Sur de la Florida

Policía de Miami Beach despedido sacó la pistola borracho


Mike Muley saca su arma en Mango’s.
Mike Muley saca su arma en Mango’s.

El sargento de la policía de Miami Beach consumió al menos seis vodkas con jugo de arándano, se tambaleó al tratar de bailar con una mujer y desenfundó brevemente su arma en la noche que le costó su trabajo y que llevó al cambio en la política de trabajo en horas extras del departamento de policía de la ciudad, reveló una investigación de Asuntos Internos.

Muley, un veterano de 14 años de la policía de Miami Beach, fue despedido la semana pasada luego de que una investigación de ocho meses, de sus presuntas bufonadas durante la madrugada del 14 de julio en el Café Tropical Mango’s de South Beach.

“Este oficial avergonzó terriblemente al departamento de policía y a sus compañeros así como a la ciudad entera de Miami Beach”, dijo el Jefe de la Policía, Dan Oates.

Oates hizo público un video y más de 200 páginas de una detallada y considerablemente exhaustiva investigación sobre Muley que incluyó copias impresas de las órdenes de tragos en Mango’s y pruebas de ADN tomadas de una botella de agua de un hotel adonde supuestamente fue enviado el sargento para dormir la borrachera. Se entrevistó a más de una docena de testigos, incluidos el personal de seguridad de Mango’s y un vendedor de flores de la acera.

Un camarero de Mango’s –local ubicado en el 900 Ocean Dr.– declaró que llevó varios vodkas dobles a Muley en el callejón en el lado norte del café y al local del lado, Fat Tuesday’s, y que se sintió “incomodo al hacerlo”. El video de seguridad muestra claramente a Muley uniformado ingiriendo algún tipo de bebida, intentando bailar con una mujer antes de tambalearse, y en algún momento, desenfundando la pistola con su mano derecha sin levantarla más arriba de su cintura, para luego volverla a enfundar.

El reporte señala que, en otro momento de la noche, Muley afirmó ser alcohólico. De acuerdo al reporte, antes de que el sargento vomitara en la entrada de Mango’s, “una mujer se montó con las piernas abiertas en el lado derecho del cuerpo [de Muley]. Ambos posaron para una foto pero no antes de que [Muley] se tambalease y casi le cayera encima a la mujer”.

El jueves, el abogado de Muley, Eugene Gibbons respondió diciendo que introduciría una queja con la ciudad, que tenía confianza en que un mediador reincorporaría al condecorado oficial y que fue, en gran parte, la enfermedad lo que llevó a que Muley actuara de esa manera.

“Estaba entrando en choque séptico”, dijo Gibbons acerca de Muley, quien fue operado al día siguiente en el Centro Médico Monte Sinaí y pasó cinco días en recuperación. “Supongo que el Jefe quería demostrar su fuerza. Pero le saldría el tiro por la culata”.

Los presuntos abusos de Muley el verano pasado, sucedieron en un momento particularmente difícil para el departamento que estaba inmerso en varios episodios vergonzosos, uno de los cuales resultó en una muerte. Apenas una semana antes, el oficial de policía Derrick Kuilan había sido sentenciado a 18 meses de prisión por tomar estando de guardia y atropellar a dos visitantes de la playa mientras montaba un vehículo todo terreno.

La ciudad también estaba a la espera de una investigación estatal sobre un tiroteo en el Día de Conmemoración de los Veteranos, de 2011, en el que falleció Raymond Herisse y donde oficiales de la policía de Miami Beach y Hialeah le dispararon más de 100 veces y golpearon e hirieron a cuatro inocentes espectadores. Esa investigación terminó a principios de esta semana y exoneró a la policía de cualquier proceder inadecuado.

El incidente de Muley en Mango’s también llevó a un cambio en política en Miami Beach. Oates suspendió inmediatamente cualquier trabajo policial en los locales nocturnos cuando los oficiales no estén de guardia. Dos meses más tarde, una nueva política fue implementada que permite a los policías trabajar durante sus horas libres pero sólo después de recibir el entrenamiento adecuado y con rotación de los turnos cada dos o tres horas. El nuevo plan también prohíbe a la policía entrar en los locales nocturnos a menos que sea necesario para hacer cumplir la ley.

