas de crédito.

“Es un crimen diferente porque están usando un restaurante. Se sientan cerca de sus víctimas y usan sus chaquetas, los menús para ocultar lo que en realidad están haciendo con sus manos”, dijo Michelle Hammontree García, vocera de la ciudad de Pinecrest.

Las cámaras de vigilancia de varios comercios de esa ciudad grabaron a dos hombres robando en un supermercado Whole Foods, los restaurantes Shaddai y PF Chang’s, y el centro comercial The Falls en Kendall entre el 11 y el 17 de noviembre.

Una mujer asociada con el dúo también fue grabada utilizando las tarjetas de crédito robadas por los hombres en dos tiendas de electrónica Best Buy.

Las autoridades dieron a conocer esta semana el video del robo en el restaurante Shaddai, ubicado en el 9519 Pinecrest Parkway.

En las imágenes tomadas el 16 de noviembre, dos hombres vestidos con sacos oscuros entran al restaurante y eligen sentarse cerca de una mesa larga donde varias mujeres celebraban la fiesta de cumpleaños de una de ellas.

Los ladrones, que se cree son hispanos, acercan su mesa lo más posible a las sillas de las mujeres. Luego uno de ellos coloca su chaqueta en el respaldo de su asiento y esconde su mano por debajo de la prenda mientras saca el monedero de la cartera de una de las mujeres.

Una vez cometido el crimen. Los malhechores no se quedan a cenar en el lugar, sino que se levantan y le dicen a la anfitriona que se equivocaron de restaurante.

“Ocurrió detrás mío y ni siquiera sentí un movimiento cerca de mi silla o mi bolso”, le dijo Susan Simon, la víctima, a la televisora CBS4. “Son profesionales, saben lo que están haciendo”.

La mujer de 65 años dijo en el reporte policial obtenido por el Nuevo Herald que al día siguiente notó un cargo de $2,300 de una tienda Best Buy ubicada en el 8450 S. Dixie Hwy.

Los mismos individuos también fueron avistados por las cámaras de seguridad de los otros negocios mencionados durante esa compulsiva ola delictiva de varios días.

Cynthia Milakovich, una víctima en el supermercado Whole Foods ubicado en el 11701 S. Dixie Hwy, dijo que le robaron $1,500 en efectivo y luego intentaron utilizar su tarjeta de crédito para hacer compras por $2,739 en la tienda Saks Fifth Avenue del Dadeland Mall el 11 de noviembre.

Otra perjudicada fue Sophia Staubli, de 23 años. Staubli denunció que poco después de que su billetera y la de su mamá fueran robadas, recibió una alerta por una compra de $4,285 en el Best Buy del 11905 S. Dixie Hwy.

El video de seguridad del Best Buy muestra a una robusta mujer de cabello rubio haciendo compras con la tarjeta robada la tarde del 16 de noviembre. La sospechosa, que las autoridades creen es una hispana de entre 35 y 45 años, pagó por dos computadoras Mac Book con la tarjeta de Staubli.

Un vendedor de la tienda le dijo a la policía que la mujer le pidió “la computadora más costosa”.

La misma ladrona quedó grabada usando otra tarjeta robada para comprar otra computadora Apple valorada en $3,100 en del Best Buy cerca del Dadeland Mall, según indicó la policía.

Hammontree lez aconseja a las personas que en lugar de firmar la parte trasera de sus tarjetas de crédito, escriban See ID (Vea mi identificación) para que los empleados del comercio pidan alguna prueba de que el cliente es quien dice ser durante la transacción.

Por su parte, Simon recomienda a las mujeres que mantengan sus carteras sobre sus faldas cuando salgan a comer afuera.

“De verdad espero que los atrapen porque esto es una invasión terrible de la privacidad, y es mucho dinero, especialmente ahora en las fiestas”, dijo la mujer.

Aquellos con información que ayude a dar con los sospechosos pueden comunicarse de forma anónima con Miami-Dade Crime Stoppers al 305-471-TIPS. Hay una recompensa de $1,000 en relación al caso.

Siga a Sergio Cándido en Twitter: @sncandido

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de diciembre de 2016, 0:39 p. m. with the headline "Llegan a Miami los carteristas, sigilosos ladrones de bolsillos."

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