Dos cirujanos plásticos de Miami afrontaron audiencias disciplinarias
Dos médicos del sur de la Florida acusados de causar graves lesiones a sus pacientes durante operaciones de liposucción mal hechas — y quienes han trabajado en diferentes ocasiones para el mismo grupo de clínicas de Miami donde han muerto como mínimo tres pacientes durante el último año a consecuencia de operaciones similares — enfrentaron audiencias disciplinarias ante la Junta de Medicina de la Florida.
La junta médica, la cual supervisa a todos los médicos con licencia en la Florida, votó a favor de revocar la licencia de Osakatukei “Osak” Omulepu, cirujano cosmético de Miami acusado de causar daños a cuatro mujeres en mayo del 2015 durante procedimientos de liposucción y de la llamada operación brasileña de aumento de glúteos.
Omulepu no asistió a la audiencia del viernes, en Fort Lauderdale. Pero Mónica Felder-Rodríguez, su abogada, dijo que Omulepu apelaría la decisión ante los tribunales estatales, los cuales pueden anular los fallos de la junta médica.
Felder-Rodríguez había alegado que el Departamento de Salud de la Florida, el cual enjuició a Omulepu por negligencia médica y por no llevar los registros apropiados, negó al doctor su debido proceso legal al tener en cuenta evidencia que no estaba incluida en la acusación del estado. Y dijo que el juez de leyes administrativas que presidió en octubre el caso de Omulepu dedujo su culpabilidad erróneamente en base a la decisión del médico de invocar su derecho a no testificar bajo la Quinta Enmienda.
“Es inapropiado, es injusto, y es una violación”, dijo Felder-Rodríguez.
Pero la junta acabó votando 7 a 4 por revocar la licencia de Omulepu, que ha tenido desde el 2007. Omulepu puede continuar practicando la medicina hasta que la junta haga pública formalmente su orden, lo que por lo general toma alrededor de una semana.
En otro caso de liposucción, el paciente Ricardo Martínez se puso en pie ante la junta médica y se levantó su camisa estampada en blanco y negro para mostrarles una cicatriz de gran tamaño que recorría su estómago de arriba abajo.
“Quiero demostrar y hacer ver a todos el dolor y el sufrimiento por los que yo pasé”, dijo Martínez, de 54 años, “y algo con lo que tendré que vivir por el resto de mi vida”.
La cicatriz, dijo Martínez dijo, fue el resultado de operaciones de emergencia que recibió en el Aventura Hospital y Centro Médico tras una liposucción mal hecha en una clínica en enero del 2013.
Martínez, quien vive en North Miami, dijo que estuvo 21 días hospitalizado por septicemia y operaciones para reparar perforaciones a su intestino delgado y su colon y una desgarradura en la pared abdominal, todos causados por un procedimiento de liposucción, dijo.
La doctora que supuestamente hizo mal su liposucción, Amaryllis Pascual, estaba sentada en una mesa cerca de Martínez pero no volvió la vista hacia él cuando él la acusó de ignorar sus pedidos de ayuda cuando se puso cada vez más enfermo después de la operación.
“He luchado muy duro estos últimos cuatro años para mantenerme vivo”, dijo Martínez, haciendo pausa por momentos para controlar sus emociones. “Pero las prácticas antiéticas y engañosas de la doctora Pascual a veces me han dado deseos de dejar de luchar”.
Después del testimonio de Martínez, la junta hizo numerosas preguntas a Pascual: ¿qué tipo de entrenamiento había recibido ella con respecto a la liposucción? ¿Por qué hizo la operación a un paciente considerado de alto riesgo, quien estaba obeso y sufría de diabetes y VIH?
Pascual, quien ya cerró la clínica del área de Aventura donde operó a Martínez en el 2013, dijo que ella trabaja ahora en Eres Plastic Surgery, una clínica de Hialeah donde murió en marzo una mujer de Missouri tras recibir una liposucción y operación brasileña de aumento de glúteos por otro médico.
La clínica, que cambió de nombre en octubre, es parte de una red de centros de cirugía cosmética en Miami-Dade y Broward bajo la propiedad y administración de Ismael Labrador, médico del sur de la Florida, y Aimée De la Rosa, su ex esposa, quienes firmaron un acuerdo con la Procuradora General de la Florida prometiendo atenerse a las leyes de protección al consumidor y pagar reembolsos a los clientes cuyos depósitos nunca les fueron devueltos.
Omulepu trabajaba para esas clínicas en el momento en que se le acusó de lesionar a las cuatro mujeres en mayo del 2015. Pascual no dijo cuándo empezó a trabajar para Eres, pero dijo que su entrenamiento en cirugía cosmética incluyó “múltiples cursos” entre ellos clases de internet y entrenamiento supervisado por cirujanos plásticos certificados por la junta estatal.
El abogado de Pascual, Allen Grossman, había dicho a la junta que el VIH de Martínez había estado “bien controlado por 20 años”, lo mismo que su diabetes. Grossman dijo además que Pascual había llevado a cabo un examen de salud general apropiado a Martínez.
El miembro de la junta Steven Rosenberg preguntó a Pascual cómo explicaba las lesiones sufridas por Martínez.
“Yo revisé el caso con los cirujanos con los cuales trabajo y con otros cirujanos con quienes no trabajo”, dijo Pascual. “Mi conclusión fue que no detecté una hernia que tenía el señor Martínez”.
Martínez dijo que a él nunca se le había diagnosticado una hernia.
Al final, la junta impuso a la doctora una multa de $10,000 y le prohibió llevar a cabo ningún otro procedimiento de liposucción hasta que no se hagan más averiguaciones.
Pascual se negó a hacer declaraciones después de la reunión. Ella tiene un plazo de siete días después de que la junta presente su orden para apelarla.
Martínez dijo sentirse reivindicado. “Me sorprendió que ellos realmente escucharon mi historia, especialmente debido a que yo pensé que le iban a dar una palmadita de regaño, y ella iba a salir ilesa después de casi asesinarme”.
Martínez presentó una demanda en contra de Pascual en el 2014 por negligencia y responsabilidad, aun cuando ella no tiene seguro contra negligencia médica, de acuerdo con los archivos estatales.
Pascual se declaró entonces en quiebra en el 2015. En febrero un juez de Miami-Dade falló que Pascual debía pagar a Martínez una indemnización de $1 millón. Pero Martínez no cree que él podrá cobrarla.
“No hay la menor probabilidad”, dijo.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2017, 4:46 p. m. with the headline "Dos cirujanos plásticos de Miami afrontaron audiencias disciplinarias."