Acusan a mujer de dirigir burdeles bajo fachada de tiendas de belleza en Miami
La fachada del establecimiento daba la impresión que había quebrado desde hace tiempo, pero el negocio Dolls Beauty Products seguía abierto y operativo: solo que en vez de productos de belleza, vendía sexo.
Siguiendo la pista anónima de un periodista, la policía de Miami-Dade inició una investigación en el local número 116 del centro comercial ubicado en el 12260 SW de la Calle 8, que duró un año y tres meses y acabó esta semana con el arresto de Margarita Chiriboga, a quien se le identifica como la presunta propietaria de dos casas de prostitución en el condado.
De acuerdo con la orden de arresto, dos oficiales visitaron el local en septiembre del 2015 para encontrarse con que no había un aviso de Dolls Beauty Products en la puerta y los cristales de la fachada estaban totalmente cubiertos. La puerta sí estaba abierta y dentro, había una pequeña sala de espera con lociones de masajes a la vista.
Una agente entonces intentó comprar productos de belleza, pero una supuesta vendedora se lo negó. Lo único que los policías lograron obtener de esa visita fue el nombre de la dueña del local: Margarita y un número de teléfono que luego vincularon con múltiples sitios web que promovían “publicidad sexual”.
Días después, un detective llamó al número de teléfono para concretar una cita. La llamada se cayó o fue interrumpida, pero minutos más tarde el agente recibió un mensaje de texto con la siguiente dirección: 10665 SW 190 St Suite 3206, Miami FL 33157, la presunta segunda casa de prostitución de Chiriboga. El detective volvió a llamar y pidió que la cita fuera en el local de la Calle Ocho, a lo que una mujer accedió.
Cuando el agente encubierto acudió al establecimiento para su cita, fue recibido por una mujer identificada en el reporte como Yesenia Taramona y quien ya ha sido arrestada al menos cuatro veces en los últimos dos años por varios cargos de robo y dos de prostitución.
Taramona le dijo entonces al agente que serían $120 por un masaje, lo que el hombre aceptó y fue llevado hasta un cuarto. Entonces el precio cambió: $30 más por masturbarlo. La mujer procedió a quitarse la ropa y luego de darle un masaje por la espalda que duró apenas unos segundos – de acuerdo con la policía –, Taramona “hizo un giro hacia su área genital”.
La orden de arresto señala que el policía detuvo inmediatamente la acción y arrestó a Taramona, así como a otra mujer que se encontraba en el local: Yaikibel López Castro. Al ser interrogadas, ambas afirmaron que su trabajo consistía en dar un breve masaje en la espalda y cualquier acto sexual que el cliente estuviese dispuesto a pagar. Las dos identificaron en una fotografía a Margarita Chiriboga, a quien señalaron como la dueña del establecimiento. Sin embargo, dijeron que la conocían como “Sofía”.
Tras la pista de Chiriboga
Cuatro meses más tarde, en enero del 2016, una agente policial acudió al otro establecimiento de Dolls Beauty Products en 10665 SW 190 St., haciéndose pasar por alguien que buscaba trabajo. El lugar tenía la misma apariencia exterior de abandono que el establecimiento del centro comercial en la Calle Ocho.
Esta vez, la agente fue recibida por la misma Margarita Chiriboga, de 48 años. Intercambiaron números de teléfono y la mujer quedó en avisarle luego para hacerle una entrevista de trabajo.
La cita se dio 14 días después en el mismo establecimiento y en esta ocasión, la oficial acudió cargando un equipo de grabación de sonido y video. Durante la supuesta entrevista de trabajo, Chiriboga preguntó a la agente encubierta por qué quería dedicarse a esa labor y cómo había localizado su negocio.
Luego, la mujer de 48 años especificó detalles del trabajo: cobraban $120 al cliente por una hora, cuya mitad va “a la casa”; y siempre se le pide una “propina” (entre $30 y $50) por cualquier acto extra de la masturbación. Una vez que el hombre haya terminado, se le pide que se vaya.
Justamente en medio de la entrevista, Chiriboga pudo demostrar la transacción cuando un hombre se presentó al establecimiento. La mujer entonces pidió a la agente que esperara mientras ella lo atendía durante unos 15 minutos.
Según la orden de arresto, la oficial pudo escuchar desde otro cuarto toda la interacción entre Chiriboga y el hombre. Luego el supuesto cliente fue escoltado fuera del lugar y Chiriboga regresó con la agente con una sonrisa y la frase “mira, así de rápido es”.
Cuando la agente le preguntó si ella podía rechazar a un cliente, Chriboga le dijo “¡No! Este es un trabajo, no un lujo. ¡Serás despedida!”.
En otra visita policial al negocio ubicado en la Calle Ocho, tres mujeres fueron arrestadas en junio del 2016: Patricia Molina-Gallardo, María Teresa Solar Penante y Gabimar Andreína Restrepo. Las tres reafirmaron durante un interrogatorio cómo funciona el negocio y dijeron que consiguieron el trabajo a través de un anuncio online de El Clarín.
En esta operación, los investigadores descubrieron que la compañía recibía pagos en tarjetas de crédito por lo que con una citación, revisaron los registros bancarios de las cuentas en Wells Fargo a nombre de Dolls Beauty Products Inc, y de Margarita Chiriboga.
En esta investigación, se descubrió que en el periodo de dos años y medio se depositó un total de $319,553.97 a las cuentas y Chiriboga se paga a sí misma un salario mensual de $5,000.
Como la mujer no tiene una entrada adicional de dinero, y su único empleo es por Dolls Beauty Supply, los policías concluyeron que el dinero en sus cuentas era resultado de la prostitución.
Chiriboga ha sido acusada de ocho cargos: obtener recursos por prostitución, lavado de dinero, usar un aparato de comunicación para facilitar un delito grave, mantener dos casas de prostitución, hacer que otra persona se prostituya, alquilar un espacio para la prostitución y operar un establecimiento de masajes sin licencia.
Fue detenida el miércoles, pero salió de la cárcel el jueves en la noche tras pagar la fianza de $89,000.
Siga a Johanna Álvarez en Twitter: @jalvarez8.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2016, 0:20 p. m. with the headline "Acusan a mujer de dirigir burdeles bajo fachada de tiendas de belleza en Miami."