Recortes afectan labores diarias de Camillus House
Uno de los refugios para desamparados más grandes de Miami cerrará un programa que durante más de 10 años le ha dado a cientos de hombres y mujeres que viven en las calles acceso libre a baños, duchas y comida caliente.
A partir del viernes, Camillus House comenzará una disminución gradual de su “centro diario”, y limitará los servicios a los primeros 110 hombres y 40 mujeres que se presenten día a día en su recinto de Allapattah, ubicado cerca de avenida 7 del noroeste. A partir del 1ro. de julio, cuando el Fondo de Fideicomiso para Desamparados del condado termine su apoyo financiero debido a los recientes recortes federales, el programa terminará, lo que dejará potencialmente a cientos de personas que buscan refugio sin tener adónde ir.
“Es realmente una gran pena que se termine ahora”, dijo Eddie Gloria, jefe de operaciones de Camillus House.
Según Gloria, el centro atiende en la actualidad a unas 340 personas que no viven como residentes en el refugio, pero reciben comida y ropa limpia y utilizan la oficina postal de Camillus House. En el último mes y medio, a medida que el dinero federal que paga el condado se ha visto reducido, más de 1,600 personas han pedido ayuda, pero aun así son mucho menos que las 150 personas diarias que Camillus House solía servir en su presupuesto, dijo Gloria.
Camillus House buscó un patrocinador privado para el programa, que cuesta poco más de $1 millón, pero los esfuerzos fueron infructuosos. Sin fondos adicionales, Gloria dijo que el centro se ha vuelto demasiado caro para que siga funcionando.
Los servicios diarios del refugio satisfacen una importante necesidad para la población de desamparados del downtown de Miami, donde casi 600 personas viven en la calle, muchos considerados crónicos. Es también importante para los empresarios y negociantes del área, a quienes les preocupa que la terminación del programa podría significar un aumento en el número de desamparados que viven en la calle.
El cierre pendiente del programa parece que volverá a sacar a la luz viejas tensiones entre el Fondo de Fideicomiso para Desamparados y los dueños de negocios del downtown, que se han quejado infinidad de veces sobre el dinero que se gasta en el área donde existe la mayor concentración de desamparados de todo el condado.
Ron Book, director del Fondo, dijo que no creía se comprometerían con nuevos fondos, dados los recientes recortes en dinero federal. Según Book, hace seis meses le dijo a los miembros que tenían un año para encontrar nuevas fuentes de dinero para los programas. El Fondo asignó $200,000 en reservas este año para financiar el centro hasta junio.
“Le hemos dicho a todo el mundo que tienen que estar preparados para hallar soluciones, pero me imagino que no lo están”, dijo Book, quien luego agregó que el Fondo tiene que darle prioridad a los programas. “La gente piensa que tenemos recursos ilimitados, pero lo cierto es que no los tenemos”.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2017 a las 11:35 a. m. con el titular "Recortes afectan labores diarias de Camillus House."