Planifica estafa de llamadas por $1 millón y lo paga con 4 años de prisión
Edwin Fana, de Miami Gardens, invirtió el orden habitual de los sucesos en la vida, pues se hizo presidente y ejecutivo principal de una compañía en el 2009 años antes de graduarse con un título en tecnología en el 2016.
Pero los fraudes de teléfonos celulares por valor de $1 millón que Fana admite haber cometido al frente de Super Telecom significan que tendrá que esperar el final de su condena de cuatro años en una cárcel federal antes de poner en práctica su diploma de la Universidad Internacional de Florida (FIU).
Fana, de 37 años, resultó sentenciado el pasado jueves a 48 meses de cárcel tras declararse culpable de un cargo de conspiración para cometer fraude de transferencia bancaria, fraude de acceso a equipos electrónicos, una cuenta de fraude de transferencia bancaria y una de robo de identidad con agravantes.
De acuerdo con el acuerdo extrajudicial: “El objeto de la conspiración era hacer dinero por medio de desviar comunicaciones telefónicas a través de cuentas de teléfonos celulares, que los conspiradores no estaban autorizados a usar sin pagar a las compañías de telefonía celular que prestaban servicio a esas cuentas por los servicios que ellos daban”.
Fana dirigía el “centro de llamadas” del plan a través de su casa en Miami Gardens. El conseguía la información de cuentas de teléfono celular a través de medios electrónicos de suplantación de identidad (phishing) u otras formas de estafa electrónica. Dicha información permitía a Fana reprogramar teléfonos celulares a través de los cuales desviaba las llamadas internacionales que sus asociados hacían a través de Internet. Las llamadas se hacían a Cuba, Jamaica, República Dominicana y otros países a los que es caro llamar.
Fana incorporó Super Telecom en el 2009 para llevar a cabo estas operaciones fraudulentas, que afirma le fueron sugeridas por Edgar Peralta cuando Fana estuvo en República Dominicana.
“La compañía de telefonía celular de la cuenta cuya información había sido reprogramada en cada teléfono celular conectaba la llamada con su destino internacional, creyendo erróneamente que había sido hecha por uno de sus clientes legítimos”, explicó el acuerdo extrajudicial.
“Al hacer esto, la compañía de telefonía celular hacía los gastos relacionados con completar las llamadas. Sin embargo, debido a que las llamadas no eran hechas en realidad por sus clientes, las compañías no exigían a los clientes que pagaran por las mismas, y por lo tanto las compañías no recibían compensación por los servicios prestados. Los conspiradores se repartían entre ellos los pagos recibidos por las compañías de servicios de telecomunicaciones cuyas llamadas ellos desviaban sin tener que pagar los costos de completar las llamadas desviadas”.
Hasta que el FBI llevó a cabo una redada en casa de Fana en octubre del 2012, los ladrones electrónicos robaron al menos $1,095,600 en servicios, cifra calculada teniendo en cuenta el número de líneas robadas y un mínimo de $100 de servicios por línea.
David J. Neal: 305-376-3559, @DavidJNeal
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2016, 8:34 a. m. with the headline "Planifica estafa de llamadas por $1 millón y lo paga con 4 años de prisión."