Ofreciendo reducción de sentencias, 3 estafadores les robaron millones a reos de Miami
Las estafas componen un aspecto lucrativo en el sinfín de delitos que se cometen hoy en día. Sin embargo, la estafa de este reportaje es un delito poco usual, incluso si se mide por los patrones del sur de la Florida, ya que las víctimas de la estafa eran presos, de los cuales más de 20 pagaron sumas que alcanzan millones de dólares por falsas promesas de reducir la condena que cumplen.
Tres “artistas” de la estafa de Texas se declararon culpables de fingir que usaban informantes y agentes de la ley para ayudar a que reos federales del Condado Miami-Dade obtuvieran crédito por dar información sobre delitos, y de este modo poder calificar para reducciones de sentencia.
Familiares de por lo menos 22 presos le pagaron $4.4 millones al trío de estafadores: Alvin James Warrick, de 40 años, y Colitha Patrice Bush, de 36 años, ambos de Beaumont, que tenían una compañía llamada Private Services, y Ronald Bennett Shepherd, de 32 años, y residente de Houston, el tesorero de la firma.
El pasado mes, los tres acusados se declararon culpables de conspiración para estafar, un cargo que conlleva una condena de hasta 20 años de cárcel, aunque se cree que Shepherd podría recibir una condena menor porque solamente estuvo vinculado de una forma secundaria.
Los abogados defensores de Warrick, el jefe del grupo, y de Bush, su socia en el negocio, no pudieron ser localizados para conocer qué tenían que decir al respecto. El abogado de Shepherd, Jason Kreiss, dijo que su cliente estaba “ansioso por seguir adelante con su vida”.
Con el uso de diversos alias como “Peter Candlewood”, “Diane Lane” y “Diane Rice”, los tres acusados conspiraron para buscar presos en la Penitenciaría Correccional Federal en el suroeste de Miami, y en otras prisiones, y prometerles que podrían dar servicios que los ayudarían a obtener crédito por “asistencia sustancial”, un término legal que entra en juego en el sistema de justicia federal cuando un convicto que tiene información confidencial sobre otras actividades delictivas trata de obtener favores de agentes y fiscales con la esperanza de ver reducida su condena.
Como parte del esquema, Warrick y Bush entregaron facturas falsas y documentos fraudulentos donde aparecían acuerdos que beneficiaban a los presos entre varias fiscalías estatales, entre ellas dos en Nueva York, y la firma Private Services.
Los tres acusados recibían pagos regulares de las familias de los reos federales que empleaban de forma personal, y gastaban el dinero en autos de lujo, vacaciones y actividades de juego.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de abril de 2017, 1:45 p. m. with the headline "Ofreciendo reducción de sentencias, 3 estafadores les robaron millones a reos de Miami."