Sur de la Florida

Decisión judicial abre posibilidad de reducir sentencias para asesinos adolescentes de Miami-Dade

Michael Hernández.
Michael Hernández. Miami

Varios acusados muy conocidos del Condado Miami-Dade que con anterioridad fueron condenados a cadena perpetua podrían tener la posibilidad de salir de prisión antes de tiempo después que la Corte Suprema de la Florida determinó que los asesinos adolescentes tienen derecho a una “revisión judicial” de sus sentencias tras haber cumplido 25 años de cárcel.

La decisión tiene inmediatas consecuencias para convictos como Michael Hernández, que tenía sólo 14 años cuando mató cruelmente a cuchilladas a un compañero de clases en la escuela intermedia Southwood en el 2004.

Hernández, que inicialmente fue condenado a cadena perpetua por el brutal asesinato, tiene fijado una nueva audiencia para sentencia en agosto.

Bajo la decisión que la Corte Suprema tomó esta semana, una corte debe sentenciar a Hernández por lo menos a 40 años de prisión. Pero al cabo de 25 años, un juez podría tomar la decisión de “modificar” la sentencia si se considera que Hernández está rehabilitado.

“Son realmente buenas noticias”, dijo su padre, Jesús Hernández, cuando se enteró de la determinación de la corte. “Estamos tratando de ayudar a nuestro hijo en todo lo que le haga falta. Esto nos da una esperanza. Es lo que estábamos esperando”.

Por su parte, los padres de Jaime Gough, el muchacho de 14 años que Hernández asesinó dentro de los terrenos de la escuela, dijeron estar preocupados por la decisión.

“Me parece que este muchacho es un peligro para la sociedad”, dijo Jorge Gough, padre de la víctima. “Confío en el sistema. Confío en que el juez tome la decisión correcta cuando llegue el momento. Pero cualquier cosa que se decida, no nos va devolver a nuestro hijo”.

Por toda la Florida, los jueces han tenido problemas para entender a plenitud sentencias apropiadas desde que en el 2012 la Corte Suprema, ilegalizó los términos obligatorios de cadena perpetua sin posibilidad de libertad provisional para los menores hallados culpables de homicidio.

La decisión, en un caso llamado Miller v. Alabama, dejó abierto un espacio para las condenas de cadena perpetua pero le ordenó a los jueces que primero deben escuchar la evidencia de la juventud del asesino. El caso siguió otra decisión histórica en el caso Graham v. Florida que prohibió por completo las sentencias de cadena perpetua para jóvenes en casos donde no hubo un homicidio, y dijo que las sentencias eran un castigo “cruel y poco frecuente”.

Hace mucho tiempo que la Florida abolió la libertad provisional, pero el año pasado la Legislatura puso por fin en vigor una nueva ley que le exige a un juez “revisar” la sentencia de un asesino luego de haber estado preso 25 años, posiblemente reduciéndole la condena si se determina que está listo para incorporarse otra vez a la sociedad.

Sin embargo, la ley no se aplica a los casos anteriores a la fecha en que entró en efecto: el 1ro. de julio del 2014. El jueves, en Horsley v. State, la Corte Suprema de la Florida amplió de forma unánime la ley, y señaló que debería aplicarse incluso a casos más viejos.

En decisiones separadas, la Corte Suprema también ordenó nuevas sentencias para otros tres acusados adolescentes. En un caso, los jueces determinaron que los jóvenes hallados culpables en casos donde no ocurrió un homicidio no pueden ser condenados a sentencias tan largas que básicamente equivalen a toda una vida tras las rejas.

En otro caso el jueves, la Corte Suprema determinó que a los acusados en casos donde no hubo un asesinato se les debe otorgar una “revisión judicial” bajo la nueva ley, lo que abriría las puertas en todo el estado a cientos de casos más viejos que se volverían a analizar.

Stephen Harper, profesor de Leyes de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), calificó las decisiones de esta semana “importantes” para los adolescentes condenados por delitos graves.

“Pueden ser influenciados por otras personas. No comprenden todo lo que significan las consecuencias”, dijo Harper, ex defensor de oficio del condado Miami-Dade que en la actualidad enseña litigios por pena de muerte. “Aunque hayan cometido crímenes terribles pueden todavía redimirse ya que pueden crecer y cambiar”.

Harper elogió las decisiones, y agregó: “El hecho de que todas sean decisiones unánimes es algo sumamente importante toda vez que demuestra que la corte reconoce que los jóvenes son diferentes”.

Bajo la nueva ley, sin un juez libera a un asesino convicto, éste debe pasar por lo menos cinco años bajo libertad provisional, a diferencia del viejo sistema en el que estarían bajo supervisión de por vida.

La nueva ley también le permite a algunos adolescentes condenados por asesinato —por ejemplo el chofer de un auto en un robo fatal que “no mató ni trató de matar a la víctima”— ser condenados a menos de 40 años de prisión y tener derecho a una posible revisión al cabo de haber estado 15 años presos.

Las decisiones posiblemente afecten a un sinfín de casos en todo el estado, y a algunos asesinos notorios entre los que se encuentran:

▪ Jason Beckman, quien en diciembre del año pasado fue sentenciado a cadena perpetua por haber asesinado con una escopeta de cañón recortado a su padre, comisionado de la ciudad de South Miami, en el 2009. Beckman tenía 17 años en el momento del crimen. Un juez lo calificó como una “bomba de tiempo”.

▪ Eric Ellington, quien tenía 16 años cuando mató a un automovilista durante un intento de robo en Miami Gardens en el 2011. Un cómplice mató a una mujer que viajaba como pasajera. En octubre, un juez lo sentenció a cadena perpetua.

▪ Jimmie Bowen, un célebre pandillero de 16 años de Miami que ejecutó a sangre fría a un bebé durante un ataque contra un rival en el 2008. Cinco años más tarde, un juez lo sentenció a cadena perpetua sin la posibilidad de libertad provisional.

▪ Benito Santiago, quien asesinó a una pareja de Liberty City en el 2006 cuando tenía 17 años. Un juez lo condenó a 60 años tras las rejas: 30 años por cada víctima.

▪ Jesús Román, que tenía 16 años cuando participó en el 2002 en el secuestro, violación colectiva y asesinato de Ana María Ángel, estudiante de la secundaria South Miami. Román fue sentenciado a cadena perpetua.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de marzo de 2015, 11:59 a. m. with the headline "Decisión judicial abre posibilidad de reducir sentencias para asesinos adolescentes de Miami-Dade."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA