Enviado al psiquiatra el hispano que robó y regaló $11,000 en Miami Beach
Cuando se escriba la historia sobre los albores del siglo XXI, seguramente se incluirán algunos párrafos sobre el caso del hispano que robó un banco en Miami, secuestró al chofer de un servicio de taxis privados, se fue a South Beach y ahí, parado en el baúl del auto, tiró el dinero a la multitud que lo miraba atónita.
Enrique Antonio Gámez, de 35 años, compareció ante un juez en la Corte Federal de Miami quien le negó fianza y ordenó fuera evaluado por psiquiatras antes de determinar si está apto para ser enjuiciado.
El caso, que atrajo amplia atención de los medios cuando ocurrió el lunes nueve de enero, está ahora en curso en el tribunal federal del downtown donde la Fiscalía quiere enjuiciar a Gámez por robo al banco e intimidación de sus empleados. Pero el abogado defensor, Robert Mikel Erickson, convenció al juez en una audiencia el pasado 19 de enero que ordenara la evaluación psiquiátrica de su cliente antes de decidir si procede a la instrucción de cargos y juicio.
Según los primeros informes, Gámez, residente de Miramar, estaba molesto por alegatos de que Rusia había interferido en las elecciones en Estados Unidos. El chofer del taxi privado transmitió por Facebook el robo al banco y el viaje a South Beach.
Gámez llegó al banco ataviado con un sobretodo negro, y debajo llevaba un dispositivo dándole la apariencia de un artefacto explosivo,
denuncia penal del FBI
En una foto se ve a un hombre parado en el baúl del auto regalando el dinero. El episodio sobre la Avenida Ocean Drive termina cuando llega el escuadrón antiexplosivos del Condado Miami-Dade, policías de Miami Beach y agentes del FBI.
Un poco antes de las 5 p.m. del nueve de enero, un individuo que se identificó como Mikebilly So-Focused comenzó a transmitir el robo, que muestra a un hombre vestido de traje y corbata entrar al banco de la Navy Federal Credit Union en el sector financiero de Brickell.
Se observa como se le entrega un sobre con efectivo, intenta secuestrar a una empleada y luego anuncia: “Voy a regalar este dinero a la gente pobre, y entonces me entregaré”.
El chofer dice en la transmisión que es rehén. La televisora CBS4 reportó, citando a amigos del chofer, que este es un ex soldado Marine que trabaja para Uber.
En el auto, el individuo muestra el efectivo, que en la corte el fiscal reveló ascendía a $11,000. El chofer dice que el ladrón tiene una bomba, que en la corte, Earle Ellsworth, un agente del FBI, dijo que no era real. También discrepó de los informes originales de que el chofer trabajaba para Uber. Ellsworth dijo que Gámez trabajaba para Lyft, un servicio rival de Uber.
“Gámez llegó al banco ataviado con un sobretodo negro, y debajo llevaba una computadora de tableta amarrada a una vejiga de hidratación con una joroba con hilos que salían de la tableta hacia la vejiga dándole la apariencia de un artefacto explosivo improvisado”, según la denuncia penal del FBI contra Gámez. En la corte, Gámez portaba un uniforme caqui de recluso y estaba esposado de las muñecas y encadenado de los tobillos.
Un video transmitido por las televisores locales muestra a un hombre de traje gris y corbata parado sobre el baúl del auto sacando dinero del sobre que obtuvo en el banco y tirándolo al aire mientras lo rodea un grupo grande de personas.
La fiscalía y el abogado defensor informaron al magistrado John O'Sullivan que Gámez es un veterano militar que sufre de esquizofrenia y trastorno de estrés postraumático.
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Esta historia fue publicada originalmente el 1 de febrero de 2017, 3:31 p. m. with the headline "Enviado al psiquiatra el hispano que robó y regaló $11,000 en Miami Beach."