Colombiano que inyectaba silicona es sentenciado a un año de cárcel
Un hombre de nacionalidad colombiana, residente en Hallandale Beach, fue condenado a un año y un día de prisión, seguido de un año de libertad supervisada, por llevar a cabo procedimientos cosméticos a personas sin tener la licencia médica ni la aprobación requerida por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
Un comunicado de prensa firmado por el fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Wifredo Ferrer y el director de la FDA, George M. Karavetsos, indicó que Juan David Acosta, de 44 años, se dedicaba al negocio de administrar inyecciones de polidimetilsiloxano, comúnmente conocido como silicona, en los cuerpos de las personas y cobraba miles de dólares por prestar el servicio.
Según el expediente de la corte, los procedimientos por los que Acosta fue condenado se realizaron el 29 de julio del 2015 y el 9 de agosto del 2015 en su apartamento de Hallandale Beach, al norte de Miami. Acosta inyectó la silicona en las nalgas de dos personas con el fin de “afectar el tamaño, el contorno y la estructura de esa parte del cuerpo con fines estéticos”, de acuerdo con la Oficina de la Fiscalía.
Por uno de los procedimientos Acosta cobró $5,000 en efectivo y por el otro $1,500.
Durante su testimonio en la corte en octubre pasado, Acosta admitió que consiguió la silicona en Colombia y que sabía que era ilegal que él pusiera las inyecciones.
La administración de inyecciones de silicona en el cuerpo humano, sin considerar si el procedimiento lo hace o no un profesional, exige una licencia médica y la aprobación por parte de FDA, para proteger y evitar que los pacientes sean víctimas de un mal procedimiento. Acosta no era médico licenciado y no había recibido la aprobación de la FDA para prestar este servicio.
El caso de Acosta, recuerda al de Nelly Carvajal, otra colombiana, también sin licencia, que prestaba sus servicios cosméticos en un local en Hialeah.
Carvajal, quien fue acusada en un caso que deformó el organo reproductor de un hombre tras un procedimiento estético, enfentó nuevos cargos en febrero de 2016, por inyectar silicona industrial a una mujer. Según reportó NBC6, la presunta víctima, que ahora vive en Pennsilvanya, dijo a los detectives que pagó a Carvajal $ 1,200 por las inyecciones para aumentar el tamaño de sus nalgas. A cambio, según el informe del arresto, ella comenzó a sufrir un dolor intenso y hematomas.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de enero de 2017, 0:05 p. m. with the headline "Colombiano que inyectaba silicona es sentenciado a un año de cárcel."