Sur de la Florida

Funcionarios de la Florida prohíben usar el término 'cambio climático'

En 2013, Jim Harper, un escritor de Miami, tenía un contrato para escribir una serie de historias educativas sobre cómo proteger los arrecifes de coral al norte de Miami. "Nos dijeron que no usáros el término cambio climático", dijo. "Los empleados estaban tan nerviosos que ni siquiera hablaban de ello" .
En 2013, Jim Harper, un escritor de Miami, tenía un contrato para escribir una serie de historias educativas sobre cómo proteger los arrecifes de coral al norte de Miami. "Nos dijeron que no usáros el término cambio climático", dijo. "Los empleados estaban tan nerviosos que ni siquiera hablaban de ello" . JOHN VAN Beekum/MIAMI HERALD

El estado de la Florida es la región más susceptible a los efectos del calentamiento global de todo el país, según científicos. Basta decir que solamente el aumento del nivel del mar amenazará el 30% de las playas del estado en los próximos 85 años.

Sin embargo, el público no sabe esto por hablar con funcionarios del Departamento de Protección Ambiental de la Florida (DEP), la agencia estatal que está en las primeras líneas de estudio y planificación de estos cambios.

Funcionarios del DEP recibieron la orden de no usar el término “cambio climático” ni “calentamiento global” en ninguna comunicación oficial, correos electrónicos ni informes, de acuerdo con ex empleados, consultantes, voluntarios del DEP, así como archivos obtenidos por el Centro de Reportes Investigativos de la Florida.

Esta política va más allá de la semántica y ha afectado informes, esfuerzos educacionales y política pública en un departamento que tiene unos 3,200 empleados y un presupuesto de $1,400 millones.

“Se nos dijo que no usáramos los términos ‘cambio climático’, ‘calentamiento global’ ni ‘sostenibilidad’”, dijo Christopher Byrd, que trabajó como abogado de la Oficina de General Counsel del DEP en Tallahassee del 2008 al 2013. “Ese mensaje se nos comunicó a mí y a mis colegas por nuestros superiores en la Oficina del Consejero General”.

Kristina Trotta, otra ex empleada del DEP que trabajaba en Miami, dijo que su supervisor le dijo que no empleara los términos “cambio climático” ni “calentamiento global” en una reunión celebrada en el 2014. “Se nos dijo que no estábamos autorizados a discutir nada que no fuera un hecho verdadero”, dijo Trotta.

Esta política no oficial entró en vigor después que el gobernador Rick Scott asumió su cargo en el 2011 y nombró a Herschel Vinyard Jr. como director del DEP, según dijeron ex empleados. El gobernador Scott, que ganó un segundo período en noviembre, ha dicho en repetidas ocasiones que no está convencido de que el cambio climático lo cause la actividad humana, a pesar de evidencias científicas que demuestran lo contrario.

Desde entonces, Vinyard renunció. Ni él ni su sucesor, Scott Steverson, quisieron hacer comentarios para este artículo.

“El DEP no tiene una política sobre esto”, escribió en un correo electrónico Tiffany Cowie, secretaria de prensa del departamento. Cowie declinó responder a otros tres correos que se le enviaron para buscar más información.

“No hay una política sobre el asunto”, escribió por su parte Jeri Bustamante, portavoz de Scott, en un correo.

Sin embargo, cuatro ex empleados del DEP de diferentes oficinas del estado dijeron que la orden era muy conocida y propagada verbalmente por todo el estado.

Otro ex empleado del DEP que trabajó en Tallahassee durante el primer mandato de Scott, y que pidió no ser identificado debido a una actual relación empresarial con el departamento, dijo que a los trabajadores se les advirtió que utilizar dicho términos en reportes podría provocar una atención no deseada hacia los proyectos.

“Lidiamos con los efectos y el impacto económico del cambio climático, pero no podemos mencionarlos”, dijo el ex empleado.

Byrd dijo que para él estaba claro que se trataba de algo más que una cuestión de semántica.

“Es un indicio de que los líderes políticos del estado de la Florida no están dispuestos a enfrentar estos problemas cuando se trata de solucionar las dificultades que el cambio climático presenta”, dijo Byrd.

Rechazo al cambio climático

El cambio climático y el global calentamiento global se refieren al cuerpo de evidencia científica que demuestra que el medio se calienta debido a la actividad humana, entre otras cosas la quema de comustibles fósiles y la deforestación. Es una ciencia aceptada en todo el mundo.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, creado por las Naciones Unidas, escribió en un reporte del 2014: “La influencia humana en el sistema climático es obvia, y las recientes emisiones antropogénicas de gases de invernadero son las más grandes que se han registrado jamás. Los recientes cambios climáticos han tenido un gran impacto en los humanos y los sistemas naturales”. Los autores del reporte son científicos de 27 países.

Sin embargo, muchos políticos conservadores de Estados Unidos dicen que la ciencia no es conclusiva y se niegan a trabajar en una legislación para enfrentar el cambio climático. Este tipo de legislación, como impuestos al carbón o reglas para alentar fuentes de energía más sustentable, podría ser costosa para la industria establecida.

Entre los políticos que se niegan a reconocer el cambio climático se encuentra el gobernador Scott. Durante su primera campaña para gobernador en el 2010, Scott le dijo a los medios de prensa que le preguntaron sobre sus puntos de vista sobre el cambio climático que “no estaba convencido”, y que necesitaría “algo más convincente que lo que hasta ahora he leído”.

En 2014, Scott dijo que él “no era un científico” cuando se le preguntó qué pensaba del cambio climático.

Como respuesta, un grupo de científicos de la Florida exigieron reunirse con Scott y explicarle científicamente el fenómeno. Scott estuvo de acuerdo. A los expertos les dio apenas 30 minutos.

“En realidad, como nos advirtieron, pasó 10 minutos haciendo tonterías como prolongar las presentaciones”, dijo Harold Wanless, geólogo y profesor de la Universidad de Miami (UM). “Pero tuvimos nuestros 20 ó 21 minutos con él, y dijo gracias y luego se fue a atender asuntos más importantes, como responder llamadas telefónicas y cosas así. No hubo ninguna pregunta de peso”.

Charlie Crist, predecesor de Scott, fue proactivo a la hora de tratar el cambio climático, y en el 2007 creó un grupo especial estatal y organizó una cumbre nacional sobre el tema en Miami. Pero la evidencia de que el problema ha perdido interés durante el gobierno de Scott es aparente.

En el reporte de 2009-2010, publicado el año antes que Scott fuera electo, aparecen 15 referencias al cambio climático, entre ellas una sección titulada “Prioridades de Investigación: Cambio Climático”.

En la edición del 2014-15 del reporte, el cambio climático sólo se menciona si está en el título de un informe o conferencia pasada.

En su lugar, se emplean términos como “impulsores climáticos” y “cambios climáticos impulsados”.

Ordenes superiores

Christopher Byrd dijo que se le advirtió que no usara el término “cambio climático” ni otros términos relacionados durante una reunión que tuvo lugar en 2011 poco después que Scott nombró a Vinyard como director del DEP.

“El Consejero General Larry Morgan nos dio una pequeña información sobre lo que se esperaba del nuevo secretario”, recordó Byrd. Morgan les “advirtió sobre palabras como calentamiento global, cambio climático y aumento del nivel del mar, y nos aconsejó que no usáramos esas palabras en particular”.

Byrd agregó: “De la reunión saqué la conclusión que era una nueva política, y que estas palabras estaban prohibidas de utilizar con nuestros clientes”.

Morgan no respondió la petición que se le hizo para que comentara sobre el asunto.

En el 2011, Scott nombró a Vinyard, con anterioridad socio del bufete del poderoso ex senador John Thrasher, para dirigir el DEP a pesar de la falta de experiencia con una agencia reguladora del medio ambiente.

Bajo el mando de Vinyard, el DEP se vio envuelto una y otra vez en diversas polémicas. Empleados que llevaban largo tiempo en la agencia, entre ellos científicos especializados en los Everglades, fueron despedidos, en tanto los empleos de mayor importancia pasaron a personas que habían trabajado como consultantes para urbanistas y contaminadores. Mientras tanto, el enfásis en la regulación pasó de encausar violaciones a evitar que la industria recibiera multas.

El DEP despidió a Byrd en el 2013. Su carta de terminación decía: “Le agradecemos los servicios que le ha prestado al Estado de la Florida; sin embargo, creemos que los objetivos de la oficina se lograrán con más efectividad sacándolo a usted del cargo que ahora ocupa”. Byrd, que en la actualidad se dedica a la práctica privada como abogado ambientalista en Orlando, dijo que en realidad lo despidieron porque se quejó muchas veces ante el DEP de que no ponía en vigor leyes para proteger el medio ambiente.

Aunque no está de acuerdo con la política, Byrd dijo que nle advirtió a varias oficinas con las que trabajaba, entre ellas al Programa de Conservación del Arrecife Coralino, donde Jim Harper, escritor naturalista en Miami, trabajaba como consultante en 2013. Harper tenía un contrato para escribir una serie de trabajos sobre cómo proteger el arrecife coralino del norte de Miami. El cambio climático era uno de los problemas que Harper y su colega en el proyecto, Annie Reisewitz, querían discutir y tratar de solucionar.

“Nos dijeron que no usáramos el término cambio climático”, dijo Harper. “Los empleados estaban tan asustados que ni siquiera hablaban de ello”.

Reisewitz confirmó la historia de Harper. “Cuando escribimos sobre el cambio climático en el documento, nos dijeron que no estaban utilizando ese término”, dijo.

Harper y Reisewitz terminaron el trabajo tal como se les indicó.

Un año después, en noviembre del 2014, el Programa de Conservación del Arrecife Coralino celebró una reunión para entrenar a voluntarios a usar una presentación de PowerPoint sobre las amenazas que existía contra los arrecifes coralinos. Harper asistió a la reunión, celebrada en la oficina del DEP en la Bahía de Biscayne en Miami. Doug Young, presidente de la Sociedad Audubon del Sur de la Florida y miembro del Grupo Especial sobre el Cambio Climático del Condado Broward, también asistió.

Wanless, el profesor de la UM, dijo que el gobierno estatal tiene que reconocer que el cambio climático es una ciencia establecida y una amenaza para los habitantes y las propiedades en la Florida.

“En la Florida será difícil planear un trabajo sobre el cambio climático”, dijo, “si los funcionarios no quieren hablar sobre el tema”.

“Es sumamente absurdo negar el empleo del término cambio climático”, dijo Wanless. “En estos momentos es algo criminal”.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2015, 1:38 p. m. with the headline "Funcionarios de la Florida prohíben usar el término 'cambio climático'."

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