Sur de la Florida

Muere Andrés Marrero, quien trajo los éxitos de taquilla estadounidenses al mercado español

Cuando era joven en La Habana, Andrés Marrero del Campo jugaba béisbol. Recuerda haber viajado a Miami para juegos de exhibición en el viejo Miami Stadium en los años 1950.

Pero el hermano mayor de Andrés Marrero, César del Campo, era una estrella del cine mexicano, y el atractivo de la pantalla grande superó el deseo de los jonrones. Marrero del Campo, quien falleció a los 82 años el 28 de diciembre debido a complicaciones de un accidente cerebrovascular, se mudó a Miami en 1961 y tuvo papeles menores en algunas de las películas de su hermano en México.

“Hacer de extra para un joven de 20 años era atractivo, estar junto los actores y actrices, especialmente porque él era bien parecido”, dijo su hijo mayor, Andrew Marrero Jr. “Pero se dio cuenta de que esa era la vida de mi tío, no la suya, y entonces escuchó un comentario de que el dinero no estaba en la actuación, sino en la exhibición de las películas”

El comentario fue un impulso para el ambicioso pelotero convertido en actor. “Siempre quise tener cines, no me pregunten por qué o como”, dijo Marrero del Campo al Miami Herald varios decenios después.

En 1968 administraba cines en Tampa, Arcadia, Bartow y Homestead, que pasaban películas en español, hasta que México dejó de distribuirlas en Estados Unidos en 1989.

Marrero dejó su marca impulsando un negocio moribundo: exhibir éxitos de taquilla de Hollywood con subtítulos en español, dirigidas al cada vez mayor mercado hispano en el sur de la Florida. En 1993, Marrero del Campo compró la sala de cine Valentino Cinemas, en la Calle Ocho y la 85 Avenida del SW, y al principio pasaba películas de reestreno. La entrada costaba $1, pero había pocos clientes.

Entonces pensó que si pudiera ofrecer los estrenos del momento a la audiencia hispana, eso sería positivo. Consiguió una copia subtitulada de Cliffhanger, película de Sylverster Stallone de 1993, la exhibió, y la fila le daba la vuelta a la manzana.

Pero hubo un problema: “Cliffhanger era una aberración. Ninguno de los estudios norteamericanos veía un mercado en imprimir películas con subtítulos en español. “Yo le dije: ‘Papá, estás en el mercado hispano y estamos en una comunidad hispana, tienes que buscar la forma de conseguir esas películas’ ”, dijo Marrero “Esto es lo que admiro en mi padre. Me dijo: ‘Espérame, ya regreso’ ”.

Marrero del Campo se fue a California y visitó a todos los presidentes de los grandes estudios para que produjeran copias subtituladas en español para el ignorado mercado hispano. Y ofreció pagar el costo de producirlas al principio, aproximadamente $3,000 o $5,000 por película.

Durante los 14 años siguientes, hasta que se retiró en el 2007, Valentino fue un gran éxito. Las familias acudían en masa a ver éxitos taquilleros como Jurassic Park y Titanic. Las parejas iban al cine por la noche.

“Su cine parecía algo salido de The Last Picture Show, deslucido, administrado por la familia, y parecía que era la última película que pasaban antes de cerrar. Pero siguió abierto, semana tras semana”, dijo la representante federal Ileana Ros-Lehtinen. “A Dexter y a mi nos encantaba ir a ese cine. Era nuestro favorito para ver cualquier película proque la audiencia era parte del espectáculo. Y Andrés era parte de la razón por la que íbamos todas las semanas. … Y honestamente, el español de Dexter mejoraba todas las semanas mientras veíamos las películas que pasaba Andrés”.

A Marrero le sobreviven también su hija, Dania Margarita Marrero, seis nietos y dos biznietos. Los servicios fúnebres ya se realizaron.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de enero de 2017, 1:59 p. m. with the headline "Muere Andrés Marrero, quien trajo los éxitos de taquilla estadounidenses al mercado español."

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