Venezolano se declara culpable y otro enfrenta deportación por armas
Uno de cinco venezolanos acusados de exportar ilegalmente armas y municiones a su país desde el sur de la Florida se declaró culpable, en un rápido cambio de parecer luego de haberse declarado inocente solo el mes pasado tras ser arrestado en Orlando.
Luis Antonio Urdaneta Pozo será condenado el próximo 22 de junio por el juez federal K. Michael Moore en un tribunal de Miami.
Por otra parte, uno de tres venezolanos que se declararon culpables en un caso relacionado al de Urdaneta Pozo fue condenado esta semana a 30 meses de prisión, pero el juez Robert Scola firmó un documento judicial ordenando que Alfredo Montilla Hernández sea deportado a Venezuela lo más pronto posible.
“Se ordena, por este medio”, dice el documento de Scola, “que el acusado sea removido de Estados Unidos a Venezuela prontamente, tras ser condenado”.
La orden de Scola es inusual. Normalmente, los jueces ordenan que los extranjeros que han sido condenados a penas carcelarias deben entregarse a inmigración tan pronto cumplan su sentencia.
Ricardo Hermida, el abogado de Montilla Hernández, confirmó la orden del juez y dijo que él nunca había visto un documento similar.
Se ordena que el acusado sea removido de los Estados Unidos a Venezuela prontamente,
orden del juez federal Robert Scola en Miami
Urdaneta Pozo fue encausado en Miami el 16 de febrero, arrestado en Orlando siete días después y se declaró culpable la semana pasada.
Los casos, que involucran un total de ocho venezolanos, han destapado un contrabando de armas a Venezuela poco conocido, a raíz del trabajo de agentes especiales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una unidad de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
Una persona familiarizada con el caso dijo que entendía que los acusados no estaban envíando o tratando de enviar armas a Venezuela para fines políticos, sino para revenderlas como negocio ya sea dentro de su país o a otros países en América del Sur.
El caso original salió a la luz en abril del 2016 cuando agentes aduanales en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) decidieron abrir un envío procedente de Maracaibo que contenía cajas vacías para baterías de vehículos.
Agentes de HSI le siguieron la pista al paquete y dieron con Montilla Hernández, y José Alexander Gutiérrez Morales. Un tercer venezolano, Abrahán José Aguilar Sánchez, surgió en el caso un mes después de que se descubrió el paquete de Maracaibo, enviado por una persona identificada en documentos de la corte solo como Ender Soto.
Según la denuncia penal presentada por un agente de HSI, luego que Aguilar Sánchez arribó a Miami procedente de Maracaibo el 14 de mayo del 2016, los funcionarios de control de pasaportes en el aeropuerto lo interrogaron y requisaron su teléfono celular donde ubicaron el nombre de Ender Soto.
Sorpresivamente, el 16 de febrero, el jurado de instrucción en Miami presentó las acusaciones contra los otros cinco venezolanos, incluyendo Urdaneta Pozo.
Además de Urdaneta Pozo, otros dos de los acusados son Ender Enrique Soto Hernández y su hermano Ender Alberto Soto Hernández. Uno de ellos, según las personas familiarizadas con el caso fue el que envió el paquete desde Maracaibo con las cajas vacías de baterías que destapó el caso.
Otro venezolano encausado el 16 de febrero fue Alcibiades DeJesús Palmar Narvez, a quien el sitio web venezolano Panorama.com.ve identifica como ex policía.
“En la base de datos del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aparece procesado por un caso de extorsión”, dice el sitio web. “Le imputaron concusión, peculado de uso, asociación para delinquir y violación de domicilio agravado. Apeló en el 2013. Lo privó de libertad (junto a otros dos funcionarios) el Tribunal Sexto de Control del Zulia”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de abril de 2017, 3:04 p. m. with the headline "Venezolano se declara culpable y otro enfrenta deportación por armas."