Sur de la Florida

Continúa la batalla entre la ciudad de Miami y la plataforma de alquiler Airbnb

Marcie Mascaro.
Marcie Mascaro. C.M. Guerrero

Docenas de dueños de propiedades de Miami que alquilan sus casas a visitantes a través de la plataforma Airbnb pasaron todo el jueves frente al Ayuntamiento pidiéndoles a los funcionarios de la ciudad que descarten una opinión legal que declara el negocio que llevan a cabo como una actividad ilegal.

Pero los comisionados de Miami no les hicieron caso y reafirmaron su posición con una votación que finalizó con un apretado margen de 3-2, al tiempo que amenazaban con demandar a Airbnb por promover una actividad clandestina.

“Estas personas han sido capaces de notificarnos y retarnos públicamente”, dijo Daniel Alfonso, administrador de Miami. “Por consiguiente es nuestro deber pedirle a las autoridades que impongan la ley”.

Los eventos del jueves son el último golpe en el sur de la Florida al principal servicio del país en arrendar propiedades privadas, que lleva un mes enfrascado en una batalla pública con el alcalde Tomás Regalado. El alcalde argumenta que el cada vez más popular negocio, no hace sino dañar a las comunidades de Miami, y le pidió a los comisionados que reafirmaran una opinión de zonificación donde se declare ilegal cualquier alquiler que sea menor de un mes en una zona residencial.

Unos 3,500 propietarios de casas de Miami usan la plataforma para conectarse con visitantes y vacacionistas, según Tom Martinelli, director de reglamentos públicos de Airbnb en la Florida, de los cuales hay casi 1,000 en áreas residenciales donde, de acuerdo con la ciudad, la actividad es ilegal.

Regalado argumentó que los huéspedes de Airbnb hacen fiestas ruidosas y desordenadas en las casas que destruyen la calidad de vida de las barriadas. El alcalde de Miami Beach Philip Levine, conocido crítico de Airbnb, participó en las discusiones y criticó fuertemente a la compañía por tratar de obstaculizar las leyes locales a nivel estatal.

Los comisionados Ken Russell y Francis Suárez votaron en contra de la medida. Suárez dijo que era “bochornoso” que Regalado le pidiera a los comisionados que le ordenaran a los funcionarios de la ciudad poner en práctica leyes que ya están en los libros. Russell, por su parte, dijo que no estaba de acuerdo en que las casas que se alquilan representen un problema de ruido y de mal comportamiento.

Sin embargo, la mayoría de la comisión estuvo al lado del alcalde.

“Esto es mucho más que tomar la temperatura”, dijo Regalado. “Lo importante es mandarle un mensaje a los residentes”.

La reportera del Miami Herald, Chabeli Herrera, contribuyó a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de marzo de 2017, 10:52 a. m. with the headline "Continúa la batalla entre la ciudad de Miami y la plataforma de alquiler Airbnb."

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