De acuerdo a las declaraciones de los testigos y a lo descubierto por Asuntos Internos, el infortunio de Muley comenzó a las 4:20 a.m. de julio 14, con una llamada anónima a la policía que había un oficial intoxicado en frente del café. Muley se había reportado a trabajar esa noche con una hora de retraso a las 11 p.m. Los registros de la ciudad muestran que marcó tarjeta a las 10 p.m.

Entonces, incluso antes de otro oficial encontrara a Muley caminando por Ocean Drive, un empleados de Mango’s acompañó al sargento al cercano Hotel Waldorf, donde se suponía que debía dormir la borrachera. Pero Muley salió del hotel y se escabulló por una puerta trasera poco después de que el empleado se marchara, indica el reporte.

Unos minutos más tarde, el oficial superior de Muley, Michael George, manejó hasta la escena y encontró a Muley caminando en la cuadra 800 de Ocean Drive pero no caminando con “paso normal”. George bajó la ventana y Muley se acercó, de acuerdo a lo que indica el reporte. Entonces George le preguntó a Muley si todo estaba bien. Muley respondió que estaba lidiando con problemas personales pero admitió que había estado bebiendo.

George llevo entonces a Muley de vuelta a la estación pero antes de entrar, Muley dijo que se sentía mal y los paramédicos fueron llamados. Más tarde, los bomberos de Miami Beach Jeremy Bloomfield, Joulbert Dorieus y Alejandro Correa declararon diciendo que Muley no olía a alcohol. Muley fue llevado al hospital donde pasó los siguientes cinco días.

El reporte de Asuntos Internos publicado esta semana indicó que Muley fue despedido por violar órdenes, por estar intoxicado, intencionalmente falsificar registros de horas de trabajo y por no mantener su arma enfundada apropiadamente.

“Como oficial de la ley experimentado, usted sabe, o debería saber que es responsable de mantener su arma de fuego en la funda en todo momento y de no mostrarla en lugares públicos a menos que vaya a ser usada en el cumplimiento de sus deberes”, concluyó el reporte de Asuntos Internos.

Muley es un oficial condecorado que recibió dos veces el galardón más alto del departamento, la Medalla al Valor, por salvar vidas.

En 2002, al escuchar un choque mientras paseaba a su perro cerca de su hogar en Davie, Muley corrió y se zambulló en un canal cercano y salvó a dos mujeres de ahogarse poniéndolas a salvo.

Tres años más tarde, estuvo involucrado en caso de mucho más alto perfil. Esa vez, Muley fue honrado por contener a Barret Robbins, un defensa ofensivo de los Raiders de Oakland que pesa más de 300 libras. Robbins hirió a varios oficiales de policía durante una confrontación a deshoras en un pasillo cerca del bar Playwright Pub de Miami Beach. A pesar de que estaba siendo golpeado por Robbins, Muley logró dispararle. Robbins apenas sobrevivió el incidente.

Sin embargo, el condecorado oficial también fue amonestado unas cuantas veces, una de ellas por ser el sargento al mando la noche que el oficial Kuilan tomó su paseo con una mujer que estaba a punto de casarse, e hirió gravemente a dos personas en la playa con su vehículo todo terreno.

Gibbons, el abogado de Muley, prometió este jueves que su cliente no renunciaría a su trabajo sin luchar.

“Estamos consternados de que la ciudad decidiera tomar una decisión impulsada por las emociones y la premura política”, dijo Gibbons. “Mike está lidiando con graves problemas médicos y personales. Fue hospitalizado debido a la enfermedad y pasó cinco días en el hospital, y se le practicó cirugía de emergencia en el abdomen. Tengo confianza de que cuando estemos en frente de un mediador imparcial, Mike será restituido”.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de marzo de 2015, 10:10 p. m. with the headline "Policía de Miami Beach despedido sacó la pistola borracho."

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