¿Qué hacer con toneladas de excrementos? El Zoológico de Miami lo vende como abono
Dalip, un elefante asiático que pesa 10,000 libras, es el principal suministrador que tiene la nueva empresa del Zoológico de Miami: convertir el excremento en abono y venderlo con el nombre de Zoo Doo.
En un día cualquiera, la máquina procesadora puede producir más de 300 libras de abono, dijo Ron Magill, portavoz del Zoo Miami.
Y Dalip no está solo. Entre los seis elefantes del zoológico, cinco rinocerontes y tres búfalos oriundos del sureste de Asia, el parque recoge más de 2,000 libras de excremento diarias. El desecho se lleva después a una máquina Enviro-Drum donde se combina con desperdicios vegetales, se procesa durante 10 días y sale convertido en lo Magill llama “polvo de hada”.
“Este es un ejemplo perfecto del ciclo de la vida”, dijo Magill. “Las heces fecales de especies en extinción crean un abono sumamente exótico que funciona muy bien en la tierra”.
El abono —que lleva meses usándose en el zoológico y ha logrado “cosas maravillosas en el suelo”, dijo Magill— se vende en cubos de cinco libras por un precio de $12.95.
Magill, que tiene mil chistes relacionados con excrementos para contar, dijo que el nuevo negocio le aporta dinero directamente al zoológico, a la vez que reduce la cantidad de desperdicios que se tiran a la basura.
Según el Departamento de Protección Ambiental de la Florida, no se conoce del uso de excrementos humano ni animal como fertilizante. De igual modo, la agencia dijo que si los desperdicios se procesan de forma adecuada pueden utilizarse como abono y “aportan nutrientes que las plantas necesitan”.
Otros zoológicos del país, entre ellos el Woodland Park Zoo de Seattle y el Zoológico de Cincinnati, tambien tienen programas de abonos.
Magill dijo que aquellas personas preocupadas por el olor no tienen que preocuparse de nada.
“La porquería apesta, pero esta no”, dijo el portavoz. “En realidad, huele a limpio”.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2017, 8:55 a. m. with the headline "¿Qué hacer con toneladas de excrementos? El Zoológico de Miami lo vende como abono."