Sur de la Florida

Abogados locales se preparan para competir por el puesto de fiscal general de la región

Combinación de fotos de: Jon Sale, John Couriel, Roy Altman Podhurst,  Wifredo Ferrer y Daniel Fridman.
Combinación de fotos de: Jon Sale, John Couriel, Roy Altman Podhurst, Wifredo Ferrer y Daniel Fridman.

En lo que el presidente electo Donald Trump espera celebrar su toma de posesión el mes que viene, varios abogados de Miami se están poniendo discretamente en fila para competir por el puesto judicial más poderoso de la región: el de fiscal federal de distrito del Distrito Sur de la Florida.

A diferencia de transiciones presidenciales anteriores, no parece haber un candidato seguro con vínculos directos con Trump para el codiciado puesto al frente de uno de los distritos más ocupados de la nación.

“Nadie sabe lo que Trump va a hacer”, dijo una persona conocedora en Miami.

Entre los candidatos que tienen el ojo echado al puesto de fiscal federal de distrito en el sur de la Florida están Roy Altman, John Couriel, Daniel Fridman y Jon Sale, todos ex fiscales federales. De ellos, Sale es el único vinculado al círculo íntimo de Trump gracias a su estrecha amistad con el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, quien es una de las personas de confianza del presidente electo.

Ya sea que otros abogados se les unan o no para aspirar al puesto, algo es seguro: reemplazar al fiscal federal de distrito en el sur de la Florida y en los demás distritos de todo el país demorará meses.

Para empezar, el Departamento de Justicia está todavía por decidir si pedirá a los 93 fiscales federales de distrito del país que renuncien a sus puesto después de la toma de posesión de Trump el 20 de enero, o si deberán seguir en sus puestos hasta ser reemplazados meses después. Por el momento, solamente se ha pedido a unos pocos de ellos que permanezcan en sus puestos con carácter permanente, entre ellos al fiscal federal de distrito en el Distrito Sur de Nueva York.

El proceso altamente político de seleccionar los fiscales federales de distrito puede variar de un estado a otro. Históricamente, la Florida ha usado una Comisión Judicial Federal de Nominación, compuesta por prominentes abogados, para escudriñar y entrevistar a los candidatos antes de recomendar tres finalistas a los dos senadores federales del estado. Entonces, los senadores los entrevistan y hacen una recomendación a la Casa Blanca,

Jeffrey Sloman, ex fiscal federal de distrito en Miami, dijo que está por verse si esta tradición seguirá en pie bajo la administración entrante.

“No sé si veremos el mismo proceso bajo este presidente”, dijo Sloman, quien ha fungido como fiscal federal durante las últimas dos décadas. “Nadie sabe si él simplemente dependerá de personas de su confianza que conozcan a los candidatos, o si se atendrá al proceso tradicional”.

El senador federal Marco Rubio, el republicano de Miami que fuera reelecto a su puesto en noviembre tras una amarga derrota manos de Trump en las primarias presidenciales de su partido, será uno de los que más influencia deberán tener sobre quiénes serán designados para el puesto de fiscal federal de distrito en el sur de la Florida y los otros dos en las zonas central y norte de la Florida.

Rubio, quien colaborará con su colega de la Florida, el senador demócrata Bill Nelson, ya ha fijado fecha para sostener conversaciones informales con algunos de los candidatos que han expresado su interés en el puesto de fiscal federal de distrito en Miami. Ellos están compitiendo para reemplazar a Wifredo Ferrer, quien fuera designado a ese puesto por el presidente Barack Obama en el 2009. Ferrer ha hecho de la lucha contra el fraude, la corrupción y el terrorismo sus principales prioridades en su distrito de 250 fiscales, el cual se extiende desde Cayo Hueso a Fort Pierce.

Hasta el momento, los cuatro candidatos con planes de postularse al puesto son:

▪ Altman, abogado de la firma Podhurst Orseck, es un ex fiscal federal en Miami quien obtuvo veredictos de culpabilidad en varios casos de importancia, entre ellos el juicio de un traficante de sexo internacional y el juicio por asesinato de un empleado del Servicio Postal de EEUU. El fungió asimismo como jefe adjunto de la sección de procesos especiales del distrito, y jugó un papel importante en las asociaciones para la reducción de la violencia creadas por dicha sección en las comunidades de Overtown, Liberty City y Miami Gardens. Altman, quien estudio en la Escuela de Leyes de la Universidad de Yale, se graduó en la Universidad de Columbia y jugó en sus equipos de football y béisbol.

▪ Couriel trabajó en casos económicos y notorios casos criminales en la fiscalía federal de distrito antes de entrar al bufete Kobre Kim, que se especializa en América Latina con foco en alegaciones de corrupción extranjera, lavado de dinero y evasión de impuestos. Además, él se ha postulado dos veces sin éxito a la Legislatura de la Florida. Couriel, quien es hispanohablante nativo, se graduó de Harvard College y de la Escuela de Leyes de Harvard.

▪ Fridman, ex fiscal federal de distrito adjunto en Miami, trabajó en casos económicos, financieros y de corrupción antes de fungir como asesor legal principal del subsecretario de Justicia de Estados Unidos, y de asesor especial de fraude de atención médica en el Departamento de Justicia. Fridman, quien es ahora socio de la firma White & Case, Fridman, quien habla español y portugués desde pequeño, ayuda a compañías multinacionales que operan en EEUU y América Latina a investigar alegaciones de fraude y sobornos de funcionarios gubernamentales. El se graduó de la Universidad de la Florida y de la Escuela de Leyes de Harvard.

▪ Sale es copresidente de defensa de delitos de “cuello blanco” y cumplimiento de códigos de la firma Broad & Cassel, donde representa a corporaciones e individuos en investigaciones de gran jurado y complejos casos criminales. Es además miembro de la Comisión Judicial Federal de Nominación que investiga y recomienda a los candidatos a juez a los dos senadores federales de la Florida y al presidente. Sale fungió anteriormente como segundo al mando de la fiscalía federal de distrito del sur de la Florida, tras trabajar como fiscal federal en Nueva York y Connecticut. Sale, quien es graduado de la Universidad de Pennsylvania y de la Escuela de Leyes de NYU, fue además fiscal especial adjunto del Departamento de Justicia en el caso de Watergate que condujo a la renuncia del presidente Richard Nixon.

Ninguno de los cuatro candidatos quiso hacer comentarios para el presente artículo.

Quienquiera que Trump elija como fiscal federal de distrito en Miami, se espera que siga una agenda decididamente diferente bajo el mando de su nominado a la secretaría de Justicia, el senador federal Jeff Sessions, republicano de Alabama.

Es probable que su audiencia de confirmación en el Senado saque a relucir temas controversiales sobre sus declaraciones supuestamente racistas como ex fiscal federal de distrito en Alabama, así como sus posiciones más recientes sobre los millones de inmigrantes ilegales, las cuales coinciden con la agresiva política de deportación de Trump.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de diciembre de 2016, 3:49 p. m. with the headline "Abogados locales se preparan para competir por el puesto de fiscal general de la región."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA