Los expertos recuerdan que estamos a las puertas de la temporada de huracanes
Funcionarios federales, estatales y condales se dieron cita el viernes en una base aérea de la Guardia Costera en Opa-locka para recordar a los residentes del sur de la Florida que la temporada de huracanes empieza el 1ro de junio, y que este año es particularmente significativo estar al tanto del peligro porque marca el 25 aniversario del paso del Huracán Andrew que devastó el sur de Miami-Dade.
Los expertos también mostraron dos de los aviones “cazahuracanes” que regularmente vuelan dentro de las tormentas que se convierten –o amenazan convertirse– en huracanes en el Atlántico, el Caribe y el Golfo de México. Los tripulantes de los aviones, un P3 Orion y un WC-130, miden la intensidad de las tormentas para ayudar a los meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes a y de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) a seguir o predecir con mayor precisión su trayectoria.
El evento, realizado durante una conferencia de prensa, y visitas subsecuentes a los aviones caza huracanes, constituyó la primera llamada de atención de que la temporada anual de huracanes está a la vuelta de la esquina y que este es el momento para comenzar a prepararse ante la posibilidad peremne de que alguna de esas tormentas golpee el sur de la Florida, como lo hizo Andrew en agosto de 1992. La temporada termina el 30 de noviembre.
“Vivimos, literalmente, en el callejón de los huracanes”, dijo Pablo Santos, meteorólogo a cargo en el Servicio Nacional del Tiempo (NWS) en Miami. “Por ende, es necesario concientizar a la población para que la memoria [de Andrew] no se olvide, porque necesitamos que hagan sus planes para estar bien preparados por si viene otro huracán”.
Vivimos, literalmente, en el callejón de los huracanes,
Pablo Santos
meteorólogo a cargo en el Servicio Nacional de Meteorología en MiamiPor tercer año consecutivo, la actividad en el Atlántico comenzó antes de tiempo, cuando el 19 de abril se formó la tormenta tropical bautizada Arlene, que se disipó pocos días despues. Según los expertos, Arlene fue solo la segunda tormenta tropical en ser bautizada en abril. La primera fue Ana en el 2003. El año pasado el Huracán Matthew rozó la costa este de la Florida, pero no entró de lleno al interior del estado.
El evento del viernes en la base del Guardacostas ubicada en el Aeropuerto de Opa-locka, formó parte de la llamada Semana de Concientización sobre los Huracanes del 2017.
Los expertos que hablaron incluyeron científicos, así como miembros de la tripulación de los aviones, que estaban estacionados cerca de un hangar.
El evento en Opa-locka fue el último de una serie de eventos similares en otras ciudades tales como Islip en Nueva York, Washington D.C., Carolina del Norte, Newfoundland, Canadá, y Orlando donde el grupo estuvo el jueves.
“Estos eventos nos ayudan a comunicar a los floridanos sobre los peligros de los huracanes”, dijo Bryan Koon, director de la división Florida del manejo de emergencias. “Mi mensaje es que Floida es un lugar fantástico para vivir, trabajar y vacacionar, pero hay que reconocer los riesgos que plantean los huracanes”.
Otro orador fue Rick Knabb, director del Centro Nacional de Huracanes, quien se retira del cargo para irse a trabajar para el Weather Channel. Su último día fue el mismo viernes.
Inició sus palabras preguntando, ¿quien de los asistentes piensa que los tripulantes de los aviones caza huracanes están locos por atreverse a volar hacia las tormentas? Nadie levantó la mano, excepto los pilotos de los aviones, que lo hicieron de broma.
Luego Knabb enumeró una lista de tareas que la población debe de realizar ahora para prepararse para la temporada de huracanes.
Primero, dijo, es hacer un plan de evacuación junto con la familia, luego ir a comprar alimentos y agua para varios días, luego hacer un ensayo de instalación de persianas para huracanes, los hurricane shutters, y finalmente contactar a su compañía de seguros para asegurarse que la póliza esta actualizada.
“Estos aviones entran a la tormenta”, dijo Robert Molleda, meteorólogo de la oficina en Miami del Servicio Nacional del Tiempo. “Algunos piensan que vuelan por encima de la tormenta, pero en realidad penetran a la tormenta a una altura de entre 5,000 a 10,000 pies, dependiendo de su intensidad”.
Ya dentro de la tormenta, señaló, la tripulación obtiene datos como la velocidad del viento, humedad o presión. Al llegar al ojo del huracán, dijo, los tripulantes lanzan sondas que también obtienen datos.
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Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2017, 4:36 p. m. with the headline "Los expertos recuerdan que estamos a las puertas de la temporada de huracanes."