Convertir iniciativas en leyes, casi imposible para Marco Rubio
El senador Marco Rubio ofreció hace dos semanas un plan de revisión de los impuestos, lo que le ganó aplausos por articular el tipo de visión que podría ser parte de su posible aspiración presidencial en el 2016.
Pero convertir ese plan en ley va a ser difícil. Para pruebas, no hay que ver más allá de Marco Rubio.
El senador más joven de la Florida, un republicano de West Miami, se encuentra en su quinto año como senador federal y ha patrocinado 63 iniciativas de ley y resoluciones conjuntas.
Hasta ahora, ninguna se ha convertido en ley.
También se encuentra como copatrocinador de otras 464, de las cuales 16 se convirtieron en ley, de acuerdo con datos del Congreso. Algunas son piezas sustanciales de legislación, mientras que otras son asuntos menores - por ejemplo, la iniciativa de ley que dio cuatro años más de vida al sello del Servicio Postal para la investigación del cáncer de seno.
Por supuesto, Rubio está lejos de encontrarse solo.
El éxito de Rubio —o la falta de él— refleja las grandes dificultades que tiene cualquier pieza de legislación para hacer su recorrido por el Congreso. También ilustra la particular disfunción que acosa al Congreso en años recientes, y el hecho de que hasta enero, el Senado estuvo controlado por los demócratas.
Al usar datos compilados por la Fundación Sunlight, una organización sin fines de lucro con sede en Washington, McClatchy revisó las ofertas legislativas de 71 senadores durante los mismos años en que Rubio hizo las suyas. Al considerar las iniciativas de ley patrocinadas convertidas en ley, Rubio está empatado en último lugar, con otros 16 senadores.
De las iniciativas copatrocinadas convertidas en ley, las 16 de Rubio se clasifican un poco mejor, al estar empatado en el séptimo lugar.
Medir la efectividad legislativa es algo complicado. Por ejemplo, por las cifras de iniciativas de ley copatrocinadas convertidas en ley, Rubio supera a Harry Reid, el demócrata por Nevada que dominó el Senado con puño de hierro como líder de la mayoría durante los primeros cuatro años de Rubio.
Pero lo que muestran claramente las cifras es la escasa oportunidad que tiene cualquiera de lograr algo a través del Congreso. Esa es una razón por la que la muy discutida propuesta de impuestos de Rubio enfrenta muchas probabilidades en contra.
“Es como preguntar cómo las buenas personas trabajan en la agricultura durante una sequía”, dijo Lee Drutman, un importante miembro del grupo de reforma política New America, un centro de investigación en Washington.
Los investigadores examinan el Congreso en incrementos de dos años, marcados por el ciclo electoral. El no partidista Centro de Investigación Pew dijo en diciembre que el 113 Congreso (2013-14) “apenas evitó el título del Congreso menos productivo en la historia moderna’”.
El Congreso que tiene ese título es el 112.
Un total de 579 leyes se promulgaron durante esos dos Congresos. Pew consideró que alrededor de dos tercios de esas leyes eran importantes y el resto ceremoniales - como cambiar el nombre de edificios y cosas por estilo.
Durante esos dos Congresos, se presentaron un total de 19,709 iniciativas de ley. Así que la tasa general de éxito fue de menos de un 3 por ciento, de acuerdo con los datos.
Clasificados por las iniciativas de ley patrocinadas que se promulgaron en ley durante el tiempo de Rubio en su cargo, los demócratas Patrick Leahy de Vermont (14), Barbara Boxer de California (seis) y Robert Menéndez de Nueva Jersey (cinco) tienen la mayor cantidad en el Senado. Los principales senadores republicanos fueron Thad Cochran de Mississippi, Rob Portman de Ohio y John Tune de Dakota del Sur, con tres cada uno.
En una entrevista, Rubio detalló cuatro años de frustración en el Senado controlado por los demócratas.
“Harry Reid paralizó mucho el lugar”, dijo Rubio. “Así que sin importar lo duro que trabajaras, no podías lograr incluso que se oyera una enmienda, mucho menos un proyecto de ley”.
Hay otras funciones vitales que realizan los senadores, del servicio directo a los constituyentes a interrogar a testigos en audiencias de comisiones. Pero para miembros del partido de la minoría, podría ser difícil ejercer - mucho menos calcular - la influencia.
“Muy pocas cosas que uno hace en el Congreso llevan por sí mismas a una medida cuantitativa”, dijo Kathleen Hall Jamieson, directora del Centro de Política Pública Anneberg en la Universidad de Pennsylvania. Presidentes desde John F. Kennedy a Barack Obama no obtuvieron grandes triunfos legislativos en el Senado, pero fueron capaces de establecer de otras formas para lograr credenciales con el público votante.
Las puntaciones legislativas no han sido “un punto importante para los candidatos presidenciales”, agregó Jamieson. (Obama, como senador por Illinois, patrocinó 121 iniciativas de ley y resoluciones, y dos se promulgaron en leyes).
Para Rubio, el éxito legislativo viene en otras formas. Por ejemplo, un proyecto de ley para reformar el Departamento de Asuntos de los Veteranos, no resultó aprobado por sí mismo, sino que se convirtió en parte de un proyecto de ley mucho más amplio sobre los Asuntos de los Veteranos que se aprobó. Rubio desempeñó un papel vital en una comisión especial que finalizó esa legislación.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de marzo de 2015, 9:10 p. m. with the headline "Convertir iniciativas en leyes, casi imposible para Marco Rubio."